Senegal - Informe 2007 Amnistía Internacional

Human Rights in República de Senegal

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Senegal is now live »

Jefe del Estado: Abdoulaye Wade
Jefe del gobierno: Macky Sall
Pena de muerte: abolicionista para todos los delitos
Estatuto de la Corte Penal Internacional: ratificado

Se reanudaron los enfrentamientos esporádicos en la región meridional de Casamancia, y una intervención del ejército de Guinea-

Bissau provocó la huida de miles de personas. Se hostigó a líderes y simpatizantes de partidos de oposición, y continuaron las amenazas a la libertad de expresión. Cientos de personas migrantes y solicitantes de asilo fueron detenidas cuando intentaban llegar a Europa. Se aprobó un proyecto de ley que permitía procesar a Hissène Habré en Senegal.

Información general

En febrero se aplazaron de nuevo las conversaciones entre el gobierno y el Movimiento de las Fuerzas Democráticas de Casamancia (Mouvement des forces démocratiques de Casamance, MFDC), grupo armado que propugnaba la independencia de la región. El aplazamiento se debió al estallido de una serie de enfrentamientos violentos entre facciones rivales del Movimiento.

La tensión política entre simpatizantes del presidente Wade y líderes de la oposición aumentó en el periodo previo a las elecciones presidenciales, previstas para febrero de 2007. Los partidos de oposición protestaron contra una enmienda constitucional aprobada en noviembre, que abolía el requisito de un porcentaje mínimo de votos para la elección del presidente. La tensión aumentó tras la detención de Jean-Paul Dias, líder del Bloque Centrista Gaindé (Bloc des centristes gaïndé, BCG), acusado de insultar al jefe del Estado y de instar a los líderes de la oposición a negarse a responder a las citaciones de los tribunales y de la policía. Su hijo, Barthélémy Dias, fue detenido en agosto acusado de delitos similares. Ambos recibieron penas de prisión. Jean-Paul Dias quedó en libertad provisional en septiembre, por motivos de salud, y su hijo se benefició de un indulto presidencial en noviembre.

Hostigamiento de la oposición política

En febrero, el ex primer ministro Idrissa Seck quedó en libertad tras pasar siete meses en prisión, una vez que se hubieron retirado la mayoría de los cargos en su contra, incluidos los de atentado contra la seguridad del Estado y malversación de fondos. Sin embargo se siguió hostigando a algunos de sus simpatizantes, a algunos de los cuales se detuvo por cargos de complicidad en blanqueo de capitales.

Detención y repatriación de personas migrantes

Miles de migrantes y solicitantes de asilo, en su mayoría africanos subsaharianos, continuaron transitando por Senegal. Muchos de ellos trataban de llegar a las Islas Canarias (España) y cientos fueron detenidos por las fuerzas de seguridad senegalesas. La vigilancia de las costas se vio reforzada tras un acuerdo en agosto entre Senegal y España para aplicar medidas conjuntas de seguridad a fin de frenar el flujo de migrantes clandestinos. En septiembre y octubre, más de 90 migrantes paquistaníes, entre ellos, como mínimo, un menor, fueron detenidos, acusados de tentativa de inmigración ilegal y repatriados.

Enfrentamientos en Casamancia

La reanudación de los enfrentamientos en Casamancia supuso el desplazamiento de más de 8.000 personas en la región fronteriza. Unas 6.000 huyeron a la vecina Guinea-Bissau y 2.000 se adentraron en Senegal. En abril, fuerzas del ejército de Guinea-Bissau penetraron en territorio senegalés para atacar la base de la facción del Movimiento de las Fuerzas Democráticas de Casamancia liderada por Salif Sadio, alegando que éste era un obstáculo de primer orden para la paz en Casamancia y que amenazaba la seguridad en los países vecinos. Muchas personas huyeron de sus hogares en ese momento. Pese a la incursión guineana, Salif Sadio continuó en libertad y, según informes, sus fuerzas se retiraron al norte de Casamancia. En agosto, otra ola de más de 6.000 personas huyó a la vecina Gambia tras el estallido de enfrentamientos entre facciones rivales del citado movimiento en el norte de la región.

Libertad de expresión

Continuaron las amenazas a la libertad de expresión, que se centraron en periodistas y escritores críticos con el gobierno. Según informes, se sancionó a funcionarios de aduanas por haber permitido la entrada en el país de varios libros publicados en Francia y escritos por autores senegaleses, entre ellos Abdou Latif Coulibaly. En consecuencia se retuvieron en las aduanas otros libros, que no se pudieron distribuir en Senegal.

En enero, tras haberse retirado los cargos de «complicidad en atentado contra la seguridad del Estado» que pesaban en su contra, se absolvió a seis personas que trabajaban para la emisora privada de radio Sud FM, detenidas brevemente en octubre de 2005 tras una entrevista con Salif Sadio.

Hissène Habré

Se avanzó en la lucha contra la impunidad. En julio, la Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana pidió a Senegal que juzgara a Hissène Habré, ex presidente de Chad, que vivía en Senegal desde su derrocamiento en 1990. Esta decisión fue la respuesta de la Unión Africana a la solicitud de Senegal para que aclarase quién tenía competencia para enjuiciar a Hissène Habré. El ex presidente era objeto de una solicitud de extradición y una orden internacional de detención dictada por un juez belga en 2005 por tortura y otros crímenes cometidos bajo su mandato entre 1982 y 1990. En noviembre, el Consejo de Ministros de Senegal aprobó un proyecto de ley para permitir el procesamiento de Hissène Habré. En diciembre, el gobierno estableció un grupo de trabajo encargado de organizar dicho procesamiento.

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