Document - Des �coles plus s�res, un droit pour toutes les filles. �Pourquoi l'�cole est-elle trop ch�re pour moi ?�
Estrictamente embargado hasta el 24 de noviembre de 2007
Índice AI: ACT 77/011/2007
ESCUELAS SEGURAS
El derecho de toda niña
No más violencia contra las mujeres
Amnistía Internacional
La hija de un empleado de la construcción de carreteras sostiene una azada mientras un grupo de escolares pasa junto a ella en Nueva Delhi, India.
©AP Photo/Gurinder Osan
"¿Por qué yo no puedo ir a la escuela?"
Las escuelas son lugares donde niños y niñas deben aprender y crecer. Sin embargo, muchas niñas de todo el mundo van a la escuela temiendo por su seguridad, aterradas por sufrir un trato humillante y violento, esperando simplemente superar un día más.
Las escuelas son un reflejo de la sociedad. Las mismas formas de violencia –física, sexual y psicológica– que las mujeres sufren a lo largo de su vida, están ya presentes en el día a día de muchas niñas, tanto en sus escuelas como en torno a ellas.
A diario, hay niñas que son agredidas de camino a la escuela, que reciben empujones y golpes en los patios escolares, que soportan las burlas e insultos de sus compañeros de clase, que son humilladas mediante la propagación de rumores difamatorios que circulan de boca en boca, por teléfonos móviles o por Internet. Algunas sufren amenazas de agresión sexual de estudiantes de más edad, escuchan cómo profesores les ofrecen calificaciones más altas a cambio de favores sexuales, e incluso son violadas en la sala de profesores. Las hay que reciben varazos o golpes en la escuela en nombre de la disciplina.
La violencia impide a las niñas ir a la escuela
La violencia contra las niñas se da en numerosas instituciones educativas de todo el mundo, y en torno a esas instituciones. No sólo la infligen los profesores; también lo hacen otros empleados de la escuela, estudiantes y personas ajenas al centro escolar. El resultado es que innumerables niñas no llegan a ir a la escuela, abandonan sus estudios o no participan plenamente en las actividades escolares.
La violencia causa a las niñas un daño devastador. No sólo provoca miedo y dolor, sino también una baja autoestima, mal rendimiento escolar, enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, depresión y pérdida de oportunidades de empleo e independencia. Además, la violencia contra las niñas en las escuelas refuerza los estereotipos de género y afianza la discriminación de género en la próxima generación. Enseña que la violencia contra niñas y mujeres es inevitable, y que una educación de calidad y segura para las niñas no es una prioridad.
La educación se esgrime como una herramienta fundamental para dar capacitación a las niñas, romper el ciclo de pobreza, impulsar el desarrollo social y económico en los países pobres y frenar la propagación del VIH/sida. La educación es tanto un derecho en sí misma como una vía para el disfrute de otros derechos. La interrupción de la educación de un gran número de niñas tiene, por tanto, ramificaciones devastadoras, no sólo para ellas, sino para la sociedad en general.
Todas las niñas tienen derecho a recibir educación en un entorno seguro
Tasas escolares
Muchas niñas de familias sin recursos económicos no pueden casi acceder siquiera a la educación básica, porque su familia no puede permitirse el gasto.
En virtud del derecho internacional, la educación básica debe ser una opción gratuita al alcance de todas las personas. El derecho internacional obliga también a los Estados a avanzar hacia una educación secundaria gratuita. Pese a ello, es habitual que escuelas de todo el mundo cobren unas tasas que, para muchos niños y niñas, son un obstáculo insuperable, y las niñas tienen más probabilidades que los niños de verse excluidas de las escuelas cuando no hay dinero suficiente.
En ocasiones, estas tasas se describen como contribuciones "voluntarias" para los gastos de examen, libros o material. Incluso en las escuelas que no las cobran, es posible que las niñas y sus familias tengan que cubrir otros gastos relacionados con la educación, como el transporte, los uniformes y el material escolar.
Cuando la educación supone un coste elevado, hay niñas que, para obtener el dinero que necesitan para ir a la escuela, consideran la posibilidad de mantener relaciones sexuales que de otra manera no mantendrían (por ejemplo, con hombres mayores que les hacen regalos o les dan dinero).
La pobreza lleva asimismo a muchas familias a concertar el matrimonio de sus hijas a muy temprana edad. Las niñas que se casan jóvenes tienen menos probabilidades de continuar con su educación.
Actúa
Amnistía Internacional reconoce la determinación de niñas de todo el mundo a recibir educación. La organización pide que los Estados actúen de inmediato para cumplir con su obligación internacional de hacer de las escuelas un lugar accesible y seguro para ellas. También pide a los gobiernos que:
· eliminen las tasas directas e indirectas de las escuelas primarias, y tomen medidas para hacer que las escuelas secundarias sean accesibles a todos los niños y niñas.
Amnistía Internacional es un movimiento integrado por 2,2 millones de miembros y simpatizantes de más de 150 países y territorios de todo el mundo que trabajan en favor de los derechos humanos. La visión de Amnistía Internacional es la de un mundo en el que todas las personas disfrutan de todos los derechos humanos proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en otras normas internacionales de derechos humanos. Amnistía Internacional es independiente de todo gobierno, ideología política, interés económico y credo religioso. La financiación del movimiento se sustenta, en gran medida, en la generosidad de aquellas personas que contribuyen en todo el mundo con sus cuotas de afiliación o sus donaciones.
Índice AI: ACT 77/011/2007
Noviembre de 2007
Amnistía Internacional, Secretariado Internacional, Peter Benenson House, 1 Easton Street, London WC1X 0DW, Reino Unido
www.amnesty.org********
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