Document - Guinée-Bissau. À l'approche du scrutin présidentiel, les atteintes aux droits humains se multiplient
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
Índice AI: AFR 30/003/2009
11 de junio de 2009
Guinea-Bissau: Violaciones de derechos humanos en el periodo
previo a las elecciones presidenciales
Amnistía Internacional lamenta los aparentes homicidios ilegítimos
y ejecuciones extrajudiciales cometidos por las fuerzas armadas y
teme que siga agravándose la situación de los derechos humanos
durante el periodo previo a las elecciones, previstas para el 28 de
junio de 2009.
La organización considera motivo de preocupación la detención
arbitraria de varios ex miembros del gobierno y que al menos uno de
ellos fuera golpeado cuando lo detuvieron. Otros se han ocultado
porque temen por su seguridad.
Amnistía Internacional pide a las autoridades de Guinea Bissau que
abran con prontitud una investigación exhaustiva, transparente e
imparcial sobre las aparentes ejecuciones extrajudiciales de
políticos cometidas por las fuerzas armadas, así como sobre las
detenciones arbitrarias y palizas, y que pongan a los presuntos
responsables a disposición judicial. La organización insta además a
las autoridades a que garanticen que no se permite a militares
detener ni mantener bajo custodia a civiles.
La madrugada del viernes 5 de junio de 2009 mataron a cuatro
personas, dos de las cuales eran destacados políticos. Se detuvo
también a varias más tras ser acusadas por las fuerzas armadas de
estar conspirando para llevar a cabo un golpe de Estado y matar al
primer ministro y al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
Se sabe que los muertos y los detenidos eran personas afectas al
difunto presidente Bernardo “Nino” Vieira, a quien los militares
mataron el 2 de marzo de 2009. Horas antes de este homicidio habían
matado al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, general
Batista Tagme Na Waie.
Helder Proença, ex ministro de Defensa, a quien el jefe del Estado
Mayor de las Fuerzas Armadas había acusado de ser el cerebro de la
conspiración, fue víctima de homicidio, junto su chofer y su
guardaespaldas, cuando regresaba de Senegal. Lo mataron hacia
medianoche en el puente de Amilcar Cabral, a unos 40 kilómetros al
norte de Bissau, donde, según informes, los soldados le estaban
esperando. Asimismo, hacia las dos de la madrugada mataron en su
casa a Baciro Dabó, ex ministro de Administración Territorial y
candidato en las próximas elecciones presidenciales. Según la
información disponible, un grupo de alrededor de 13 soldados
entraron en la vivienda y dispararon contra él. Algunos informes
indican que recibió tres disparos en el torso y uno en la
nuca.
Tras los homicidios, el Servicio de Seguridad Interna del
Ministerio del Interior emitió una declaración afirmando que las
fuerzas armadas habían frustrado un golpe de Estado el 4 de junio
por la noche, que los presuntos golpistas iban armados y que,
aunque algunos se rindieron, otros opusieron resistencia, por lo
que hubo un tiroteo en el que murieron cuatro personas. Sin
embargo, según informes, no hay pruebas de que las víctimas fueran
armadas ni de que se produjera tal tiroteo. El Servicio de
Seguridad mostró una película y una grabación de una reunión de los
presuntos conspiradores en la que, al parecer, acordaron llevar a
cabo el golpe de Estado.
Amnistía Internacional considera también motivo de preocupación la
detención arbitraria de un número no determinado de ex miembros del
gobierno y la paliza que recibió al menos uno de ellos.
Entre los detenidos figuran:
Faustino Fadut Imbali, ex primer ministro, que fue detenido también
la madrugada del 5 de junio en su casa. Lo golpearon en el momento
de la detención y lo llevaron al Cuartel General de las Fuerzas
Armadas, donde quedó recluido sin cargos.
Coronel Antero João Correia, director general de la Seguridad del
Estado, y Domingos Brosca, que se encuentran recluidos en las
celdas de la Base Aérea de Bissau.
Yaya Dabó, hermano mayor de Baciro Dabó, que fue detenido el 8 de
junio tras haber dicho, según informes, que iba a vengar la muerte
de su hermano.
Todos fueron detenidos por personal militar y sin
órdenes de detención. Según los informes, siete personas más,
incluidos Conduto Pina y Veríssimo Nacassa “Tchitchi”, se han
ocultado porque temen por su seguridad.
No se ha llevado a los detenidos ante un juez para legalizar su
situación, como dispone la legislación de Guinea-Bissau, según la
cual, toda detención debe legalizarse en un plazo de 48 horas.
Además, violando la legislación nacional y el derecho
internacional, las detenciones fueron practicadas por militares,
que no tienen autoridad para detener a civiles en
Guinea-Bissau.
Amnistía Internacional teme que en esta situación caracterizada por
las detenciones arbitrarias y los homicidios ilegítimos no esté
protegida totalmente la libertad de expresión, lo cual es un
requisito esencial para el ejercicio efectivo del derecho de voto,
como ha explicado el Comité de Derechos Humanos de la ONU en su
observación general 25, en la que interpreta el artículo 25 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Información complementaria:
Guinea-Bissau es un país muy inestable, con una larga historia de
golpes de Estado y rebeliones militares. En mayo de 1999, el
derrocamiento del difunto presidente Bernardo João Vieira puso fin
a una breve guerra civil. El ex presidente regresó al país en 2005
para presentarse a las elecciones presidenciales, que ganó. Desde
2000, los militares han matado a tres jefes del Estado Mayor de las
Fuerzas Armadas, así como a otros oficiales de alto rango. Los
responsables de los homicidios no han comparecido ante la justicia.
En agosto de 2008, el contralmirante José Américo Bubo Na Tchute
fue acusado de dirigir un presunto golpe de Estado contra el
difunto presidente Bernardo João Vieira. Quedó sometido a arresto
domiciliario, pero consiguió huir a Gambia.
El domingo 1 de marzo de 2009, el jefe del Estado Mayor de las
Fuerzas Armadas, general Batista Tagme Na Waie, murió en un
atentado con explosivos en su oficina del Mando General de las
Fuerzas Armas, en Bissau. Horas más tarde, la madrugada del lunes 2
de marzo, unos soldados mataron, presuntamente por venganza, al
presidente João Bernardo Vieira, a quien consideraban responsable
del la muerte del general Tagme Na Waie. No se ha llevado a cabo
ninguna investigación sobre estos homicidios. El fiscal general ha
manifestado recientemente que su oficina no tiene dinero para
realizarla. Los militares han prometido respetar la Constitución, y
se ha nombrado a un nuevo jefe del Estado Mayor. De acuerdo con la
Constitución, el presidente de la Asamblea Nacional ha ocupado
provisionalmente el cargo de presidente, hasta que se celebren las
nuevas elecciones presidenciales, previstas para el 28 de junio de
2009. Sin embargo, la celebración de las elecciones no es segura,
pues la campaña electoral debía haber comenzado el domingo 7 de
junio. De acuerdo la ley, la campaña debe durar 21 días, pero,
hasta la fecha, las autoridades no han anunciado en ningún momento
un posible aplazamiento de las elecciones.
A finales de marzo y principios de abril de 2009, tras los homicidios del presidente Vieira y el general Tagme Na Waie, fueron detenidos y torturados por los militares Pedro Infanda, abogado, y Francisco José Fadul, ex primer ministro y, en ese momento, presidente del Tribunal de Auditorías. Ambos habían criticado a las fuerzas armadas. Inmediatamente después, miembros de la Liga Guineana de Derechos Humanos (Liga Guineense dos Direitos Humanos, LGDH), incluido su presidente, fueron amenazados por individuos armados tras haber condenado públicamente la detención y tortura de Pedro Infanda y la paliza sufrida por Francisco José Fadul.
FIN/
Documento público
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