Suiza - Informe 2007 Amnistía Internacional

Human Rights in Confederación Helvética

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Suiza is now live »

Jefe del Estado y del gobierno: Moritz Leuenberger
Pena de muerte: abolicionista para todos los delitos
Estatuto de la Corte Penal Internacional: ratificado

En virtud de una nueva legislación se restringieron aún más los derechos de las personas migrantes y solicitantes de asilo. Una nueva ley permitía, en casos de violencia en el ámbito familiar, la expulsión de una pareja violenta del domicilio familiar, pero las mujeres migrantes corrían el peligro de ser expulsadas del país si ponían fin a una relación de pareja con una persona violenta. El relator especial de la ONU sobre el racismo encontró sólidos indicios de racismo institucional en la policía.

Cambios en la ley de inmigración y de asilo

En virtud de una ley de asilo de 2005, aprobada en referéndum nacional el 24 de septiembre de 2006, se podía negar el acceso a los procedimientos de asilo a las personas sin documento nacional de identidad. El plazo para recurrir la decisión de rechazar la tramitación de un caso de asilo se redujo en muchos casos a cinco días, y las personas que no tenían medios para contratar a un abogado no disponían de asistencia letrada de oficio. Según la nueva ley se podía recluir a los migrantes irregulares hasta dos años antes de expulsarlos mientras se determinaba su identidad. Los menores podían ser recluidos hasta un año, lo que conculcaba las normas internacionales. En octubre, el presidente del Tribunal Federal, Giusep Nay, expresó su preocupación por el hecho de que las disposiciones legales en materia de reclusión no estuvieran en consonancia con las obligaciones jurídicas internacionales de Suiza.

En virtud de una nueva ley de inmigración aprobada en septiembre se restringieron aún más las medidas de reunificación familiar para los migrantes de países no pertenecientes a la Unión Europea.

Violencia contra las mujeres

Según cifras publicadas en octubre por el Instituto Federal de Estadística, unas 28 mujeres morían todos los años en Suiza como consecuencia de la violencia doméstica. El 23 de junio, el Parlamento modificó el derecho civil con el fin de permitir la expulsión del agresor del domicilio compartido si lo solicitaba la víctima de violencia doméstica. Sin embargo, las mujeres migrantes que llevaban viviendo en Suiza menos de cinco años seguían corriendo el peligro de ser expulsadas si dejaban de cohabitar con la pareja cuyo nombre figuraba en el permiso de residencia.

Racismo

Tras una visita efectuada en enero, el relator especial de la ONU sobre el racismo indicó que en Suiza se «trivializaban» el racismo, la xenofobia y la discriminación en el debate político. Observó también sólidos indicios de racismo institucional, como por ejemplo en la policía. Continuaron las denuncias de malos tratos, uso excesivo de la fuerza e insultos racistas por parte de agentes de policía, así como sobre la impunidad de los responsables.

Extradiciones en virtud de garantías diplomáticas

Tres ciudadanos turcos que habían solicitado asilo o la reconsideración de una petición de asilo en 2006 fueron detenidos como consecuencia de una solicitud de extradición de Turquía, según los informes para que respondieran por cargos relacionados con su vinculación con grupos armados de oposición. A pesar del peligro que corrían de ser objeto de un juicio injusto si se los devolvía a Turquía, las autoridades suizas aceptaron devolver a dos de los solicitantes alegando las garantías diplomáticas dadas por las autoridades turcas de que no serían detenidos arbitrariamente, torturados ni juzgados sin las debidas garantías. Estaban pendientes de resolución sus recursos de apelación. Al concluir 2006, el caso del tercer hombre seguía pendiente de una resolución inicial.

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