Laos - Informe 2008 Amnistia Internacional

Human Rights in República Democrática Popular de Laos

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Laos is now live »

Jefe del Estado : Choummaly Sayasone
Jefe del gobierno : Bouasone Bouphavanh
Pena de muerte : abolicionista en la práctica
PoblaciÓn : 6,2 millones
Esperanza de vida : 63,2 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 129/123 por cada 1.000
PoblaciÓn adulta alfabetizada : 68,7 por ciento

Grupos de la etnia hmong, que se veían obligados a ocultarse en la selva, corrían peligro de sufrir ataques por parte de los militares. Aumentaron las presiones para que se procediese a la devolución de miles de solicitantes de asilo y refugiados laosianos de etnia hmong que se encontraban en Tailandia. No se permitió que observadores independientes evaluasen la situación de las personas devueltas a Laos ni la situación general de los derechos humanos en el país. Las libertades de expresión y asociación continuaron sometidas a un férreo control.

Información general

En mayo hubo una pequeña remodelación del gobierno que incluyó la designación de un nuevo ministro de Economía, tras el llamamiento público del primer ministro para que se tomasen medidas enérgicas contra la corrupción.

Laos ratificó el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en febrero, pero aún tenía que ratificar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que había firmado en diciembre de 2000.

Continuó vigente la pena de muerte, aunque a lo largo del año no se recibieron noticias de ejecuciones. Las últimas ejecuciones conocidas se llevaron a cabo en 1989.

En junio, el general Vang Pao, ex jefe del «ejército secreto» apoyado por la CIA que luchó contra los comunistas de Pathet Lao en la década de 1960, y otras 11 personas fueron detenidos en Estados Unidos y acusados de conspiración para comprar armas y planificar el derrocamiento violento del gobierno de Laos. Tras las detenciones se recibieron informes no confirmados de represión de miembros de la etnia hmong en la provincia septentrional de Bokeo, en donde se produjeron homicidios y detenciones masivas. En julio, cinco personas de etnia hmong procedentes de Bokeo fueron acusadas de planificar la colocación de bombas en siete lugares estratégicos.

Proyectos de gran envergadura, como minas y presas, continuaron recibiendo críticas por su repercusión en los medios de vida y en el medio ambiente. Grupos ecologistas concluyeron que, aunque los marcos reguladores de las normas sociales y medioambientales eran satisfactorios, su aplicación, incluida la divulgación pública de la evaluación de sus efectos, era inadecuada. Autoridades del gobierno laosiano anunciaron en septiembre que durante los ocho años siguientes se construirían nueve presas más.

La Red Internacional de Ríos y la Asociación de Estudios Internacionales sobre el Agua (FIVAS), de Noruega, criticaron la propuesta de ampliación del proyecto de la central hidroeléctrica de Theun-Hinboun en la zona central de Laos. Los grupos afirmaron que 25.000 personas se habían visto ya afectadas debido a la pérdida de tierra fértil, la disminución de los bancos de peces y el aumento de las inundaciones.

Discriminación

En abril, miembros del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial celebraron un taller en Vientián sobre la presentación de informes en virtud de la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, en relación con los informes periódicos números 16 y 17 que Laos debía presentar durante los primeros meses de 2007. Al concluir el año aún no se habían presentado los informes.

Un número indeterminado de personas de etnia hmong continuaban viviendo en la indigencia y ocultándose de las autoridades, especialmente de los militares, que llevaban decenas de años atacando, matando e hiriendo a un gran número de personas. La cantidad de ataques de los que se recibió información disminuyó durante el segundo semestre del año, al contrario de lo ocurrido en años anteriores.

La mayor parte de las veces, los ataques se producían contra personas que buscaban comida. Informes y fotografías de seis visitas clandestinas llevadas a cabo por periodistas extranjeros en los años anteriores habían aportado pruebas de grandes cantidades de personas heridas y con cicatrices, incluidos menores de edad, que vivían en la indigencia y sufrían privaciones. Estos grupos no tenían acceso a servicios médicos y debían recurrir a la medicina tradicional.

Seguía sin conocerse el paradero y la suerte que habían corrido cientos de personas de etnia hmong que habían intentado salir de la selva para integrarse en la sociedad.

Personas refugiadas y solicitantes de asilo

Miles de solicitantes de asilo laosianos de etnia hmong que se encontraban en Tailandia, incluidos 8.000 que estaban alojados en un campo de la provincia septentrional de Phetchabun, corrían peligro de ser devueltos a Laos tras celebrarse negociaciones entre los dos gobiernos. Cientos de personas fueron devueltas sin que se hubiera evaluado su necesidad de protección. Se desconocía la suerte que había corrido la mayoría de las personas devueltas.

En septiembre, los dos gobiernos acordaron además que todos los laosianos de etnia hmong que se encontraban en el campo de Phetchabun serían devueltos a Laos antes de finalizar 2008, sin que tuvieran acceso a un proceso independiente de evaluación de sus casos. Las autoridades laosianas insistieron en que no se permitiría que terceras partes supervisaran las devoluciones en Laos.

  • En marzo, las autoridades laosianas afirmaron públicamente haber «encontrado» a 21 muchachas de un grupo de 27 laosianos de etnia hmong cuyo paradero se desconocía desde que habían sido devueltos desde Tailandia en diciembre de 2005. Las 27 personas habían permanecido recluidas desde su devolución. Se desconocía lo que les había ocurrido a las seis personas restantes.

A las 21 jóvenes no se les permitió reunirse con sus progenitores en Tailandia, sino que fueron enviadas con otros familiares o miembros desconocidos de su clan en Laos. Posteriormente, al menos 12 de las muchachas huyeron para encontrarse con sus familias en Tailandia. Confirmaron que habían estado recluidas y una de ellas afirmó que la habían golpeado y violado en repetidas ocasiones.

A lo largo del año, las autoridades organizaron dos visitas de diplomáticos y periodistas a algunos laosianos de etnia hmong que habían sido víctimas de devolución. Según observadores, las personas que les presentaron habían pasado por un programa de «reeducación», pero parecían gozar de buena salud.

Condiciones penitenciarias

La falta de acceso por parte de observadores independientes de los derechos humanos impidió hacer una evaluación precisa del número de personas encarceladas por motivos políticos y de las condiciones de reclusión, pero continuaron recibiéndose informes de malos tratos, falta de alimentos, hacinamiento y atención médica inadecuada.

Varios presos políticos encarcelados tras juicios injustos continuaban recluidos en la prisión de Samkhe, en Vientián. Entre ellos se encontraban Thao Moua y Pa Fue Khang, hombres de etnia hmong detenidos en 2003 por ayudar a dos periodistas a realizar una visita clandestina a grupos hmong que se ocultaban en la selva. También se encontraban en la prisión de Samkhe cuatro presos de conciencia —Thongpaseuth Keuakoun, Sengaloun Phengphanh, Bouavanh Chanhmanivong y Keochay— detenidos en octubre de 1999 por intentar celebrar una manifestación pacífica. Se desconocía la suerte que había corrido Sing Chanthakoummane, recluido desde 1975; las últimas noticias que se habían recibido sobre él indicaban que se hallaba muy enfermo en el remoto Campo Penitenciario 7 de la provincia de Houa Phanh.

Salud

Un estudio del Programa Mundial de Alimentos presentado en noviembre señaló que la mitad de las personas menores de cinco años que vivían en zonas rurales sufrían malnutrición crónica. Esto demostraba que el elevado índice de crecimiento económico que había experimentado Laos durante los 10 últimos años no había repercutido de forma apreciable en la disminución de la malnutrición infantil.

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