Mauritania

Human Rights in República Islámica de Mauritania

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Mauritania is now live »

Jefe del Estado general Mohamed Ould Abdel Aziz
(sustituyó a Sidi Mohamed Ould Cheij Abdallahi en agosto)

Jefe del gobierno Moulaye Ould Mohamed Laghdaf
(sustituyó a Yahya Ould Mohamed el Waghef en agosto, que sustituyó a Zeine Ould Zeidane en mayo)

Pena de muerte abolicionista en la práctica
Población 3,2 millones
Esperanza de vida 63,2 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 98/85 por cada 1.000
Población adulta escolarizada 51,2 por ciento

Un golpe de Estado militar derrocó al gobierno elegido, y varios ex altos cargos estuvieron recluidos como presos de conciencia. Durante todo el año se recibieron informes de tortura y otros malos tratos. Presuntos activistas islamistas estaban recluidos en detención prolongada en régimen de incomunicación en virtud de medidas antiterroristas. Cientos de personas migrantes fueron detenidas y expulsadas sin tener la oportunidad de impugnar la legalidad de su detención o expulsión colectiva. Las condiciones de reclusión eran duras.

Información general

En agosto, un grupo de oficiales del ejército derrocó y arrestó al presidente Sidi Mohamed Ould Cheij Abdallahi, en el cargo desde las elecciones presidenciales de marzo de 2007 que habían restablecido el gobierno civil en el país.

El golpe de Estado de agosto de 2008 estuvo precedido por desacuerdos entre el presidente y algunos oficiales del ejército, especialmente en relación con la destitución del jefe del Estado Mayor. El general Mohamed Ould Abdel Aziz, que encabezaba el golpe, estableció un Alto Consejo de Estado formado por 11 miembros de las fuerzas armadas. El Alto Consejo de Estado prometió organizar elecciones lo antes posible.

"...presuntos activistas islamistas, denunciaron que habían sido torturados con descargas eléctricas."

La comunidad internacional pidió la liberación del presidente y el retorno al orden constitucional. La Unión Europea y Estados Unidos congelaron su ayuda no humanitaria y la Unión Africana suspendió la membresía de Mauritania. En algunas manifestaciones pacíficas se reclamó la liberación del presidente y la restauración del orden constitucional. En septiembre, tras la decisión del gobernador de la capital del país, Nuakchot, de suspender todas las manifestaciones políticas, algunas manifestaciones fueron disueltas por la fuerza o se impidió su celebración.

Reclusión arbitraria

El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, de la ONU, expresó su preocupación por la falta de control efectivo de los fiscales sobre la acción policial y sobre la situación de las personas bajo custodia. Muchos detenidos declararon al Grupo de Trabajo que el abuso de poder, la corrupción, la tortura y otros malos tratos eran habituales bajo custodia y que a menudo se coaccionaba a los detenidos para obtener confesiones. Según los informes, las denuncias contra la policía sólo se investigaban en casos excepcionales.

Seguridad y medidas antiterroristas: detención en régimen de incomunicación

Decenas de personas, en su mayoría presuntos activistas islamistas, fueron detenidas en el contexto de las medidas antiterroristas. Entre ellas figuraban los hombres acusados de matar a cuatro turistas franceses en Aleg en diciembre de 2007, así como los acusados de atentar contra la embajada israelí en Nuakchot en febrero. Otros eran sospechosos de haber participado directa o indirectamente en actos terroristas. Entre los detenidos había familiares de presuntos activistas islamistas. Algunos quedaron en libertad al cabo de dos semanas, pero al terminar 2008 muchas de estas personas continuaban recluidas sin juicio.

Muchos detenidos, entre ellos los acusados de pertenecer a Al Qaeda en el Magreb, estuvieron recluidos en régimen de incomunicación durante periodos prolongados, superiores a los 15 días permitidos por la ley. Las fuerzas de seguridad y los funcionarios de prisiones no permitieron algunas visitas de familiares autorizadas por los jueces.

  • A la madre de un presunto activista islamista, detenido en su casa el 30 de abril y recluido en la comandancia del jefe del Estado Mayor del Ejército, se le denegó el acceso a su hijo a pesar de haber obtenido autorización de un magistrado para realizar una visita.

Presos de conciencia

Después del golpe de Estado de agosto, el presidente Sidi, el primer ministro Yahya Ould Mohamed el Waghef, el ministro del Interior y otros dos ex altos cargos fueron detenidos. Algunos quedaron en libertad unos días más tarde. El presidente Sidi estuvo recluido hasta el 13 de noviembre, fecha en que fue trasladado a su población natal, Lemdem, donde quedó bajo arresto domiciliario. Fue puesto en libertad finalmente el 22 de diciembre. En septiembre, Isselmou Ould Abdelkhader, ex ministro de Salud, fue detenido por criticar el golpe de Estado de agosto.

Tortura y otros malos tratos

Continuaron los informes de tortura y otros malos tratos durante todo 2008 en una amplia variedad de centros de detención, incluidas la primera brigada policial y casas particulares de Nuakchot. Entre los métodos habituales figuraban las patadas, los golpes, las descargas eléctricas, las quemaduras con cigarrillos, la violencia sexual, la suspensión por los brazos, la sujeción con esposas en posturas dolorosas y la privación de sueño y alimentos. El acceso restringido al mundo exterior y la inexistencia de mecanismos efectivos de denuncia e investigación seguían siendo factores clave que permitían la persistencia de la tortura.

Se tuvo constancia de denuncias de tortura y otros malos tratos de decenas de personas, incluidos reclusos de la prisión de Dar Naïm. Algunos detenidos, sobre todo presuntos activistas islamistas, denunciaron que habían sido torturados con descargas eléctricas. Uno de ellos afirmó que le aplicaron descargas eléctricas en las plantas de los pies. Otro dijo que le vendaron los ojos, le ataron las manos y los pies a la espalda y le aplicaron descargas eléctricas. Un tercero declaró a Amnistía Internacional que integrantes de las fuerzas de seguridad le orinaron encima y le insertaron una porra en el ano.

Condiciones de reclusión

Centenares de personas continuaban recluidas en condiciones de hacinamiento, con servicios sanitarios y de atención de la salud inadecuados y alimentación de calidad inferior. Los reclusos de las prisiones de Dar Naïm y Nuadibú se apiñaban unos contra otros con un calor sofocante y rara vez se les permitía salir de sus celdas. Autoridades penitenciarias confirmaron que las cárceles de Dar Naïm y Nuadibú no cumplían las normas internacionales. En particular, subrayaron las deficiencias en los sistemas de desagüe, la humedad y la falta de ventilación en las celdas.

En la prisión de Dar Naïm se dejaba deambular alrededor de las celdas a unos 30 reclusos con problemas de salud mental que no recibían atención médica. Presos de Nuadibú, Dar Naïm y la prisión civil de Nuakchot se quejaron de brutalidad y castigos corporales. Era frecuente que los guardias golpearan a los reclusos cuando solicitaban entrevistarse con el administrador de la prisión o pedían atención médica. Un preso afirmó que lo habían golpeado y lo habían dejado atado durante dos semanas luego de que un grupo de presos se quejara de la falta de alimentos y atención médica. Al menos ocho islamistas recluidos en la prisión civil de Nuakchot fueron golpeados por los guardias en octubre.

Derechos de las personas migrantes

Durante todo el año se detuvo arbitrariamente a cientos de personas sospechosas de intentar llegar a países europeos, sin pruebas de sus intenciones y aunque no era delito salir de Mauritania irregularmente. Muchas de estas personas fueron expulsadas de Mauritania, no necesariamente a sus países de origen, y a menudo en grupos numerosos. No se les brindaba la oportunidad de cuestionar la legalidad de su detención o expulsión colectiva. Estas medidas parecían consecuencia de la presión de la Unión Europea, especialmente de España, para controlar la migración a Europa.

Muchas personas migrantes estaban recluidas en un centro de detención de Nuadibú, en el norte de Mauritania, conocido localmente como Guantanamito, donde algunas sufrían malos tratos. Esta antigua escuela recibía a hasta 300 personas al mes pero no estaba sometida a ningún control judicial.

Personas refugiadas y solicitantes de asilo

A algunas personas refugiadas y solicitantes de asilo se les negaban sus derechos. La mayoría procedían del África Occidental, en particular Liberia y Sierra Leona.

Pena de muerte

Según cifras oficiales, había 37 presos condenados a muerte, recluidos junto con otros reclusos en seis prisiones, entre ellas las de Dar Naïm y Nuadibú. Algunos afirmaban que sus juicios habían sido injustos, y aducían que no se les había permitido defenderse adecuadamente o que no habían dispuesto de abogado. Un preso afirmó que lo habían condenado basándose únicamente en confesiones obtenidas mediante tortura. Otro manifestó que lo condenaron después de obligarlo a firmar una declaración policial en una lengua que no sabía leer.

Esclavitud

Aunque la esclavitud se había abolido oficialmente en 1981 y se había tipificado como delito en 2007, había indicios de que esta práctica seguía existiendo. Se creía que algunas personas permanecerían recluidas en régimen de trabajo forzado o esclavitud en las regiones de Tiris Zemour y Nema. En septiembre, un ex esclavo escribió a las autoridades pidiéndoles que buscaran a 14 miembros de su familia que continuaban retenidos en régimen de esclavitud en Tiris Zemour.

Visitas de Amnistía Internacional

Delegaciones de Amnistía Internacional visitaron Mauritania en enero, febrero, julio y noviembre. 

Informes de Amnistía Internacional

Mauritania: «Nadie quiere tener nada que ver con nosotros». Arrestos y expulsiones colectivas de migrantes a quienes se ha negado la entrada en Europa (1 julio 2008)
Mauritania: Amnistía Internacional pide que el presidente de la República quede en libertad y que se respeten las libertades fundamentales (12 agosto 2008)
Mauritania: Peaceful demonstrations demanding restoration of the rule of law violently repressed (en inglés, 8 octubre 2008)
Mauritania: Torture at the heart of the state (en inglés, 3 diciembre 2008)

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