ABRIL - MAYO 10

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La Revista nº 102 

SUMARIO

3 EDITORIAL

Justicia para las víctimas
de violación sexual

EN ACCIÓN

4 Burkina Faso. Caravana contra
la mortalidad materna

6 Estados Unidos. Discriminación
y falta de asistencia

7 Noticias

12 En positivo

14 Cambia sus vidas. !Actua!

16 Para profundizar

A FONDO

17 Derecho a un medio ambiente sano.
Reclamamos el fin de la impunidad
empresarial

25 PENA DE MUERTE
El camino hacia la abolición

PEDIMOS

26 Cuba. La muerte de Zapata debe
provocar un cambio

CAMPAÑA

27 Víctimas invisibles. Migrantes en
movimiento a través de México

DENUNCIAMOS

30 Europa. Comunidad romaní
¡Discriminada!

32 Colombia. Violencia contra
la población:
Pueblos indígenas
Menores soldado

ENTREVISTAS

36 Margaret Sekaggya. Relatora
especial de Naciones Unidas sobre
defensores de derechos humanos

38 COLABORA

Justicia para las víctimas de violación sexual

Las víctimas de violación y violencia sexual se ven a menudo privadas de acceso a la justicia, debido a la discriminación de género y a los prejuicios sobre la conducta sexual de las propias víctimas. Una lacra que ocurre por igual en todo tipo de países.

Para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo, publicamos dos informes* que examinan la violencia sexual en lugares del mundo desarrollado y en desarrollo, concretamente en los países nórdicos –Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia– y en Camboya.

Tanto en países pobres como ricos, las mujeres tienen pocas oportunidades de ver procesados a sus agresores. Resulta escandaloso que en pleno siglo XXI, con tanta legislación destinada a garantizar la igualdad de las mujeres, prácticamente ningún gobierno las proteja ni garantice el procesamiento de sus agresores.

Los informes de Amnistía Internacional muestran que las víctimas de abusos sexuales y violencia en el ámbito familiar que intentan obtener justicia se enfrentan a numerosos obstáculos, entre ellos la respuesta insuficiente, negativa o desconsiderada de la policía y del personal médico y judicial.

Dado que la indiferencia de las autoridades es generalizada, muchas mujeres sienten vergüenza o culpabilidad, y ni siquiera intentan poner los delitos en conocimiento de la policía.

Cuando lo hacen, rara vez se da respuesta a sus reclamaciones de reparación y justicia. Según las conclusiones de ambos informes, la violación está entre los delitos con índices más bajos de procesamiento.

A menos que la violencia sexual vaya acompañada de violencia física, simplemente no se toma en serio. La mujer violada que no presenta lesiones importantes, con frecuencia es señalada o considerada responsable del delito cometido contra ella, mientras que el violador a menudo sólo se enfrenta a una sanción social o legal limitada, si acaso.

Violencia en los países nórdicos

La violencia o la amenaza de violencia es lo que determina la gravedad de la violación. El informe de Amnistía Internacional documenta un caso en Finlandia en el que un hombre había obligado a una mujer a tener relaciones sexuales en unos servicios públicos de un aparcamiento, golpeándole la cabeza contra la pared y retorciéndole el brazo detrás de la espalda.

En opinión de la Fiscalía, no se trataba de una violación porque la violencia había sido leve. Se declaró al hombre culpable de coacción para mantener relaciones sexuales y se le impuso una condena condicional de siete meses de cárcel.

En comparación, la negativa a realizar el servicio militar obligatorio y el servicio civil alternativo es punible en Finlandia con un mínimo de seis meses de cárcel.

Pagos extrajudiciales en Camboya

En Camboya, las mujeres no confían en el sistema de justicia. Los gastos asociados a los trámites policiales las disuaden de emprender acciones. A menudo se pide a las víctimas que paguen un soborno para que la policía inicie la investigación.

También es habitual que les reclamen dinero para gastos médicos, de transporte y teléfono durante la investigación. El informe documenta la negociación de pagos extrajudiciales como “solución”. Normalmente, los agentes de policía actúan de árbitros entre las familias de la víctima y del agresor para que alcancen un acuerdo económico, con la condición de que la víctima retire la denuncia. El mediador recibe parte del dinero acordado.

Para demasiadas mujeres, su experiencia del sistema de justicia supone un agravamiento de la violencia y los abusos sufridos. Cada vez que un agresor queda sin castigo por estas deficiencias, es señal de que las autoridades son indiferentes a la difícil situación de las víctimas de violencia sexual.

Barrera para la igualdad de género

La violencia contra las mujeres sigue siendo una de las barreras más significativas para alcanzar la igualdad de género. Pedimos a los gobiernos que ejerzan la diligencia debida para prevenir, investigar y castigar los actos de violencia. Para ello es imprescindible garantizar que las mujeres tienen acceso a la justicia y a un recurso efectivo para obtener reparación por los daños sufridos.

Pedimos también la creación de una entidad específica de la ONU que garantice a las mujeres y niñas el disfrute efectivo de sus derechos en todo el mundo. Amnistía Internacional participa en la campaña global de organizaciones no gubernamentales en favor de una Reforma de la Arquitectura de la ONU para la Igualdad de Género. Esta campaña pide a los gobiernos y al sistema de las Naciones Unidas la creación de una nueva agencia que tenga la autoridad, el personal y los recursos necesarios para lograr un cambio real en la vida de las mujeres de todo el mundo.

* Case Closed. Rape and Human Rights in the Nordic Countries. (Versión resumida disponible en español). ACT 77/001/2010.
Breaking the silence: Sexual violence in Cambodia. ASA 23/001/2010. www.amnesty.org/es/library


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