Sri Lanka

Human Rights in República Socialista Democrática de Sri Lanka

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Sri Lanka is now live »

Jefe del Estado y del gobierno Mahinda Rajapaksa
Pena de muerte abolicionista en la práctica
Población 19,4 millones
Esperanza de vida 71,6 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 14/12 por cada 1.000

Cientos de miles de civiles quedaron desplazados a consecuencia de los enfrentamientos en el norte y el este del país. En noviembre, decenas de miles de familias estaban atrapadas en la región de Wanni sin alimentos, refugio, condiciones higiénicas ni atención médica suficientes, al impedir el gobierno la entrada de personal de la ONU y otros organismos de ayuda humanitaria. Grupos armados aliados con el gobierno fueron responsables de homicidios ilegítimos y desapariciones forzadas. Los Tigres de Liberación de Eelam Tamil atacaron deliberadamente a civiles en el sur, en una serie de atentados cometidos a lo largo del año. El gobierno no se ocupó de la impunidad por las violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado, y continuó perpetrando desapariciones forzadas. También detuvo y recluyó sin cargos a un número creciente de tamiles. Defensores y defensoras de los derechos humanos y periodistas de todo el país denunciaron un aumento de los ataques, incluidas amenazas de muerte.

Información general

En enero, el gobierno se retiró oficialmente del acuerdo de alto el fuego firmado con los Tigres de Liberación de Eelam Tamil en 2002 y la Misión de Vigilancia de Sri Lanka salió del país. Apenas había información independiente sobre la situación en las zonas de conflicto, ya que estaba restringido el acceso de los medios de comunicación, la ONU y los organismos de ayuda humanitaria.

En mayo, Sri Lanka no fue reelegida como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Conflicto armado

En julio, el conflicto se trasladó a la región nororiental de Wanni, provocando el desplazamiento de más de 300.000 personas, en su mayoría tamiles, entre las que había 30.000 niños. Estas personas quedaron atrapadas entre el avance de las fuerzas de seguridad srilankesas y los Tigres de Liberación de Eelam Tamil, que limitaban sus posibilidades de salir de la zona y las utilizaban como reserva forzosa de reclutas y mano de obra.

El 9 de septiembre, el gobierno ordenó que la ONU y las ONG abandonasen la región de Wanni. Sin embargo, a partir del 29 de ese mes permitió que algunos miembros del personal internacional de la ONU acompañasen a las caravanas con alimentos que se dirigían a la región de Wanni, aunque el acceso de ayuda humanitaria continuó siendo sumamente limitado. A causa de esas restricciones, la población desplazada sufrió enormes privaciones, como falta de refugios y acceso limitado a alimentos y atención médica. Decenas de miles de familias se vieron obligadas a vivir al raso durante la estación lluviosa de noviembre.

El gobierno también mantuvo cerrada la carretera A9, única ruta terrestre a la península de Jaffna. El cierre limitó gravemente el acceso a la ayuda humanitaria por parte de la población civil de Jaffna.

"El colectivo de periodistas fue víctima de ataques físicos, secuestros, intimidación, hostigamiento y muerte por disparos..."

Violaciones de derechos humanos cometidas por grupos armados aliados con el gobierno

El gobierno recurrió cada vez más a grupos armados aliados para llevar a cabo su estrategia de contrainsurgencia. En junio, durante el periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, el relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias expresó preocupación por el hecho de que el gobierno dependía en gran medida de grupos paramilitares para mantener el control en el este, y en menor grado en Jaffna, e hizo constar que había indicios de que estos grupos eran responsables de ejecuciones extrajudiciales.

El grupo Tamil Makkal Vidulthalai Pulikal, que actuaba en las provincias orientales, continuó llevando a cabo homicidios ilegítimos, toma de rehenes para pedir rescate, reclutamiento de niños y niñas y desapariciones forzadas.

Según informes, el Partido Democrático Popular de Eelam, que actuaba en la península de Jaffna, y la Organización Popular de Liberación de Eelam Tamil, que actuaba en el distrito de Vavuniya, fueron responsables de homicidios ilegítimos y desapariciones forzadas.

Abusos cometidos por los Tigres de Liberación de Eelam Tamil

Los Tigres de Liberación de Eelam Tamil incrementaron sus ataques selectivos contra civiles. Según el Comité internacional de la Cruz Roja, 180 civiles murieron y casi 270 resultaron heridos durante las primeras seis semanas de 2008 en una serie de ataques contra personas, estaciones de ferrocarril y autobuses civiles en Colombo, Dambulla, Kebhitigollewa, Madhu, Okkampitiya, Welli Oya y Anuradhapura.

Los Tigres de Liberación impusieron un riguroso sistema de tránsito que impidió a miles de familias de la región de Wanni trasladarse a zonas más seguras. También intentaron garantizar que las familias regresasen a las zonas controladas por ellos obligando a algunos de sus miembros a quedarse atrás.

Además, castigaban a quienes se resistían al reclutamiento forzoso en sus filas recluyéndolos en centros de detención. En las zonas de la región de Wanni controladas por los Tigres de Liberación aumentó el reclutamiento de niños y niñas.

Desapariciones forzadas

Las desapariciones forzadas seguían formando parte de una constante de abusos que al parecer estaba ligada a la estrategia gubernamental de contrainsurgencia. Se recibieron informes de desapariciones forzadas en el norte y el este, así como en zonas del país en donde no se habían producido anteriormente, como Colombo y el sur. Muchas de ellas se produjeron en el interior de zonas de alta seguridad y durante las horas del toque de queda.

  • Sebastian Goodfellow, conductor de la organización de ayuda Consejo Noruego para los Refugiados, fue visto por última vez el 15 de mayo de 2008. Se sospechaba que había sido secuestrado por un grupo armado que actuaba con el apoyo tácito de las fuerzas de seguridad del gobierno.

En junio y diciembre, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias expresó preocupación ante la elevada cifra de casos recientes de desapariciones forzadas.

Detención y reclusión arbitrarias

Aplicando la normativa de excepción, las fuerzas de seguridad de Colombo detuvieron a un número cada vez mayor de tamiles en operaciones de acordonamiento y registro. Había más de 1.000 tamiles detenidos sin cargos; algunos llevaban varios años recluidos. En septiembre, la policía ordenó que se registrasen ante las autoridades a todos los tamiles llegados del norte y el este en los últimos cinco años. Los tamiles que poseían documentos de identidad del norte y el este tenían más probabilidades de ser detenidos.

Impunidad

Las investigaciones de violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas armadas y la policía se estancaron y las causas judiciales no prosperaron, al negarse los testigos a comparecer por temor a las represalias.

En abril, el Grupo Internacional Independiente de Personas Eminentes, encargado de supervisar el trabajo de la última Comisión Presidencial de Investigación sobre 16 casos de graves violaciones de derechos humanos, puso fin a su misión afirmando que la Comisión no había podido investigar los casos de forma efectiva e independiente conforme a las normas internacionales. La Comisión Presidencial de Investigación destacó el hecho de que no existiera un sistema de protección de testigos en funcionamiento.

En julio, durante su examen periódico universal en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Sri Lanka rechazó la recomendación, formulada por al menos 10 países, de crear un mecanismo independiente de vigilancia de los derechos humanos, en colaboración con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, a pesar del carácter disfuncional del sistema nacional de justicia penal.

  • El 7 de octubre, Vinayagamoorthi Muralitharan, también conocido como Karuna, prestó juramento en el Parlamento. Como jefe militar del Tamil Makkal Vidulthalai Pulikal, y anteriormente de los Tigres de Liberación de Eelam Tamil, Karuna era sospechoso de la comisión de graves abusos contra los derechos humanos y crímenes de guerra, como secuestro de centenares de adolescentes para utilizarlos como soldados, y de toma de rehenes, tortura y homicidio de cientos de civiles. Estas denuncias no fueron objeto de una investigación oficial.

Periodistas y defensores y defensoras de los derechos humanos

El colectivo de periodistas fue víctima de ataques físicos, secuestros, intimidación, hostigamiento y muerte por disparos por parte de miembros de grupos armados y personal del gobierno. Los periodistas y el personal de medios de comunicación en el norte y el este corrieron un especial peligro. Nueve periodistas y trabajadores de los medios de comunicación habían muerto en Jaffna desde 2006.

  • El 23 de mayo, Keith Noyar, director de Nation, fue secuestrado en su casa de Colombo, a la que regresó al día siguiente tras haber recibido una paliza. No habló públicamente sobre lo que ocurrió durante el secuestro.
  • El 28 de mayo, el periodista Paranirupasingam Devakumar, de 36 años, procedente de Vaddukoddai, Jaffna, murió en Navanthurei a hachazos a manos de unos atacantes no identificados cuando regresaba a su casa desde la ciudad de Jaffna. Paranirupasingam Devakumar había informado sobre abusos cometidos por el Partido Democrático Popular de Eelam; era el último corresponsal televisivo que enviaba noticias desde Jaffna.
  • El periodista y preso de conciencia Jayaprakash Sittampalam Tissainayagam llevaba detenido en Colombo desde el 7 de marzo, al parecer, a causa de unos artículos periodísticos que había escrito sobre la situación de los derechos humanos en la Provincia Oriental. Aunque en un primer momento no se le acusó de ningún delito, en agosto fue imputado formalmente ante el Tribunal Superior de Colombo, en aplicación de legislación antiterrorista, por incitación al odio racial. En diciembre, el Tribunal Supremo falló que la presunta confesión obtenida mientras estaba detenido en el Departamento de Investigación Terrorista había sido voluntaria y era admisible como prueba en su juicio, a pesar de que Jayaprakash Sittampalam Tissainayagam afirmaba que había confesado tras sufrir tortura y otros malos tratos.

Defensores y defensoras de los derechos humanos continuaban siendo objeto de ataques y amenazas. Grupos nacionales de derechos humanos denunciaron un aumento de las amenazas contra su personal, especialmente contra quienes trabajaban en el norte y el este.

  • El 27 de septiembre, el abogado de derechos humanos J.C. Weliamuna y su familia sobrevivieron a un ataque con granadas contra su casa en Colombo.

Visitas de Amnistía Internacional

El gobierno no concedió autorización oficial para que una delegación de Amnistía Internacional visitara el país.

Informes de Amnistía Internacional

Sri Lanka: Silenciar la disidencia (7 febrero 2008)
Sri Lanka: Submission to the UN Universal Periodic Review - Second session of the UPR Working Group, 5-16 May 2008 (en inglés, 8 febrero 2008)
Sri Lanka: Más información sobre detención arbitraria: Jayaprakash Sittampalam Tissainayagam (15 mayo 2008)
Sri Lanka: Los Tigres de Liberación y el gobierno ponen en peligro la vida de miles de desplazados en Wanni (14 agosto 2008)
Sri Lanka: La presencia de Karuna en el Parlamento, una parodia de la justicia (7 octubre 2008)
El gobierno de Sri Lanka debe actuar ya para proteger a 300.000 personas desplazadas (19 noviembre 2008)

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