Singapur - Informe 2010 Amnistia Internacional

Human Rights in República de Singapur

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Singapur is now live »

Jefe del Estado
S.R. Nathan
Jefe del gobierno
Lee Hsien Loong
Pena de muerte
retencionista
Población
4,7 millones
Esperanza de vida
80,2 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m)
4/4 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada
94,4 por ciento

Se endureció la legislación para restringir la libertad de expresión y reunión, y se utilizó para intimidar y castigar a un número cada vez mayor de activistas de la oposición y personas que expresaban abiertamente sus críticas. La información sobre la aplicación de la pena de muerte era muy limitada. Se condenó a delincuentes a recibir golpes con vara.

Libertad de expresión y reunión

Las numerosas demandas presentadas por las autoridades crearon un clima de temor entre las personas con opiniones discrepantes. Personas críticas con el gobierno y defensores y defensoras de los derechos humanos, entre los que había ex presos de conciencia, continuaban sin dejarse intimidar y celebraban reuniones públicas, escribían artículos y cuestionaban el control ejercido por el Partido de Acción Popular.

  • Se presentaron varios cargos contra Chee Soon Juan, secretario general del opositor Partido Democrático de Singapur, dos de ellos por hablar en público sin permiso. Fue condenado a una multa de 10.000 dólares de Singapur (7.100 dólares estadounidenses) o a 10 semanas de cárcel con arreglo a la Ley de Espectáculos y Funciones Públicas.
  • Se presentaron cargos contra Yap Keng Ho, miembro del Partido Democrático de Singapur, en relación con la venta del periódico del partido durante las elecciones de 2006. Optó por cumplir una condena de 20 días de prisión tras negarse a pagar una multa de 2.000 dólares de Singapur (1.400 dólares estadounidenses).

También se presentaron múltiples cargos contra ambos hombres por reunión y marcha ilegal.

En abril, las autoridades promulgaron la Ley de Orden Público de 2009, que imponía aún más controles sobre la libertad de expresión, el derecho de reunión pacífica y el derecho a formar asociaciones. Se usó en primer lugar contra cinco manifestantes seguidores de Falun Gong que fueron acusados de reunión ilegal. La ley complementaba y reforzaba las disposiciones de la legislación vigente, como la Ley de Espectáculos y Funciones Públicas y la Ley de Delitos Diversos, que se habían utilizado anteriormente para reprimir manifestaciones pacíficas.

La Ley de Orden Público también facultaba a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley para impedir la filmación o exhibición de películas que los mostrasen en el ejercicio de sus funciones. Modificaciones de la Ley de Cinematografía limitaron la filmación de protestas no permitidas y de personas no autorizadas a presentarse a las elecciones.

Reclusión sin juicio

Aproximadamente 20 presuntos extremistas islámicos continuaban recluidos en aplicación de la Ley de Seguridad Interna. Dos personas recluidas desde 2002 con arreglo a esta ley quedaron en libertad.

El gobierno anunció que durante los cinco años anteriores se había recluido sin juicio a 366 personas con arreglo a la Ley Penal (Medidas Cautelares), pero que 272 habían quedado en libertad a lo largo de ese mismo periodo.

Pena de muerte

La información sobre condenas a muerte, ejecuciones y otros aspectos relativos a este tema era limitada. Al menos una persona, Tan Chor Jin, fue ejecutada en enero, y se sabía que los tribunales habían condenado a muerte al menos a otras seis. Se creía que la cifra real de ejecuciones y condenas a muerte era muy superior.

Tortura y otros malos tratos

Continuaban utilizándose los golpes con vara como forma de castigo para una serie de delitos previstos en la legislación de Singapur, como los relacionados con la inmigración. Al menos cinco personas fueron condenadas a esta pena, casi todas por delitos sexuales como la violación. El servicio militar continuó siendo obligatorio y, según la normativa militar, los objetores de conciencia y otras personas que lo incumpliesen podrían ser condenados a recibir golpes con vara y encarcelados por delitos tales como incumplimiento de órdenes legítimas e insubordinación.

Derechos de las personas migrantes

La cuarta parte de la población de Singapur estaba compuesta por migrantes.

  • Los permisos de trabajo de dos ciudadanos myanmaros que llevaban 11 años trabajando en Singapur no se renovaron tras apoyar ambos activamente el movimiento prodemocrático en Myanmar.

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