Maldivas - Informe 2007 Amnistía Internacional

Human Rights in República de las Maldivas

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Maldivas is now live »

Jefe del Estado y del gobierno: Maumoon Abdul Gayoom
Pena de muerte: abolicionista en la práctica
Estatuto de la Corte Penal Internacional: no ratificado

La lentitud con que se llevaban a cabo las reformas constitucionales
continuaba socavando la libertad política. Más de 100 personas, entre
hombres y mujeres, fueron detenidas arbitrariamente antes de que se
manifestasen públicamente.

Se pensaba que entre ellas había decenas de presos de conciencia. Al menos seis personas detenidas por motivos políticos fueron condenadas a prisión. Según los informes, la policía hizo uso innecesario de la fuerza para detener a activistas políticos que no ofrecían resistencia. Continuaron infligiéndose tortura y otros malos tratos bajo custodia. Varios presos de conciencia que llevaban mucho tiempo cumpliendo condena fueron puestos en libertad.

Información general

En marzo, el presidente Maumoon Abdul Gayoom anunció el Plan de Trabajo para el Programa de Reforma hacia una Democracia Moderna. El documento prometía una nueva Constitución antes de junio de 2007 y las primeras elecciones multipartidistas en octubre de 2008.

En septiembre, Maldivas se adhirió al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, a su Protocolo Facultativo y al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

La resistencia de los sectores conservadores del gobierno y las acciones obstruccionistas de la oposición amenazaban con desbaratar las reformas políticas y judiciales.

Libertad de expresión

Decenas de personas críticas con el gobierno fueron acusadas de infringir la ley al expresar de forma pacífica sus ideas o asistir a manifestaciones.

En abril, el parlamentario Ahmed Shafeeq permaneció detenido durante un breve periodo por asistir a una manifestación pacífica en Malé. Según los informes, en el momento de la detención le propinaron una brutal paliza y tuvo que ser ingresado en un hospital. No se inició ninguna investigación sobre los hechos.

Más de 100 personas fueron detenidas antes de que se celebrara una protesta contra el gobierno prevista para el 10 de noviembre en Malé. La policía antidisturbios también impidió salir de las islas a personas que deseaban asistir a la manifestación. Según se afirmó, la policía hizo una redada en una embarcación llena de partidarios de la oposición y todos los pasajeros fueron detenidos. Decenas de personas detenidas permanecieron recluidas durante semanas sin cargos ni juicio, y al menos 22 quedaron en libertad tras dictarse cargos en su contra que al parecer carecían de fundamento y tenían una motivación política.

Continuó la intensa presión sobre los medios de comunicación para que se abstuviesen de publicar artículos críticos con el gobierno. Profesionales del periodismo que hicieron caso omiso de esta presión fueron hostigados, detenidos o acusados de delitos comunes.

En mayo, Aminath Najeeb, directora del periódico Minivan, recibió una citación para comparecer ante el Tribunal de lo Penal, al parecer como parte de los intentos del gobierno de cerrar dicho periódico. Antes de recibir la citación había sido acosada por hombres enmascarados que habían rodeado su casa.

Mohamed Yooshau, Imran Zahir e Ibrahim Manik permanecieron recluidos durante semanas en varias ocasiones a lo largo del año. Abdulla Saeed, conocido como «Fahala», fue condenado a 20 años de cárcel por posesión de drogas; se pensaba que la policía se las había colocado tras su detención con el fin de inculparlo.

Juicios injustos y presos de conciencia

Los tribunales siguieron condenando a penas de cárcel a activistas políticos.

Ahmed Abbas, caricaturista político, diseñador de los billetes de banco maldivos y destacado crítico del gobierno, fue condenado en noviembre a seis meses de cárcel sin saber que estaba siendo juzgado. Su condena guardaba relación con comentarios suyos aparecidos en un periódico en agosto de 2005. Se enteró de su condena por casualidad, al consultar el sitio web del gobierno. Por temor a sufrir malos tratos, se refugió en el edificio de la ONU en Malé, pero tuvo que abandonarlo debido a las presiones ejercidas por el gobierno. Posteriormente fue detenido y trasladado a la isla-prisión de Maafushi. Era probable que se tratara de un preso de conciencia.

Varios presos de conciencia quedaron en libertad, entre ellos dos varones, Ahmed Ibrahim Didi y Naushad Waheed, en febrero, y una mujer, Jennifer Latheef, en agosto. El presidente del Partido Democrático Maldivo, Mohamed Nasheed, fue liberado en septiembre.

Tortura y otros malos tratos

La policía torturó y sometió a otros malos tratos a personas detenidas mientras participaban en manifestaciones pacíficas.

En febrero, según los informes, un agente de policía vestido de civil agarró del cuello a Moosa Afaau, de 16 años, cuando éste presenciaba una concentración callejera. Los informes indican que varios agentes lo arrastraron por el suelo, le bajaron los pantalones y le golpearon los muslos y los genitales con una porra. Después lo llevaron a una comisaría de policía, lo ataron a una silla y le dieron puñetazos cada vez que se quedaba dormido. Nadie rindió cuentas por estos hechos.

Informes y visitas de Amnistía Internacional

Informe

• Maldivas: Nuevas medidas de represión contra la oposición (Índice AI: ASA 29/010/2006)

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