Singapur - Informe 2008 Amnistia Internacional

Human Rights in República de Singapur

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Singapur is now live »

Jefe del Estado : S.R. Nathan
Jefe del gobierno : Lee Hsien Loong
Pena de muerte : retencionista
PoblaciÓn : 4,4 millones
Esperanza de vida : 79,4 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 4/4 por cada 1.000
PoblaciÓn adulta alfabetizada : 92,5 por ciento

Aumentaron las críticas al gobierno, a pesar de las restricciones a la libertad de expresión y reunión. Presuntos activistas islámicos continuaron recluidos sin cargos ni juicio en aplicación de la Ley de Seguridad Interna, y preocupaba que algunos corrieran peligro de sufrir torturas o malos tratos durante el interrogatorio. Se impusieron condenas a muerte y al menos dos personas fueron ejecutadas. Algunas personas fueron condenadas a recibir golpes con vara por delitos comunes.

Información general

Las críticas apuntaban a un continuo uso indebido de la legislación por parte del Partido de Acción Popular y a la imagen de parcialidad que daba el sistema judicial, y reiteraban el papel que seguía desempeñando el ministro mentor Lee Kuan Yew en la persistencia de las restricciones al ejercicio de los derechos humanos. Las autoridades rechazaron una propuesta de despenalizar la homosexualidad. Suscitó preocupación la información sobre el aumento de las diferencias entre los sectores ricos y los más desfavorecidos. Singapur presidió la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) durante un año en que este organismo regional aprobó una carta de principios en la que se incluían compromisos en materia de derechos humanos.

Libertad de expresión y reunión

Se presentaron de formas diversas cargos penales y demandas civiles por difamación y se tomaron otras medidas restrictivas contra personas críticas con el gobierno, defensores y defensoras de los derechos humanos, medios de comunicación extranjeros, manifestantes pacíficos y objetores de conciencia.

El Código Penal revisado amplió el alcance del delito de reunión ilegal.

  • Seguidores de Falun Gong fueron multados o encarcelados por celebrar manifestaciones públicas pacíficas para protestar contra el gobierno chino.
  • El doctor Chee Soon Juan, dirigente del Partido Democrático de Singapur, permaneció encarcelado durante dos semanas por intentar abandonar el país sin permiso pese a estar en quiebra. Había sido declarado en bancarrota en 2006, tras una serie de demandas civiles por difamación presentadas por dirigentes del Partido de Acción Popular. Se le habían imputado otros muchos cargos, como hablar en público sin permiso y vender libros en la calle sin autorización.
  • Se prohibió la publicación de la revista Far Eastern Economic Review, que hacía frente a una demanda por difamación a causa de un reportaje de 2006 en el que se entrevistaba a Chee Soon Juan. El diario Financial Times, en vez de refutar una demanda por difamación, pidió disculpas al primer ministro, Lee Hsien Loong, y al ministro mentor por un artículo que los relacionaba con presunto nepotismo. De los 169 países que figuraban en su clasificación mundial sobre la libertad de prensa, Reporteros sin Fronteras situó a Singapur en el puesto 141.
  • A una delegación de parlamentarios europeos y asiáticos que visitaban el país se le denegó el permiso para hablar en un foro del Partido Democrático de Singapur sobre el desarrollo de la democracia en el ámbito internacional.

Justicia: detención sin juicio

Según los informes, al concluir el año había al menos 37 presuntos activistas islámicos recluidos sin cargos ni juicio en aplicación de la Ley de Seguridad Interna. A lo largo del año se recibieron informes de no menos de seis detenciones, algunas de las cuales fueron, según informes, entregas extraordinarias realizadas desde el extranjero; al menos ocho personas quedaron en libertad. Continuó suscitando preocupación el riesgo de que sufrieran tortura o malos tratos, a pesar de que el gobierno garantizó que este tipo de presos estaban protegidos por la ley.

Pena de muerte

Singapur votó en contra de la resolución de la ONU en la que se pedía la suspensión de la pena de muerte en todo el mundo. Según los informes, la legislación sobre pena de muerte se amplió para incluir casos de secuestro relacionados con el terrorismo. Los juicios continuaron incumpliendo las normas internacionales de derechos humanos, debido a las condenas a muerte preceptivas y a la presunción de culpabilidad para algunos delitos punibles con la pena capital. Se dictaron al menos dos condenas a muerte por narcotráfico y asesinato. Dos narcotraficantes hallados culpables, ambos extranjeros, fueron ejecutados.

Penas crueles, inhumanas y degradantes

Algunas personas fueron condenadas a recibir golpes con vara por delitos comunes.

  • A pesar de que, al parecer, su cociente intelectual era bajo, Emmanuel Munisamy fue condenado a recibir 24 golpes con vara por asalto a mano armada y agresión a un policía. La condena fue anulada en fase de apelación.

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