Document - R�publique centrafricaine. Le respect de la loi et le maintien de l'ordre disparaissent, tandis que les civils fuient la violence et les tueries

Amnistía Internacional

Comunicado de prensa


Índice AI: AFR 19/002/2007 (Público)

Servicio de Noticias: 121/07

26 de junio de 2007

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR190022007



República Centroafricana: Colapsa el orden público y la población civil huye de la violencia y los homicidios



Amnistía Internacional ha advertido hoy, 26 de junio de 2007, de que centenares de miles de civiles están en situación de riesgo en la República Centroafricana a la vez que persiste la violencia en los vecinos Sudán y Chad.


"Aunque la atención sigue estando centrada en Darfur y en el este de Chad, en el norte de la República Centroafricana se intensifican vertiginosamente el conflicto armado y la ausencia de orden sin que la comunidad internacional se percate apenas de ello", ha manifestado Godfrey Byaruhanga, investigador de Amnistía Internacional que ha regresado recientemente de una visita al sur de Chad y a la República Centroafricana.


"Las zonas del norte en particular se han convertido en un auténtico campo de batalla donde campan por sus respetos diversas fuerzas de oposición armada de la región, fuerzas del gobierno, e incluso bandidos armados, algunos de cuales vienen de lugares tan alejados como África Occidental para cometer secuestros y saqueos en los pueblos."


Las fuerzas de oposición armada de la República Centroafricana matan a los civiles que no les apoyan o que se niegan a unirse a ellas. Las fuerzas del gobierno matan también a civiles, porque creen que están en connivencia con los grupos armados, y queman pueblos enteros en el curso de ataques de represalia. Los civiles que sobreviven a los ataques de las fuerzas del gobierno y de los miembros de las fuerzas de oposición armada son atacados por bandidos que los secuestran para pedir rescate o les roban sus bienes. Es evidente que el gobierno de la República Centroafricana no cumple con su deber de proteger a la población civil de la zona.

Tras entrevistar a numerosos refugiados llegados recientemente al sur de Chad huyendo de las zonas del norte de la República Centroafricana, Amnistía Internacional ha extraído unas conclusiones preliminares según las cuales existe un vacío casi total de autoridad, por lo que no se protege a los civiles y se da carta blanca a gran número de agentes armados. Además de las fuerzas de oposición y las tropas del gobierno de la República Centroafricana, están las tropas del gobierno y las fuerzas de oposición de Chad, que realizan incursiones en la región. Y por el norte de la República Centroafricana deambulan bandidos armados en busca de ganado y menores, a los que secuestran para pedir cuantiosos rescates.


"Toda la zona se ha convertido en un caldero de violencia y miedo, que amenaza con desestabilizar aún más una región que es ya una de las más inestables y peligrosas del mundo –ha señalado Byaruhanga–. Los civiles están atrapados en una situación en la que no hay salida para nadie, y muchos tienen tanto miedo que huyen a Sudán, Camerún y el sur de Chad, lo que en la practica supone saltar de la sartén para caer al fuego de la desesperación extrema."


En los campos de refugiados del sur de Chad, los investigadores de Amnistía Internacional hablaron con familias cuyos hijos, en algunos casos de sólo tres años, habían sido secuestrados, con objeto de pedir rescate por ellos, por bandidos conocidos comúnmente como Zaraguinas o coupeurs de routes.


Algunas familias habían tenido que pagar rescates de hasta dos millones de francos CFA (unos 4.000 dólares estadounidenses) por un niño. En muchos casos, lo menores habían sido secuestrados hasta siete veces para pedir rescate por ellos. Familias que una vez tuvieron más de 100 cabezas de ganado, de las que obtenían su sustento, estaban ahora en la miseria y dependían de escasas raciones de ayuda humanitaria repartidas en los campos de refugiados del sur de Chad.


"Las familias a quienes les entregan a los menores después de pagar el rescate son afortunadas – ha afirmado Byaruhanga–. A algunos niños los han matado por no haber podido pagar sus padres el rescate, y otros continúan secuestrados y no hay autoridad que acuda a liberarlos."


"Entre los elementos criminales de toda la región se está extendiendo la noticia de que tienen carta blanca en el norte de la República Centroafricana, pues hay una ausencia casi total de autoridad allí", ha explicado Byaruhanga.


"El orden público está al borde del colapso en la República Centroafricana, ya que la autoridad del gobierno se halla limitada ya de hecho a la capital, Bangui, donde imperan también la inseguridad, la corrupción y la impunidad. Las consecuencias de tal colapso serían catastróficas para toda la región central de África."


Amnistía Internacional pide el despliegue inmediato de una fuerza multidimensional de la ONU para proteger a la población civil de la República Centroafricana, advirtiendo que la comunidad internacional, incluidas la ONU y la Unión Africana, no se está tomando lo suficientemente en serio el deterioro de la situación.


La organización ha manifestado que esa fuerza ha de poder proteger a los civiles y que debe desplegarse sin esperar al envío de fuerzas a Darfur o el este de Chad.


"La situación es demasiado peligrosa, y, sencillamente, no se puede esperar –ha señalado Byaruhanga–. No se puede dejar al antojo de los gobiernos de Sudán y Chad que la población de la Republica Centroafricana viva o muera, especialmente cuando el gobierno centroafricano ha accedido al despliegue de una fuerza internacional."


Amnistía Internacional ha añadido que el despliegue de una fuerza de la ONU debe formar parte de la aplicación de un enfoque más general a la protección de la población civil de la República Centroafricana, el cual supone también que el gobierno cumpla con su deber de proteger a su población en todo su territorio. Mientras la ONU examina la cuestión del establecimiento y despliegue de una fuerza multidimensional, el gobierno centroafricano debe poner ya manos a la obra ordenando a sus fuerzas que no ataquen a civiles. Asimismo, el gobierno debe investigar de inmediato a sus soldados y otros agentes encargados de hacer cumplir la ley acusados de cometer violaciones de derechos humanos y del derecho humanitario y llevarlos ante la justicia para que sean sometidos a juicio de acuerdo con las normas internacionales sobre juicios justos.


Amnistía Internacional ha manifestado que los grupos armados tienen la obligación de respetar el derecho internacional humanitario y deben dejar de inmediato de cometer abusos contra los derechos humanos, añadiendo que todas las partes en el conflicto tienen el deber de garantizar que las organizaciones humanitarias pueden acceder sin restricciones a la población afectada.


Amnistía Internacional está preparando un detallado informe con más recomendaciones a la comunidad internacional y al gobierno de la República Centroafricana para la protección de la población civil ********



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