Document - Tchad. Le Conseil de sécurité des Nations unies doit faire en sorte que le mandat de la mission de l'ONU soit encore prolongé

AMNISTÍA INTERNACIONAL

DECLARACIÓN PÚBLICA


Índice AI: AFR 20/004/2010

12 de marzo de 2010



Chad: El Consejo de Seguridad debe procurar garantizar una prórroga del mandato de la misión de la ONU


El Consejo de Seguridad de la ONU ha renovado hoy por dos meses, hasta el 15 de mayo de 2010, el mandato de la Misión de las Naciones Unidas en la República Centroafricana y el Chad (MINURCAT), un modesto logro que permitiría a la MINURCAT permanecer en el este de Chad mientras se mantienen nuevas negociaciones sobre la retirada de la Misión, solicitada por el gobierno chadiano.


Aunque Amnistía Internacional acoge con satisfacción la renovación temporal del mandato de la MINURCAT, la organización considera motivo de preocupación el hecho de que una prórroga tan breve deje a la misión en un estado de debilidad e incertidumbre que haga que la población civil y las personas refugiadas y desplazadas se encuentren en una situación de mayor vulnerabilidad, tanto en Chad como en la República Centroafricana. Las negociaciones previstas deben centrarse en garantizar un acuerdo para una ampliación de la misión a más largo plazo, y no en facilitar una retirada anticipada. En este sentido, Amnistía Internacional hace un llamamiento al Consejo de Seguridad para que colabore estrechamente con las autoridades chadianas a fin de garantizar que la Misión de la ONU puede continuar cumpliendo su mandato en el este de Chad y en la República Centroafricana mucho después del 15 de mayo de 2010, concretamente en el ámbito de la protección de la población civil.


Amnistía Internacional ha pedido a todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU que, mientras no se cumplan los puntos de referencia exigidos por el Consejo de Seguridad, no accedan a la petición de las autoridades chadianas de que la MINURCAT abandone el país. La organización también ha pedido al gobierno de Chad que cambie su postura de exigir la salida de la MINURCAT del país.


En vez de debatir la retirada de la MINURCAT, las partes deben centrarse en abordar los numerosos problemas de protección que continúa habiendo, como la violencia generalizada contra mujeres chadianas y refugiadas procedentes de Darfur. Si la MINURCAT se ve obligada a retirarse, casi con toda seguridad aumentará considerablemente el nivel de violencia, inseguridad y graves violaciones de derechos humanos en el este de Chad y el norte de la República Centroafricana. Aun con las recientes mejoras, las condiciones en el este de Chad siguen siendo precarias para los cientos de miles de personas refugiadas sudanesas y desplazadas chadianas que viven en campos de esa zona. Una retirada prematura de la ONU las dejará expuestas a nuevos abusos contra los derechos humanos.


Amnistía Internacional también considera motivo de preocupación el hecho de que la brevedad de esta ampliación del mandato de la MINURCAT pueda suponer que se dificulten o debiliten de algún modo las actuales operaciones de la misión. La organización pide a la MINURCAT que mantenga las operaciones en el nivel necesario para proporcionar protección a la población del este de Chad y continúe adoptando las medidas necesarias para reforzar la protección de los derechos humanos sobre el terreno. Amnistía Internacional también pide al gobierno de Chad que colabore plenamente con la MINURCAT, a fin de facilitar el trabajo de la misión.


Amnistía Internacional también considera motivo de preocupación el inquietante precedente que se sentaría si se forzase la retirada de la MINURCAT antes de cumplirse los puntos de referencia establecidos por la ONU. En la República Democrática del Congo (RDC), el gobierno ha pedido la total retirada de la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUC) antes de junio de 2011, poniendo así en grave peligro la seguridad de la población. Amnistía Internacional ha instado al gobierno de la RDC a que reconsidere su petición y, en cambio, analice con la ONU y otros interlocutores internacionales el modo de superar los numerosos retos que continúan existiendo con respecto a la protección, especialmente en la zona oriental del país arrasada por la guerra.


Al igual que en el caso de la MINURCAT, Amnistía Internacional teme que, sin la MONUC, las fuerzas gubernamentales no tendrán la capacidad para asumir, de un modo que respete los derechos humanos, las funciones de seguridad que actualmente llevan a cabo las fuerzas de la ONU.


En 2007, el secretario general de la ONU propuso una serie de puntos de referencia y condiciones previas que debían cumplirse antes de plantearse la retirada a gran escala de la MONUC, como la estabilización de zonas sensibles, la conclusión del desarme y desmovilización de los grupos armados, y la creación de fuerzas armadas nacionales respetuosas de los derechos humanos y el Estado de derecho, con la capacidad de defender a la población de la RDC. Hasta la fecha, ninguno de esos puntos y condiciones se ha cumplido.


Si las dos misiones de la ONU abandonan sus zonas de operaciones antes de tiempo, Amnistía Internacional teme que se producirá un grave empeoramiento de la crisis humanitaria y de los derechos humanos en estas dos zonas de África tan conflictivas.


Información general

En medio de la inseguridad que sigue existiendo en el este de Chad continúan produciéndose abusos contra los derechos humanos, como violaciones y otras formas de violencia contra las mujeres, reclutamiento de niños y niñas soldados y otros motivos de preocupación. Estos ataques son obra de miembros de grupos armados de oposición chadianos y sudaneses, de las fuerzas de seguridad chadianas y de otros elementos armados. Otros graves abusos contra los derechos humanos se producen durante enfrentamientos entre grupos étnicos. Los responsables de estos abusos gozan de impunidad casi absoluta. La retirada de la misión de la ONU en la región sólo servirá para reforzar esta constante, ya que las autoridades de Chad carecen de capacidad y voluntad para hacer frente a la impunidad, tanto en el este de Chad como en el resto del país.


El gobierno chadiano tiene el derecho y la obligación de proteger a su propia población y a otras personas que viven en su territorio, pero lleva muchos años mostrando que ni puede ni quiere hacerlo con respecto al este de Chad. Exigir que la MINURCAT abandone el país en estas circunstancias contraviene las obligaciones regionales e internacionales contraídas por Chad en materia de derechos humanos. Si la ONU se retira de Chad, casi con toda seguridad ocurrirá lo mismo en la vecina República Centroafricana, en donde la presencia de la ONU es menor pero profundamente necesaria.


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Documento público

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