Letonia - Informe 2010 Amnistia Internacional

Human Rights in República de Letonia

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Letonia is now live »

Jefe del Estado
Valdis Zatlers
Jefe del gobierno
Valdis Dombrovskis (sustituyó a Ivars Godmanis en marzo)
Pena de muerte
abolicionista para los delitos comunes
Población
2,2 millones
Esperanza de vida
72,3 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m)
12/10 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada
99,8 por ciento

Lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero estaban expuestos a sufrir hostigamiento por parte de cargos públicos. Hubo informes de malos tratos en las prisiones.

Información general

La crisis económica global golpeó con especial dureza a Letonia. El drástico recorte del gasto público redujo los fondos destinados al cuerpo de policía, a mantener los salarios mínimos y a eximir a las personas con ingresos mínimos de la obligación de tributar. Los salarios del sector público se redujeron en más del 20 por ciento.

Derechos de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero

El 8 de mayo, la Comisión de Reuniones, Marchas y Manifestaciones del ayuntamiento de la ciudad de Riga autorizó una Marcha del Orgullo Báltico de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero organizada por varias ONG de Letonia, Estonia y Lituania. Sin embargo, el 13 de mayo, 34 de los 60 concejales municipales pidieron que se revocase la decisión, alegando que la marcha constituía una ofensa para la moral pública y una amenaza a la seguridad ciudadana. El 14 de mayo, el ayuntamiento anuló el permiso que había concedido para la celebración de la marcha, pero al día siguiente el Tribunal Municipal de Riga anuló la prohibición. La marcha se celebró el 16 de mayo con protección policial. Algunos contramanifestantes gritaron insultos homófobos.

Tortura y otros malos tratos

En diciembre, el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura, en un informe sobre la visita que realizó al país en diciembre de 2007, expresó su preocupación por las denuncias de malos tratos físicos a manos de miembros del personal de prisiones en los centros penitenciarios de Jēkabpils, Daugavpils y Jelgava, y en el centro correccional de Cēsis. El Comité criticó a las autoridades porque no habían investigado exhaustivamente esas denuncias en un proceso independiente e imparcial. El Comité también denunció el elevado índice de violencia entre internos, que las autoridades no habían prevenido ni limitado. Ello dio lugar a casos de presos que se autolesionaron buscando ser trasladados a sectores más seguros dentro de la prisión.

    Cómo puedes ayudar