Taiwán impuso más condenas a muerte en 2011 que en ningún otro año del último decenio, pese a sus afirmaciones de que su objetivo a largo plazo era la abolición de la pena de muerte. Continuaron las restricciones a la libertad de reunión y no se registraron avances que apuntasen a una relajación de la estricta legislación vigente. Las autoridades apenas hicieron nada para proteger el derecho a la vivienda de familias campesinas de toda la isla que fueron desalojadas y en ocasiones actuaron en connivencia con los responsables de su desalojo.
En 2009, Taiwán ratificó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. A pesar de que se aprobó una Ley de Aplicación que obligaba al gobierno a reformar la legislación y los reglamentos, ordenanzas y medidas administrativas para que fuesen conformes a los pactos antes del 10 de diciembre de 2011, al final del año Taiwán no había modificado ni abolido casi ninguna de las disposiciones que no se ajustaban a ellos.
Top of pageCinco hombres fueron ejecutados el 4 de marzo; justo un mes antes, el presidente Ma se había disculpado por la ejecución de un hombre inocente en 1997. En noviembre había 55 presos con condenas a muerte confirmadas.
En junio, en una medida destinada a garantizar la independencia y transparencia judicial, la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de la Judicatura, que facilitaba la destitución de jueces que actuasen de forma incompetente o corrupta.
Top of pageA pesar de que la opinión pública continuaba demandando que el gobierno pusiese en marcha su propuesta de reforma de la Ley de Reuniones y Manifestaciones, no hubo avances en este sentido. La Ley permitía que la policía dispersase por la fuerza protestas pacíficas e imponía otras restricciones a las manifestaciones pacíficas.
Top of pageFuncionarios públicos permitieron que promotores inmobiliarios desalojasen a agricultores de todo el país, e incluso les prestaron su ayuda, sin que mediase el debido proceso, ni ofrecer siquiera alojamiento alternativo ni una indemnización adecuada.
Top of pageLos trabajadores y trabajadoras migrantes carecían de libertad para cambiar de empleador. Los migrantes que trabajaban como cuidadores o en el servicio doméstico se veían a menudo obligados a trabajar sin gozar del descanso necesario. Los medios de comunicación pusieron al descubierto abusos y explotación de trabajadores migrantes por parte de funcionarios públicos y personas famosas.
Top of page