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 <title>Web pages about &quot;Brazil&quot;</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/brazil</link>
 <description>The taxonomy view with a depth of 0.</description>
 <language>es</language>
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 <title>Brasil: El sistema de justicia penal vuelve a arremeter contra los activistas en favor del derecho a la tierra</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/briefing-brazil-land-activists-renewed-target-criminal-justice-system-20</link>
 <description>&lt;p&gt;A Amnist&amp;iacute;a Internacional le preocupan los intentos de algunos sectores del sistema de justicia penal de Brasil de criminalizar a los activistas en favor del derecho a la tierra, socavando su lucha en favor de la reforma agraria y violando sus derechos humanos fundamentales. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El origen de esta preocupaci&amp;oacute;n es una serie de medidas judiciales inventadas contra activistas en favor del derecho a la tierra en varios estados. En Rio Grande do Sul, fiscales y polic&amp;iacute;a militar han arremetido contra el Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, MST), presentando cargos penales falsos contra ellos y llevando a cabo desalojos de tierras irregulares y abusivos. En el estado de Par&amp;aacute;, unas sentencias jur&amp;iacute;dicamente impugnables, que pretend&amp;iacute;an socavar su trabajo, han puesto en peligro a los activistas en favor del derecho a la tierra, mientras quienes los amenazan y los matan contin&amp;uacute;an impunes. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;El boom agr&amp;iacute;cola de Brasil no debe producirse a costa de los derechos de las personas m&amp;aacute;s vulnerables o de quienes las defienden&amp;rdquo;, ha dicho Tim Cahill, investigador sobre Brasil de Amnist&amp;iacute;a Internacional. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;ldquo;Las autoridades federales y estatales de Brasil tienen la obligaci&amp;oacute;n de proteger los derechos de todos los brasile&amp;ntilde;os, incluido el derecho a alimentaci&amp;oacute;n, agua y vivienda adecuadas.&amp;rdquo; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Rio Grande do Sul, fiscales estatales y federales con el apoyo de la polic&amp;iacute;a militar se han embarcado en una campa&amp;ntilde;a cuya intenci&amp;oacute;n declarada es ilegalizar el Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra. La campa&amp;ntilde;a se ha caracterizado por la presentaci&amp;oacute;n de cargos penales contra miembros del MST,&amp;nbsp; impugnaciones legales cuestionables y desalojos irregulares de los campamentos del Movimiento. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La polic&amp;iacute;a militar estatal y los fiscales de Rio Grande do Sul han efectuado reiteradamente denuncias sin fundamento contra el MST, acus&amp;aacute;ndolo, entre otras cosas, de ser una banda criminal, una organizaci&amp;oacute;n paramilitar y una amenaza para la seguridad nacional. Sin embargo, no han presentado ninguna prueba cre&amp;iacute;ble que sustente estas acusaciones. Es m&amp;aacute;s, una investigaci&amp;oacute;n previa de la polic&amp;iacute;a federal sobre acusaciones similares vertidas por terratenientes contra el MST no encontr&amp;oacute; pruebas que las apoyaran. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los desalojos de los campamentos del MST, aunque se han basado en &amp;oacute;rdenes judiciales, a menudo han se han efectuado con uso excesivo de la fuerza, violando as&amp;iacute; las normas m&amp;iacute;nimas que establecen el derecho a una vivienda adecuada y a no ser v&amp;iacute;ctima de desalojo forzoso (como dispone el art&amp;iacute;culo 11.1 del Pacto Internacional de Derechos Econ&amp;oacute;micos, Sociales y Culturales, PIDESC). El Estado tampoco ha tomado todas las medidas adecuadas para garantizar que las familias desalojadas no quedan sin techo ni son vulnerables a la violaci&amp;oacute;n de otros derechos humanos y que disponen de un lugar alternativo donde vivir y de acceso a tierras productivas (como dispone el p&amp;aacute;rrafo 16 de la Observaci&amp;oacute;n general n&amp;uacute;mero 7 del Comit&amp;eacute; de Derechos&lt;br /&gt;
Econ&amp;oacute;micos, Sociales y Culturales). &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 17 de junio, la polic&amp;iacute;a militar desaloj&amp;oacute; a varias familias del MST que llevaban tres a&amp;ntilde;os instaladas en tierras que les hab&amp;iacute;an cedido terratenientes locales en el municipio de Carazinho. Los agentes obligaron a varias familias a dejar el campamento y destruyeron cosechas, viviendas, una escuela, una iglesia y una guarder&amp;iacute;a, adem&amp;aacute;s de dispersar el ganado. Las familias han tenido que acampar al lado de una gran carretera. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el estado amaz&amp;oacute;nico de Par&amp;aacute; un tribunal federal conden&amp;oacute; el 12 de junio a Jos&amp;eacute; Batista Gon&amp;ccedil;alves Afonso, abogado de la Comisi&amp;oacute;n Pastoral de la Tierra de la Iglesia Cat&amp;oacute;lica, a dos a&amp;ntilde;os y cinco meses de c&amp;aacute;rcel por organizar la ocupaci&amp;oacute;n por parte del MST de un edificio oficial y retener a unos funcionarios contra su voluntad, aunque se encontraba en el edificio negociando con los funcionarios en el momento en que el lugar fue invadido. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los otros acusados en este mismo caso fueron multados o condenados a realizar trabajos comunitarios. S&amp;oacute;lo en el caso de Jos&amp;eacute; Batista la condena fue de c&amp;aacute;rcel, aunque el juez reconoci&amp;oacute; en la sentencia que el abogado no controlaba a los manifestantes. Esto incrementa la sospecha de que el fallo pretend&amp;iacute;a socavar la labor de los defensores y defensoras de los derechos humanos en el estado. El abogado ha recurrido la sentencia en libertad. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los &amp;uacute;ltimos meses se han producido varios incidentes m&amp;aacute;s que ponen de manifiesto la presi&amp;oacute;n a la que se ven sometidos quienes luchan en favor de los derechos de las personas sin tierra en todo Brasil. En mayo, un tribunal del estado de Par&amp;aacute; anul&amp;oacute; la condena de un campesino acusado de ordenar el asesinato de la hermana Dorothy Stang, destacada defensora del medio ambiente y de los sin tierra. Varios destacados expertos legales y miembros del gobierno federal cuestionaron el fundamento legal del fallo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese mismo mes, familias sin tierra del estado de Paran&amp;aacute; fueron atacadas por unos hombres armados contratados que utilizaban un cami&amp;oacute;n acorazado especialmente adaptado. Varios de estos hombres, empleados de la empresa de seguridad privada NF Seguran&amp;ccedil;a, ya hab&amp;iacute;an sido acusados de participar en el asesinato de un dirigente del MST en una finca propiedad de la multinacional Syngenta en octubre de 2007. M&amp;aacute;s de un a&amp;ntilde;o despu&amp;eacute;s, una investigaci&amp;oacute;n de la polic&amp;iacute;a federal concluy&amp;oacute; que el personal y los directivos hab&amp;iacute;an cometido diversas irregularidades. Sin embargo, NF Seguran&amp;ccedil;a sigue operando como empresa de seguridad, ya que ni el organismo regulador de la polic&amp;iacute;a federal ni los fiscales federales han llevado a cabo el seguimiento de estas acusaciones. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;FIN/&lt;br /&gt;
Documento p&amp;uacute;blico&lt;br /&gt;
****************************************&lt;br /&gt;
Si desean m&amp;aacute;s informaci&amp;oacute;n, p&amp;oacute;nganse en contacto con la oficina de prensa de&lt;br /&gt;
Amnist&amp;iacute;a&amp;nbsp; Internacional&amp;nbsp; en&amp;nbsp; Londres&amp;nbsp; llamando&amp;nbsp; al n&amp;uacute;mero + 44 20 7413 5566,&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; o&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; visiten &lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/es/features-news-and-updates&quot;&gt;http://www.amnesty.org/es/features-news-and-updates&lt;/a&gt;.&amp;nbsp; Para los documentos y&lt;br /&gt;
comunicados&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; de&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; prensa&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; traducidos&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; al&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; espa&amp;ntilde;ol&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; consulten&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/es/research&quot;&gt;http://www.amnesty.org/es/research&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/brazil">Brasil</category>
 <pubDate>Mon, 14 Jul 2008 13:53:18 +0100</pubDate>
 <guid isPermaLink="false">5424 at http://www.amnesty.org</guid>
</item>
<item>
 <title>Brasil: La libertad de expresión y el Estado,  bajo amenaza. Una banda parapolicial tortura a periodistas</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/brazil-freedom-expression-under-threat-para-police-torture-reporters-200</link>
 <description>&lt;p&gt;La libertad de prensa y la protecci&amp;oacute;n de los derechos humanos est&amp;aacute;n en peligro debido a las brutales acciones de bandas delictivas integradas por agentes de polic&amp;iacute;a fuera de servicio en R&amp;iacute;o de Janeiro, ha dicho Amnist&amp;iacute;a Internacional ante los informes sobre el secuestro y la tortura de un equipo de periodistas por un grupo parapolicial conocido localmente como milicias. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;quot;Amnist&amp;iacute;a Internacional acoge con satisfacci&amp;oacute;n las garant&amp;iacute;as dadas por el Secretario de Estado de Seguridad P&amp;uacute;blica, Jos&amp;eacute; Beltrame, de que se investigar&amp;aacute;n estos terribles delitos. Los responsables deben responder de estos abusos y es preciso tomar medidas urgentes para desmantelar a las milicias&amp;quot;, ha dicho Tim Cahill, investigador sobre Brasil de Amnist&amp;iacute;a Internacional. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;quot;Hasta ahora, el gobierno de R&amp;iacute;o de Janeiro ha distado mucho de cumplir con su responsabilidad de combatir estos grupos delictivos parapoliciales, y esto refuerza su sensaci&amp;oacute;n de legitimidad.&amp;quot;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 14 de mayo, en la comunidad de Batan (R&amp;iacute;o de Janeiro), miembros de la milicia local retuvieron y torturaron durante varias horas a tres periodistas del diario local O Dia y un residente. Batan es una de las comunidades en las que estos grupos delictivos parapoliciales han arrebatado el control a las bandas de narcotraficantes. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los tres miembros de O Dia, dos hombres y una mujer, viv&amp;iacute;an de inc&amp;oacute;gnito en Batan para investigar la actuaci&amp;oacute;n de las milicias. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;quot;Las torturas que sufrieron y el valor que demostraron han servido para destrozar por fin el mito, perpetuado por ciertos pol&amp;iacute;ticos y expertos de los medios de comunicaci&amp;oacute;n, de que las milicias proporcionan una verdadera protecci&amp;oacute;n contra el delito y la violencia&amp;quot;, ha dicho Tim Cahill. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;quot;El trabajo de los periodistas es fundamental para sacar a la luz las violaciones de derechos humanos sufridas por las comunidades m&amp;aacute;s vulnerables de R&amp;iacute;o de Janeiro y de todo el mundo&amp;quot;.&amp;quot;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Informaci&amp;oacute;n complementaria&lt;br /&gt;
Los miembros de las milicias son polic&amp;iacute;as y bomberos fuera de servicio. Muchos residentes de las favelas han descrito c&amp;oacute;mo controlan las comunidades con violencia, mientras extorsionan a sus habitantes para que paguen a cambio de seguridad, adem&amp;aacute;s de otros servicios, como gas, transportes o televisi&amp;oacute;n por cable. Se las acusa de ejercer el poder pol&amp;iacute;tico garantizando mediante la intimidaci&amp;oacute;n el voto para ciertos diputados estatales. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque llevan existiendo desde hace alg&amp;uacute;n tiempo en R&amp;iacute;o de Janeiro, su s&amp;uacute;bita expansi&amp;oacute;n se remonta a diciembre de 2006, cuando los grupos de milicias invadieron m&amp;aacute;s de un centenar de favelas. Parece bastante claro que el crecimiento de estos grupos es atribuible a d&amp;eacute;cadas en las que se sigui&amp;oacute; una pol&amp;iacute;tica de seguridad p&amp;uacute;blica basada en la negligencia, las violaciones de derechos humanos y la impunidad de los perpetradores, que permiti&amp;oacute; que agentes de polic&amp;iacute;a delincuentes y corruptos prosperaren a costa de otros que trabajan sin descanso para servir a la comunidad. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pol&amp;iacute;tica de mano dura en la actuaci&amp;oacute;n policial, defendida a&amp;uacute;n la pasada semana por el gobernador Sergio Cabral y basada en un elevado n&amp;uacute;mero de homicidios y operaciones de corte militar, ha demostrado graves deficiencias. En un reciente informe resumido presentado al Consejo de Derechos Humanos sobre su visita a Brasil, el relator especial de la Comisi&amp;oacute;n de Derechos Humanos sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias afirm&amp;oacute; que la estrategia del gobernador tiene &amp;quot;se gu&amp;iacute;a por la pol&amp;iacute;tica y equivale a determinar la actuaci&amp;oacute;n policial seg&amp;uacute;n las encuestas de opini&amp;oacute;n&amp;quot;, subrayando que es &amp;quot;contraproducente&amp;quot;. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El gobierno estatal ha tratado siempre de defender su falta de actuaci&amp;oacute;n frente a las milicias con tecnicismos legales y excusas operativas, justificando las operaciones discriminatorias y represivas contra las facciones de narcotraficantes. Y no ha proporcionado la seguridad que millones de habitantes de las favelas anhelan desesperadamente mientras comunidades de todo R&amp;iacute;o de Janeiro siguen dominadas por las facciones de narcotraficantes y las milicias. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;FIN/&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/brazil">Brasil</category>
 <pubDate>Fri, 06 Jun 2008 11:53:19 +0100</pubDate>
 <guid isPermaLink="false">5033 at http://www.amnesty.org</guid>
</item>
<item>
 <title>Brasil: La vida de las mujeres destrozada en las zonas pobres de las ciudades</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/for-media/press-releases/brazil-women039s-lives-shattered-public-security-crisis-shanty-towns-200</link>
 <description>&lt;p&gt;
En un nuevo informe publicado hoy, 17 de abril de 2008, Amnist&amp;iacute;a Internacional desvela la situaci&amp;oacute;n &lt;br /&gt;
de las mujeres que se ven obligadas a vivir, a criar a sus hijos y a luchar por la justicia en las &lt;br /&gt;
barriadas pobres de las ciudades de Brasil. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&amp;ldquo;Para las mujeres de los barrios marginados de Brasil la realidad es catastr&amp;oacute;fica &amp;ndash;ha manifestado Tim &lt;br /&gt;
Cahill, investigador sobre Brasil de Amnist&amp;iacute;a Internacional&amp;ndash;. Son v&amp;iacute;ctimas ocultas de la violencia &lt;br /&gt;
criminal y policial que asuela sus comunidades desde hace decenios.&amp;rdquo; 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
El Estado brasile&amp;ntilde;o pr&amp;aacute;cticamente brilla por su ausencia en las comunidades marginadas, por lo que &lt;br /&gt;
en muchos casos el &amp;uacute;nico contacto que tiene la gente con el gobierno son las incursiones policiales &lt;br /&gt;
militarizadas que se producen espor&amp;aacute;dicamente. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Aunque el gobierno federal ha puesto en marcha un nuevo proyecto que promete ocuparse de tantos &lt;br /&gt;
a&amp;ntilde;os de negligencia que han contribuido a que exista esa realidad, apenas se ha hecho nada por &lt;br /&gt;
analizar y abordar las necesidades espec&amp;iacute;ficas de las mujeres que viven en esas comunidades. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&amp;ldquo;En vez de brindarles protecci&amp;oacute;n, la polic&amp;iacute;a suele someter a las mujeres a cacheos ilegales, que &lt;br /&gt;
realizan agentes varones, as&amp;iacute; como a un lenguaje insultante y discriminatorio y a intimidaciones, &lt;br /&gt;
especialmente si intentan interceder ante ella para proteger a alg&amp;uacute;n pariente&amp;rdquo;, ha explicado Tim &lt;br /&gt;
Cahill. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Las mujeres que luchan por conseguir justicia para sus hijos o esposos acaban en primera l&amp;iacute;nea de &lt;br /&gt;
fuego, expuestas a sufrir nuevas amenazas y hostigamiento de la polic&amp;iacute;a. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&amp;ldquo;Sin la presencia del Estado, en la mayor&amp;iacute;a de las barriadas pobres, los se&amp;ntilde;ores de la droga y los jefes &lt;br /&gt;
de las bandas son la ley. Dispensan castigos y protecci&amp;oacute;n y utilizan a las mujeres como trofeos o como &lt;br /&gt;
objetos de intercambio en sus negociaciones&amp;rdquo;, ha se&amp;ntilde;alado Tim Cahill. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Utilizadas como &amp;ldquo;camellos&amp;rdquo; o como se&amp;ntilde;uelos por las bandas de narcotraficantes, las mujeres son &lt;br /&gt;
consideradas objetos de usar y tirar tanto por los delincuentes como por los agentes de polic&amp;iacute;a &lt;br /&gt;
corruptos. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Amnist&amp;iacute;a Internacional conoce casos de mujeres a las que han afeitado la cabeza por haber sido &lt;br /&gt;
infieles y han obligado a brindar favores sexuales para pagar deudas. Un creciente n&amp;uacute;mero de &lt;br /&gt;
mujeres acaban en el superpoblado e insalubre sistema de prisiones de Brasil, sometidas a abusos &lt;br /&gt;
f&amp;iacute;sicos y psicol&amp;oacute;gicos, incluida, en algunos casos, la violaci&amp;oacute;n. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Los efectos de la delincuencia y la violencia se hacen sentir en la comunidad entera, menoscabando &lt;br /&gt;
considerablemente la prestaci&amp;oacute;n de servicios b&amp;aacute;sicos, como la atenci&amp;oacute;n de la salud y la educaci&amp;oacute;n. Si &lt;br /&gt;
en una comunidad, las cl&amp;iacute;nicas est&amp;aacute;n dentro del territorio de una banda rival, las mujeres pueden &lt;br /&gt;
verse obligadas a recorrer kil&amp;oacute;metros para ir al m&amp;eacute;dico. Los servicios de maternidad, las guarder&amp;iacute;as y &lt;br /&gt;
las escuelas pueden estar mucho tiempo cerrados debido a operaciones de la polic&amp;iacute;a o a la violencia &lt;br /&gt;
criminal. Los trabajadores de la salud y los profesores no se atreven a veces a trabajar en estas &lt;br /&gt;
barriadas asoladas por la delincuencia. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Las mujeres de las comunidades pobres soportan una tensi&amp;oacute;n incre&amp;iacute;ble. Una de ellas cont&amp;oacute;: &amp;ldquo;Vivo &lt;br /&gt;
dopada. Tomo diazepam de &amp;eacute;se para dormir. Porque si estoy l&amp;uacute;cida no puedo dormir. Dopada, agarro &lt;br /&gt;
mi hija, me tiro en el suelo para protegerme de los disparos y duermo toda la noche. Si mi hija pierde &lt;br /&gt;
la mu&amp;ntilde;eca, ya puede llorar toda la noche, porque en cuanto dan la ocho no salgo de casa para nada&amp;rdquo;. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&amp;ldquo;El Estado viola los derechos de estas mujeres de tres maneras &amp;ndash;ha afirmado Tim Cahill&amp;ndash;. Apoya &lt;br /&gt;
pr&amp;aacute;cticas de mantenimiento del orden p&amp;uacute;blico que son causa de homicidios, perpet&amp;uacute;a un sistema en &lt;br /&gt;
el que el acceso a la justicia es sumamente dif&amp;iacute;cil, si no imposible, y condena a las mujeres a pasar &lt;br /&gt;
grandes apuros.&amp;rdquo;&amp;nbsp; 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
El Estado brasile&amp;ntilde;o ha tomado iniciativas positivas, como reforzar la protecci&amp;oacute;n de las mujeres que &lt;br /&gt;
sufren violencia dom&amp;eacute;stica mediante la introducci&amp;oacute;n de la ley de Maria da Penha &amp;ndash;que todav&amp;iacute;a no se &lt;br /&gt;
aplica en su totalidad&amp;ndash;. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
A fin de abordar la violencia contra las mujeres, hacen falta con urgencia medidas a largo plazo y de &lt;br /&gt;
largo alcance, dirigidas a mejorar la vida de las mujeres de las comunidades marginadas. Amnist&amp;iacute;a &lt;br /&gt;
Internacional pide al gobierno federal brasile&amp;ntilde;o que, como primer paso, integre las necesidades de las &lt;br /&gt;
mujeres en el nuevo plan de seguridad p&amp;uacute;blica, el Programa Nacional de Seguridad P&amp;uacute;blica con la &lt;br /&gt;
Ciudadan&amp;iacute;a (Programa Nacional de Seguran&amp;ccedil;a P&amp;uacute;blica com Cidadania, PRONASCI). 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;Informaci&amp;oacute;n complementaria&lt;/strong&gt; 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
El informe de Amnist&amp;iacute;a Internacional est&amp;aacute; basado en entrevistas realizadas a mujeres en seis estados &amp;ndash;&lt;br /&gt;
Bahia, Sergipe, Pernambuco, Rio de Janeiro, S&amp;atilde;o Paulo y Rio Grande do Sul&amp;ndash; entre 2006 y 2007. 
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
El informe, &lt;em&gt;Nosotras recogemos los platos rotos &amp;ndash; La experiencia de la violencia urbana para las &lt;br /&gt;
mujeres de Brasil,&lt;/em&gt; estar&amp;aacute; disponible a partir de la 00:01 horas GMT del 17 de abril en &lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;/es/library/info/AMR19/001/2008/es&quot;&gt;http://www.amnesty.org/es/library/info/AMR19/001/2008/es&lt;/a&gt; 
&lt;/p&gt;</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/brazil">Brasil</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <pubDate>Thu, 17 Apr 2008 08:52:09 +0100</pubDate>
 <guid isPermaLink="false">4601 at http://www.amnesty.org</guid>
</item>
<item>
 <title>Brasil: La vida de las mujeres, destrozada por la crisis de seguridad pública</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/news-and-updates/report/brazilian-womens-lives-shattered-20080417</link>
 <description>Las historias sobre violencia urbana en Brasil suelen girar en torno a j&amp;oacute;venes varones. Y aunque entre v&amp;iacute;ctimas y agresores su n&amp;uacute;mero es siempre el m&amp;aacute;s elevado, quedan invisibles las mujeres, que son quienes al final han de vivir, criar a los hijos e hijas y luchar por la justicia en los barrios marginados de las ciudades de Brasil.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las ciudades brasile&amp;ntilde;as padecen desde hace mucho elevados &amp;iacute;ndices de violencia criminal y policial. Algunas de las comunidades m&amp;aacute;s pobres y vulnerables de Brasil est&amp;aacute;n frecuentemente sometidas por organizaciones de narcotraficantes. La respuesta del gobierno ha sido una represi&amp;oacute;n creciente y frontal mediante operaciones policiales que han puesto en su punto de mira no s&amp;oacute;lo a las bandas sino a comunidades enteras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;
Entorno de violencia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Las mujeres de estas comunidades viven en un clima de inseguridad constante. Lejos de aportarles protecci&amp;oacute;n, la polic&amp;iacute;a, polic&amp;iacute;as varones, a menudo las someten a cacheos ilegales, as&amp;iacute; como a un lenguaje insultante y discriminatorio y a intimidaciones, especialmente cuando intentan interceder ante la fuerza policial para proteger a alg&amp;uacute;n pariente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las mujeres que luchan por conseguir justicia para sus hijos o esposos acaban en primera l&amp;iacute;nea de fuego, expuestas a sufrir nuevas amenazas y hostigamiento. Esto es lo que una mujer le dijo a Amnist&amp;iacute;a Internacional: &amp;ldquo;No podemos seguir viviendo as&amp;iacute;. Vivimos con miedo.&amp;rdquo;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las mujeres viven tambi&amp;eacute;n expuestas a los designios de los se&amp;ntilde;ores de la droga y los jefes de las bandas, que dispensan castigos y protecci&amp;oacute;n y utilizan a las mujeres como trofeos o como objetos de intercambio en sus negociaciones. En el narcotr&amp;aacute;fico se van viendo implicadas un creciente n&amp;uacute;mero de mujeres. Muchas de ellas acaban en el sistema penitenciario brasile&amp;ntilde;o, caracterizado por el hacinamiento y las condiciones de insalubridad, y siendo objeto de abusos f&amp;iacute;sicos y psicol&amp;oacute;gicos y, en algunos casos, violadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;
Impacto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Las repercusiones de la delincuencia y la violencia se hacen sentir en comunidades enteras, menoscabando considerablemente la prestaci&amp;oacute;n de servicios b&amp;aacute;sicos, como la atenci&amp;oacute;n a la salud y la educaci&amp;oacute;n. Si, en una comunidad, las cl&amp;iacute;nicas est&amp;aacute;n dentro del territorio de una banda rival, las mujeres pueden verse obligadas a recorrer kil&amp;oacute;metros para ir al m&amp;eacute;dico. Los servicios de maternidad, las guarder&amp;iacute;as infantiles y las escuelas pueden estar mucho tiempo cerrados debido a operaciones de la polic&amp;iacute;a o a la violencia criminal. Los trabajadores de la salud y los profesores no se atreven a veces a trabajar en estas barriadas asoladas por la delincuencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;
Parar la violencia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Las mujeres que hablaron con Amnist&amp;iacute;a Internacional transmitieron unos mensajes muy claros sobre lo que hace falta:&lt;br /&gt;
&lt;ul&gt;
	&lt;li&gt;
	Una fuerza policial que las proteja a ellas y a sus familias y les proporcione una seguridad real&lt;/li&gt;
	&lt;li&gt;Acceso equitativo a la justicia, independientemente de la clase social&lt;/li&gt;
	&lt;li&gt;Protecci&amp;oacute;n para poder seguir su lucha en defensa de los derechos humanos&lt;/li&gt;
	&lt;li&gt;Apoyo social y econ&amp;oacute;mico cuando un familiar resulta herido o muerto por la polic&amp;iacute;a o la violencia delictiva&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
El Estado brasile&amp;ntilde;o ha introducido algunas iniciativas positivas, como el fortalecimiento de la protecci&amp;oacute;n a las mujeres v&amp;iacute;ctimas de la violencia dom&amp;eacute;stica. Pero se precisan con urgencia pol&amp;iacute;ticas a largo plazo mediante las que atajar cuestiones de m&amp;aacute;s profundo calado, como el impacto de la violencia sobre las mujeres en las comunidades excluidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;
Hay que actuar ya&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
El gobierno federal de Brasil tiene que actuar ya para integrar las necesidades de las mujeres en el nuevo plan de seguridad p&amp;uacute;blica, el Programa Nacional de Seguridad P&amp;uacute;blica con la Ciudadan&amp;iacute;a (Programa Nacional de Seguran&amp;ccedil;a P&amp;uacute;blica com Cidadania, PRONASCI).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;p class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;
&lt;span lang=&quot;ES&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span lang=&quot;ES&quot;&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;a href=&quot;http://stoptorture.amnesty.org/es/library/asset/AMR19/010/2007/pt/dom-AMR190102007pt.html&quot;&gt;Brasil: &amp;ldquo;De los autobuses en llamas a los caveir&amp;otilde;es&amp;rdquo;: la b&amp;uacute;squeda de seguridad humana&lt;/a&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/es/library/info/AMR19/025/2005&quot;&gt;Brasil: &amp;ldquo;Entran disparando&amp;rdquo;: La actuaci&amp;oacute;n policial en las comunidades socialmente excluidas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/p&gt;</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/editorial/feature-story">Noticia destacada</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/brazil">Brasil</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/campaigns/current-campaigns/stop-violence-against-women">No más violencia contra las mujeres</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/women">Mujeres</category>
 <pubDate>Fri, 18 Apr 2008 13:11:02 +0100</pubDate>
 <guid isPermaLink="false">4622 at http://www.amnesty.org</guid>
</item>
<item>
 <title>La ONU examina la situación de los derechos humanos en los países miembros</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/news-and-updates/news/un-examines-human-rights-member-countries-20080407</link>
 <description>Todos los Estados miembros de la ONU se enfrentan a un riguroso examen de su historial en materia de derechos humanos. El lunes 7 de abril inici&amp;oacute; sus sesiones el Grupo de Trabajo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que se encarga del Examen Peri&amp;oacute;dico Universal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En virtud del Examen Peri&amp;oacute;dico Universal, nuevo mecanismo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, se examinar&amp;aacute;n con regularidad, a lo largo de los pr&amp;oacute;ximos cuatros a&amp;ntilde;os, las obligaciones y los compromisos de los 192 Estados miembros de la organizaci&amp;oacute;n. Los propios gobiernos ser&amp;aacute;n los que lleven a cabo este examen peri&amp;oacute;dico y sistem&amp;aacute;tico. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el nuevo procedimiento se tratar&amp;aacute; de poner a fin a las cr&amp;iacute;ticas recibidas por el &amp;oacute;rgano predecesor del Consejo, la Comisi&amp;oacute;n de Derechos Humanos, acusado de examinar s&amp;oacute;lo un n&amp;uacute;mero reducido de pa&amp;iacute;ses y de evitar a menudo las situaciones de presi&amp;oacute;n por motivos pol&amp;iacute;ticos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta el 18 de abril, el Grupo de Trabajo encargado del Examen Peri&amp;oacute;dico Universal analizar&amp;aacute; el historial de derechos humanos de 16 pa&amp;iacute;ses: Argelia, Argentina, Bahr&amp;eacute;in, Brasil, Ecuador, Finlandia, Filipinas, India, Indonesia, Marruecos, Pa&amp;iacute;ses Bajos, Polonia, Reino Unido, Rep&amp;uacute;blica Checa, Sud&amp;aacute;frica y T&amp;uacute;nez. &amp;nbsp;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A este primer periodo de sesiones le seguir&amp;aacute;n otros dos en 2008, de modo que, al concluir el a&amp;ntilde;o, se habr&amp;aacute; sometido a examen a 48 pa&amp;iacute;ses elegidos por sorteo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hecho de que est&amp;eacute; previsto que los gobiernos de los pa&amp;iacute;ses objeto de examen lleven a cabo un amplio proceso de consultas con la sociedad civil es un importante aspecto del nuevo procedimiento. Amnist&amp;iacute;a Internacional ha trabajado con ah&amp;iacute;nco para garantizar que se escuche a todas las voces pertinentes.&amp;nbsp; &amp;nbsp;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La organizaci&amp;oacute;n ha presentado informaci&amp;oacute;n sobre 14 de los 16 pa&amp;iacute;ses mencionados y sus miembros y simpatizantes est&amp;aacute;n colaborando con la sociedad civil de estos pa&amp;iacute;ses para sensibilizar a la poblaci&amp;oacute;n sobre el nuevo mecanismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una declaraci&amp;oacute;n publicada el lunes 7 de abril, Amnist&amp;iacute;a Internacional dijo que este primer periodo de sesiones del Grupo de Trabajo encargado del Examen Peri&amp;oacute;dico Universal ser&amp;aacute; clave en el establecimiento de criterios para futuros ex&amp;aacute;menes, tanto en t&amp;eacute;rminos de procedimiento como de fundamento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Tanto los pa&amp;iacute;ses examinados como los encargados del examen van a desempe&amp;ntilde;ar una importante funci&amp;oacute;n. Amnist&amp;iacute;a Internacional conf&amp;iacute;a en que todos los Estados miembros contribuyan a presentar el Examen Peri&amp;oacute;dico Universal como un mecanismo de derechos humanos efectivo&amp;quot;, manifest&amp;oacute; Martin Macpherson, Director del Programa de Derecho Internacional y Organizaciones Internacionales de la organizaci&amp;oacute;n. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/middle-east-and-north-africa/north-africa/algeria">Argelia</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/argentina">Argentina</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/middle-east-and-north-africa/east-gulf/bahrain">Bahréin</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/brazil">Brasil</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/europe-and-central-asia/eastern-europe/czech-republic">República Checa</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/ecuador">Ecuador</category>
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 <category domain="http://www.amnesty.org/es/asia-and-pacific/south-asia/india">India</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/asia-and-pacific/south-east-asia/indonesia">Indonesia</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/region/middle-east-and-north-africa/north-africa/morocco">Marruecos</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/europe-and-central-asia/western-europe/netherlands">Países Bajos</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/asia-and-pacific/south-east-asia/philippines">Filipinas</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/europe-and-central-asia/eastern-europe/poland">Polonia</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/africa/southern-africa/south-africa">Sudáfrica</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/middle-east-and-north-africa/north-africa/tunisia">Túnez</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/europe-and-central-asia/western-europe/uk">Reino Unido</category>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/issue/united-nations">Naciones Unidas</category>
 <pubDate>Mon, 07 Apr 2008 17:59:20 +0100</pubDate>
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</item>
<item>
 <title>Nosotras recogemos los platos rotos</title>
 <link>http://www.amnesty.org/es/stay-informed/publications/books/nosotras-recogemos-los-platos-rotos</link>
 <description>&lt;p&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/documents/Books/SVAW-brazil-urban-violence-es-080419.pdf&quot; title=&quot;Escuelas seguras&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/documents/Books/SVAW-brazil-urban-violence-es-080419-280x400.jpg&quot; title=&quot;Escuelas seguras. El derecho de cada niña&quot; alt=&quot;Escuelas seguras. El derecho de cada niña&quot; height=&quot;190&quot; width=&quot;145&quot; class=&quot;asset-align-left&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;La experiencia de la violencia urbana para las mujeres de Brasil&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;Fecha:&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;19/04/2008
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;N&amp;uacute;mero de p&amp;aacute;ginas:&lt;/strong&gt; 40
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;&amp;Iacute;ndice de AI&lt;/strong&gt;: AMR 19/001/2008
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;ISBN 13&lt;/strong&gt;:&amp;nbsp;978 - 84 - 96462 - 19 - 9
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&amp;nbsp;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/documents/Books/SVAW-brazil-urban-violence-es-080419.pdf&quot;&gt;Descarga completa (PDF - 1,1 MB)&lt;/a&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&amp;nbsp;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Las mujeres de Brasil llevan mucho tiempo en primera l&amp;iacute;nea de la lucha por la justicia. Sin embargo, se ha prestado escasa atenci&amp;oacute;n a los efectos que sobre las propias mujeres han tenido la violencia y esta lucha.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
El informe Nosotras recogemos los platos rotos se centra en los relatos casi nunca contados de mujeres que se esfuerzan por vivir sus vidas y luchar por la justicia en medio de la constante violencia policial y delictiva.
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Las mujeres con las que Amnist&amp;iacute;a Internacional habl&amp;oacute; expresaron muy claramente lo que necesitaban: seguridad aut&amp;eacute;ntica; una fuerza policial &amp;nbsp;que las proteja a ellas y a sus familias; igualdad de acceso a la justicia, &amp;nbsp;sin tener en cuenta la clase social; protecci&amp;oacute;n para poder continuar con su lucha en defensa de los derechos humanos; y apoyo social y econ&amp;oacute;mico cuando un familiar resulta herido o muere a manos de la polic&amp;iacute;a o de la violencia delictiva.
&lt;/p&gt;
Un din&amp;aacute;mico movimiento de mujeres ha causado ya impacto en la pol&amp;iacute;tica del gobierno federal de Brasil. Sin embargo, es necesario introducir reformas radicales y de gran alcance para afrontar el problema de la violencia contra las mujeres en la comunidad.&amp;nbsp;
&lt;p&gt;
&amp;nbsp;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.amnesty.org/sites/impact.amnesty.org/files/PUBLIC/documents/Books/SVAW-brazil-urban-violence-es-080419.pdf&quot;&gt;Descarga completa (PDF - 1,1 MB)&lt;/a&gt;
&lt;/p&gt;</description>
 <category domain="http://www.amnesty.org/es/americas/south-america/brazil">Brasil</category>
 <pubDate>Fri, 18 Apr 2008 10:21:47 +0100</pubDate>
 <guid isPermaLink="false">4611 at http://www.amnesty.org</guid>
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