Tanzania

Human Rights in República Unida de Tanzania

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Tanzania is now live »

Jefe del Estado Jakaya Kikwete
Jefe del gobierno Mizengo Pinda
(sustituyó a Edward Lowassa en febrero)

Jefe del gobierno de Zanzíbar Amani Abeid Karume
Pena de muerte abolicionista en la práctica
Población 41,5 millones
Esperanza de vida 51 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 123/110 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 69,4 por ciento

A pesar del crecimiento económico, una parte significativa de la población de Tanzania seguía viviendo sumida en la pobreza. En algunas partes del país se siguió matando a personas albinas y la respuesta del gobierno fue inadecuada. El derecho a la libertad de expresión se vio amenazado. Siguieron recibiéndose informes de violencia contra las mujeres.

Información general

Se rompieron las conversaciones entre el gobernante Partido de la Revolución (Chama Cha Mapinduzi) y el opositor Frente Cívico Unido, en relación con el reparto del poder y la reforma jurídica y electoral en el territorio semiautónomo de Zanzíbar.

"En varias prisiones se recluía a personas menores de edad junto con personas adultas..."

Discriminación y homicidios de personas albinas

Como consecuencia directa de unos usos culturales discriminatorios y perniciosos, al menos 28 personas albinas fueron asesinadas en lo que se creía habían sido homicidios rituales en distintas partes del país, como Tabora, Arusha, Mara, el pueblo de Shilela y Shinyanga. Al parecer, detrás de los homicidios se encontraba la superstición de que las partes del cuerpo de un albino podían emplearse en hechizos para hacer rica a la gente. Algunos de los cuerpos fueron mutilados. El presidente condenó estos homicidios y pidió la detención y el enjuiciamiento de los autores y que se inscribiese en un registro centralizado a todas las personas albinas con el fin de garantizarles protección policial. La policía anunció la detención de 47 presuntos autores de estos homicidios. Sin embargo, al concluir 2008 no se había tenido noticia de ningún proceso judicial. La Sociedad de Albinos de Tanzania, un grupo de la sociedad civil, criticó la falta de enjuiciamientos, el escaso número de detenciones de presuntos autores y la ausencia de un plan gubernamental integral a largo plazo destinado a impedir este tipo de homicidios.

Libertad de expresión

El gobierno retiró el proyecto de Ley sobre Servicios de los Medios de Comunicación de 2007 y afirmó que lo redactaría de nuevo. El proyecto de ley había sido objeto de críticas, tanto en el ámbito local como en el internacional, por considerarse que, de ser aprobado, restringiría gravemente el derecho a la libertad de expresión. En octubre, grupos de medios de comunicación de la sociedad civil local enviaron una versión revisada al gobierno para que la tuviera en consideración a la hora de revisar el proyecto de ley. Al concluir el año no se había hecho pública la versión modificada del proyecto de ley.

  • En octubre el gobierno decretó el cierre por tres meses del semanario MwanaHALISI por publicar un artículo en el que se identificaba a varias personas que presuntamente intentaban impedir que el presidente se presentase a un segundo mandato. El ministro de Información citó varias disposiciones de la Ley de Prensa que permitían al gobierno ordenar la suspensión de la publicación de un periódico si éste iba «contra el interés público» o si la suspensión «redundaba en beneficio de la paz y el orden». El ministro también anunció su intención de acusar de sedición al propietario y director del periódico. Al concluir el año seguía en vigor la orden de suspensión contra el periódico.

Violencia contra mujeres y niñas

La violencia contra las mujeres –incluida la violencia en el ámbito familiar, la violación conyugal y el matrimonio de niñas a edad temprana– siguió siendo generalizada. En algunas áreas rurales continuaba practicándose la mutilación genital femenina. El gobierno y una coalición de ONG siguieron haciendo campaña contra esta práctica en las áreas donde era habitual. Sin embargo, en los más de 10 años transcurridos desde la promulgación de la Ley sobre Delitos de Naturaleza Sexual (Disposiciones Especiales) de 1998, que había declarado ilegal la mutilación genital femenina, los esfuerzos del gobierno para erradicarla habían sido inadecuados. La ley se implementó con lentitud y los perpetradores de los delitos rara vez comparecían ante la justicia. Las organizaciones locales que trabajaban para erradicar esta práctica informaron de la persistencia de una tendencia según la cual se seguía obligando a las mujeres mayores de 18 años a someterse a la mutilación genital femenina –aunque hubieran escapado de ella a una edad temprana– en parte a consecuencia de un fallo en la ley de 1998, que sólo prohibía la práctica en niñas menores de 18 años.

Condiciones de reclusión

Las condiciones de reclusión en el territorio continental y en Zanzíbar seguían siendo duras y la población penitenciaria protestó por la alimentación inadecuada y los servicios médicos deficientes. Un informe del Centro Jurídico de Derechos Humanos y del Centro de Servicios Jurídicos de Zanzíbar, dos organizaciones locales de derechos humanos, señaló que el hacinamiento en las prisiones del territorio continental era de hasta el 193 por ciento y se debía principalmente a las demoras que sufrían los juicios en los tribunales.

En varias prisiones se recluía a personas menores de edad junto con personas adultas, en contra de las normas internacionales.

Pena de muerte

Aunque no hubo ejecuciones, los tribunales siguieron imponiendo la pena de muerte. A pesar de que en 2006 se conmutaron todas las condenas a muerte por penas de cadena perpetua, el gobierno no adoptó medidas formales para abolir la pena capital.

Visitas de Amnistía Internacional

Un delegado de Amnistía Internacional visitó el territorio continental de Tanzania en octubre.

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