Tanzania - Informe 2007 Amnistía Internacional

Human Rights in República Unida de Tanzania

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Tanzania is now live »

Jefe del Estado: Jakaya Kikwete
Jefe del gobierno: Edward Lowassa
Jefe del gobierno de Zanzíbar: Amani Abeid Karume
Pena de muerte: retencionista
Estatuto de la Corte Penal Internacional: ratificado

Se conmutaron todas las penas de muerte. En ocasiones se acosó o detuvo
a periodistas. Se expulsó a varios miles de migrantes que llevaban
mucho tiempo asentados en el país sin estar registrados. Las
condiciones de reclusión eran duras.

Información general

Continuaron en el territorio semiautónomo de Zanzíbar las conversaciones sobre la reforma jurídica y electoral entre el gobernante Partido de la Revolución (Chama Cha Mapinduzi, CCM) y el opositor Frente Cívico Unido, pero sin que se registraran grandes avances.

Libertad de expresión y medios de comunicación

En ocasiones se acosó, amenazó o detuvo a periodistas que habían escrito artículos críticos con el gobierno.

En julio se detuvo y acusó a tres periodistas del periódico Rai.

En agosto, Richard Mgamba, del periódico The Citizen, fue detenido y amenazado con ser privado de la ciudadanía y expulsado del país por una entrevista que había concedido en un documental sobre el tráfico de armas.

En septiembre se detuvo brevemente en Zanzíbar a tres periodistas procedentes del territorio continental.

Continuó la causa por sedición seguida contra Augustine Mrema, dirigente del partido de la oposición, y dos activistas de los derechos medioambientales; los tres se encontraban en libertad bajo fianza.

Violencia contra las mujeres

Se siguió practicando de forma ilegal la mutilación genital femenina en numerosas zonas rurales del territorio continental, alcanzándose cifras superiores al 80 por ciento en algunos grupos étnicos. No se recibieron informes sobre procesamientos. La Organización Mundial de la Salud señaló que en Tanzania se registraba un elevado índice de casos de violencia en el ámbito familiar y que el 30 por ciento de las víctimas sufrían lesiones graves como consecuencia de brutales palizas.

Condiciones de reclusión

El gobierno reconoció la necesidad de reducir la gran masificación existente en las prisiones, pero hizo poco para resolver el problema. La Comisión Nacional sobre Derechos Humanos y Buen Gobierno inspeccionó algunas cárceles situadas en el territorio continental y criticó sus duras condiciones, en especial la reclusión de menores junto a adultos. El gobierno de Zanzíbar siguió impidiendo a la Comisión actuar o abrir una oficina en su territorio.

Derechos de las personas migrantes

El gobierno ordenó la expulsión de todos los inmigrantes ilegales que no se habían registrado ni habían solicitado la ciudadanía. Las primeras expulsiones afectaron a varios miles de personas procedentes de países vecinos como Ruanda, Burundi, Uganda y la República Democrática del Congo, que llevaban viviendo en Tanzania desde hacía incluso 15 años o más. Había un número mucho mayor de personas en estas mismas condiciones, algunas de ellas ex refugiados que se habían integrado en comunidades rurales y que no habían regulado nunca su situación.

Pena de muerte

En agosto, el presidente Kikwete conmutó todas las penas de muerte impuestas en el territorio continental de Tanzania por cadena perpetua. No se reveló el número total de penas conmutadas, pero se estimaba que rondaban las 400. Muchas de las personas que se beneficiaron de esta medida llevaban varios años en espera de ejecución. Al finalizar 2006 no había nadie condenado a muerte en Tanzania, ni en Zanzíbar ni el territorio continental.

Cómo puedes ayudar