Autoridad Palestina
Derechos humanos en Autoridad Palestina
Jefe del gobierno Salam Fayad
Pena de muerte retencionista
Población 4,1 millones
Esperanza de vida 72,9 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 22/17 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 92,4 por ciento
Siguió siendo muy alta la tensión entre eI gobierno provisional del primer ministro de la Autoridad Palestina en Cisjordania, Salam Fayad, designado por el presidente Mahmud Abás, del partido Fatah, por un lado, y la administración de facto de Hamás en la Franja de Gaza, por el otro. Tanto las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina en Cisjordania como las fuerzas de seguridad y las milicias de Hamás en Gaza detuvieron arbitrariamente, recluyeron sin cargos ni juicio y, en muchos casos, torturaron a centenares de miembros o simpatizantes de facciones rivales. Unas y otras hicieron uso excesivo de la fuerza contra manifestantes. En Gaza, las fuerzas de seguridad de Hamás mataron a 24 miembros de clanes armados. Durante la ofensiva militar lanzada por el ejército israelí el 27 de diciembre, las fuerzas y milicias de Hamás secuestraron a opositores políticos y a ex detenidos acusados de haber «colaborado» con los servicios de inteligencia israelíes. Algunos fueron ejecutados sumariamente, otros recibieron palizas o disparos en las piernas. La Autoridad Palestina en Cisjordania y Hamás en Gaza continuaron reprimiendo la libertad de expresión. Se condenó a muerte en tribunales militares de Cisjordania y Gaza a 9 personas; no se llevó a cabo ninguna ejecución. Grupos armados palestinos de Gaza lanzaron ataques indiscriminados contra ciudades y pueblos del sur de Israel, que mataron a siete civiles israelíes y a dos civiles palestinos. Grupos armados e individuos de la Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Oriental, mataron a 16 civiles israelíes.
Información general
Siguió sin llegarse a un acuerdo en las negociaciones entabladas para la reconciliación entre el gobierno provisional de la Autoridad Palestina y la administración de facto de Hamás en Gaza, que, con la mediación de Egipto, tenían por objeto formar un gobierno de unidad. La mayoría de los países donantes se negaron a prestar ayuda a la administración de facto de Hamás, pero facilitaron más de 1.300 millones de dólares al gobierno de la Autoridad Palestina, siendo muy limitada la ayuda asignada a proyectos de emergencia en Gaza. La administración de facto de Hamás e Israel acordaron el 19 de junio un alto el fuego de seis meses, que se rompió el 4 de noviembre, al matar las fuerzas israelíes a seis combatientes palestinos.
El gobierno israelí mantuvo su estricto bloqueo de la Franja de Gaza, forma de castigo colectivo impuesto a su millón y medio de habitantes, por el hecho de seguir recluido allí el soldado israelí Gilad Shalit. La población de Gaza dependía cada vez más de los alimentos, el combustible y otros productos introducidos clandestinamente en el territorio por peligrosos túneles que comunicaban con Egipto. Al menos 50 palestinos murieron en derrumbamientos de túneles. En octubre, la administración de facto de Hamás tomó medidas para regular el uso de los túneles. Las condiciones empeoraron todavía más cuando las fuerzas israelíes iniciaron la ofensiva militar el 27 de diciembre en respuesta a los continuos ataques indiscriminados con cohetes lanzados contra poblaciones del sur de Israel por Hamás y otros grupos armados palestinos de Gaza.
"Grupos armados palestinos de Gaza lanzaron con frecuencia ataques indiscriminados con cohetes contra zonas civiles del sur de Israel."
Ya antes incluso de la ofensiva de diciembre, más de un millón de palestinos se enfrentaban a una creciente pobreza, inseguridad alimentaria y falta de acceso a servicios médicos adecuados debido al bloqueo israelí de Gaza y a las barreras y controles militares de seguridad israelíes de Cisjordania, incluida una valla/muro de 700 km de largo (véase el apartado sobre Israel y los Territorios Palestinos Ocupados).
Detención y reclusión arbitrarias
En Cisjordania, las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina detuvieron a centenares de personas, en su mayoría partidarias de Hamás, y en muchos casos las tuvieron recluidas sin acceso al debido proceso legal. Se detuvo a más de 100 tras detener Hamás a partidarios de Fatah en Gaza en julio, pero las oleadas de detenciones de partidarios de Hamás continuaron durante todo 2008. También se sometió a reclusión prolongada sin cargos ni juicio a miembros de grupos armados de Fatah a instancias del ejército israelí.
En Gaza, las fuerzas de seguridad de la administración de facto de Hamás detuvieron a centenares de presuntos partidarios de Fatah; a más de 200 tras unos atentados con explosivos perpetrados en julio contra miembros de Hamás. En ocasiones, las fuerzas de seguridad contaron con el apoyo de la milicia armada de Hamás, las Brigadas de Izz al Din al Qassam, que no tenía autoridad legal para practicar detenciones ni mantener a nadie bajo custodia, y entregaba a las fuerzas de seguridad a las personas detenidas por ella o las recluía en lugares secretos.
Ni las fuerzas de la Autoridad Palestina ni las de Hamás solían cumplir la legislación palestina sobre detenciones, en virtud de la cual éstas debían ser revisadas por un fiscal y por un juez en el plazo de 24 y 72 horas, respectivamente. Se hacía habitualmente caso omiso del derecho de los detenidos a tener acceso sin demora a un abogado. La mayoría de las personas detenidas por motivos políticos quedaban en libertad al cabo de unos días, pero algunas continuaban bajo custodia durante semanas, o incluso meses.
Tanto en Cisjordania como en Gaza se permitía a los detenidos el acceso al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y a la Comisión Palestina Independiente de Derechos Humanos, pero a menudo sólo 10 días o más después de su detención. En diciembre, las fuerzas israelíes bombardearon y destruyeron todas las prisiones y centros de detención de Gaza, y casi todas las comisarías de policía. Algunos detenidos murieron o resultaron heridos en los bombardeos, pero la mayoría consiguieron huir ilesos.
Sistema de justicia
Los sistemas judiciales de Cisjordania y Gaza continuaron teniendo un funcionamiento muy deficiente. La Autoridad Palestina siguió prohibiendo que ex miembros de la judicatura o de las fuerzas de seguridad trabajaran para la administración de facto de Hamás en Gaza, y pagándoles por no trabajar. Hamás continuó valiéndose de otros medios para conseguir fiscales y jueces, muchos de los cuales carecían de titulación y formación. Con frecuencia no se ejecutaban las sentencias del Tribunal Superior de Justicia palestino.
Tortura y otros malos tratos
En Cisjordania hubo denuncias de tortura y otros malos tratos infligidos a detenidos por los Servicios Generales de Información y los Servicios de Seguridad Preventiva de la Autoridad Palestina, aparentemente para obligarlos a confesar su vinculación con el brazo armado de Hamás. Las víctimas denunciaban métodos como someterlas a palizas, colgarlas u obligarlas a permanecer de pie o sentadas durante largos periodos en posturas dolorosas (shabeh).
- Majd al Barghouthi, imán de una mezquita de Kobar, cerca de Ramallah, fue detenido por los Servicios Generales de Información el 14 de febrero y murió ocho días más tarde. La Autoridad Palestina manifestó que había sufrido un ataque cardiaco, pero otros detenidos dijeron que habían visto cómo lo golpeaban y lo colgaban del techo de la celda con una cadena. Una comisión de investigación creada por el Consejo Legislativo palestino determinó que Majd al Barghouthi había sido torturado, conclusión que corroboraban unas fotografías del cadáver.
En Gaza, las denuncias de fuertes palizas y otras formas de tortura infligidas por las fuerzas y milicias de Hamás a detenidos eran generalizadas. Tras el comienzo de la ofensiva militar israelí en diciembre, las fuerzas y milicias de Hamás aumentaron notablemente los ataques contra opositores políticos, ex miembros de las fuerzas de seguridad del gobierno de la Autoridad Palestina y ex detenidos acusados de haber «colaborado» con los servicios de inteligencia israelíes. Algunos fueron ejecutados sumariamente, otros recibieron brutales palizas o disparos en las piernas.
- Taleb Mohammed Abu Sitta, de 72 años, fue detenido en Al Zawaida el 26 de junio, tras la detención de su hijo por un presunto delito de drogas. Según informes, lo golpearon brutalmente y, a la mañana siguiente, lo llevaron a un hospital de Deir al Balah, donde fue declarado muerto a su llegada. El Ministerio del Interior anunció una investigación, y según informes, se retiró del servicio a varios agentes de policía, pero no se tuvo noticia de que alguno de ellos hubiera sido juzgado.
Ni la Autoridad Palestina en Cisjordania ni Hamás en Gaza tomaron medidas creíbles para poner fin a la impunidad de la tortura y otros malos tratos a detenidos o del uso excesivo e injustificado de la fuerza contra manifestantes por parte de las fuerzas de seguridad.
Libertad de expresión
Tanto la Autoridad Palestina en Cisjordania como Hamás en Gaza reprimieron la libertad de expresión, con medidas como cerrar medios de comunicación afiliados al partido rival o acusados de apoyarlo. Se detuvo con frecuencia a periodistas, a menudo varias veces y durante largos periodos. La Autoridad Palestina detuvo al menos a 15 trabajadores de medios de comunicación y cerró algunos de éstos, como la cadena de televisión favorable a Hamás Al Aqsa. Hamás suspendió la distribución de periódicos como Al Ayyam y Al Hayat al Yadida, cuyos directores fueron detenidos y sometidos a juicio en Gaza.
- Las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina detuvieron a Mustafa Sabri, periodista independiente y miembro del concejo municipal de Kalkilia, afiliado a Hamás, al menos tres veces durante el año.
Uso excesivo de la fuerza
Las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina hicieron en Cisjordania uso excesivo de la fuerza contra manifestantes. Por ejemplo, el 1 de junio dispararon con munición real contra unos manifestantes que arrojaban piedras en el pueblo de Beit Furia, cerca de Nablús, causando heridas de bala a siete hombres, entre ellos dos niños.
En Gaza, las fuerzas de seguridad de Hamás hicieron a menudo uso excesivo de la fuerza contra manifestantes y presuntos partidarios de la oposición que asistían a reuniones públicas.
- Agentes de policía palestinos y activistas de Hamás vestidos de civil recurrieron a la fuerza para disolver una manifestación pacífica organizada en Rafah para conmemorar la muerte de un activista de Fatah en combates entre facciones el año anterior.
Una comisión establecida por el Ministerio del Interior de la administración de facto de Hamás en Gaza para investigar el homicidio de seis manifestantes en noviembre de 2007 publicó su informe en abril, pero éste contenía graves deficiencias. La comisión, que no era independiente, determinó que los partidarios de Fatah habían efectuado la mayor parte de los disparos a pesar de que testigos presenciales habían declarado lo contrario y de que las víctimas eran partidarios de Fatah.
En agosto y septiembre, las fuerzas de seguridad de Hamás mataron en Gaza a 24 miembros de clanes armados vinculados a Fatah y a Jaysh al Islam (Ejército del Islam), entre ellos tres niños, cuando un intento de detener a miembros de los clanes degeneró en enfrentamientos armados. Los miembros de los clanes armados mataron a varios agentes de las fuerzas de seguridad de Hamás.
Pena de muerte
En Cisjordania, tribunales militares de la Autoridad Palestina condenaron a muerte a cuatro personas, todas ellas civiles, tras declararlas culpables en juicios sumarios de colaborar con los servicios de inteligencia israelíes. Otras dos personas –ambas agentes de seguridad– fueron condenadas a muerte por asesinato. En Gaza, un tribunal militar de Hamás condenó a muerte a una persona por asesinato y a otras dos por colaborar con los servicios de inteligencia israelíes, tras juicios injustos. No se llevó a cabo ninguna ejecución.
Derecho a la salud
La difícil situación causada por el bloqueo israelí, que impedía a centenares de enfermos en estado crítico salir de Gaza para recibir tratamiento médico no disponible en los hospitales locales (véase Israel y los Territorios Palestinos Ocupados), se vio agravada por una huelga que secundaron alrededor del 30 por ciento de los trabajadores de la salud de los hospitales y clínicas. La huelga, que se prolongó a lo largo de los últimos cuatro meses del año, había sido convocada por el Sindicato Palestino de Profesionales de la Salud en protesta por diversos despidos y traslados de gerentes y directores de centros de salud llevados a cabo por la administración de facto de Hamás en Gaza. Hamás afirmó que la huelga se había convocado por motivos políticos y a instancias del gobierno provisional de la Autoridad Palestina en Cisjordania. El Ministerio de Salud de la Autoridad Palestina en Cisjordania apoyó la huelga.
Abusos cometidos por grupos armados
Grupos armados palestinos de Gaza lanzaron con frecuencia ataques indiscriminados con cohetes contra zonas civiles del sur de Israel. Desde el comienzo del año hasta el alto el fuego de junio, estos grupos, afiliados tanto a Hamás como a Fatah, dispararon más de 2.000 cohetes y proyectiles de mortero contra pueblos y ciudades israelíes cercanos a Gaza. Estos ataques indiscriminados mataron a siete civiles israelíes y a dos civiles palestinos, e hirieron a varios civiles israelíes más. Al romperse el alto el fuego en noviembre, los ataques con cohetes se reanudaron, pero no causaron más víctimas civiles israelíes hasta después de iniciada la ofensiva israelí el 27 de diciembre.
- El 27 de febrero, Roni Yihya murió en el Sapir College, centro de enseñanza próximo a Sderot, Israel, y 10 personas más resultaron heridas al disparar grupos armados palestinos más de 50 cohetes Qassam y decenas de proyectiles de mortero contra las ciudades de Sderot y Asquelón.
- Malak Yunes al Kafarneh, niña palestina de tres años, murió el 1 de marzo al ser alcanzada su casa en Beit Hanun, Gaza, por un cohete Qassam que un grupo armado había disparado contra Israel, pero que cayó antes de llegar allí.
Grupos armados e individuos palestinos de la Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Oriental, mataron a 16 civiles israelíes.
- El 6 de marzo, un palestino armado mató a ocho estudiantes, entre ellos cuatro niños, en la biblioteca de una escuela religiosa (yeshiva) de Jerusalén. No se tenía noticia de que estuviera afiliado a ningún grupo armado, aunque varias grupos, incluido uno desconocido hasta entonces, Ahrar al Jalil (Liberar al Pueblo de Galilea), se atribuyeron la responsabilidad.
Gilad Shalit, soldado israelí capturado por grupos armados palestinos en junio de 2006, continuó recluido en un lugar desconocido de Gaza, sin acceso al CICR. Su familia recibió dos cartas suyas, y, según informes, él recibió una de ella.
Violencia contra mujeres y niñas
Al menos tres mujeres fueron víctimas de presuntos «homicidios por motivos de honor» en Cisjordania y Gaza.
- En junio, Khouloud Mohammed al Najjar fue golpeada hasta la muerte en la Franja de Gaza por miembros de su familia que la acusaban de «conducta inmoral». Su padre fue detenido.
- En julio, la policía de la Autoridad Palestina dijo que había detenido en la ciudad cisjordana de Hebrón a un hombre acusado de matar a su hermana para proteger el «honor de la familia». La policía no divulgó el nombre de las personas afectadas.