Laos - Informe 2007 Amnistía Internacional

Human Rights in República Democrática Popular de Laos

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Laos is now live »

Jefe del Estado: presidente Choummaly Sayasone (sustituyó a Khamtay Siphandone en junio)
Jefe del gobierno: Bouasone Bouphavanh (sustituyó a Bounyang Vorachit en junio)
Pena de muerte: retencionista
Estatuto de la Corte Penal Internacional: no ratificado

Las constantes restricciones a la libertad de expresión y de asociación
constituían motivo de preocupación. Resultó difícil hacer una
evaluación exacta de la situación debido a la falta de acceso de
observadores independientes de derechos humanos. Al menos dos personas
fueron condenadas a muerte, aunque no hubo noticias de que se hubieran
llevado a cabo ejecuciones. La situación de los grupos de la etnia
hmong que se ocultaban en la selva continuó siendo grave y dio lugar a
un continuo flujo de personas que se refugiaban en la vecina Tailandia.

Información general

En marzo, el Octavo Congreso del Partido Revolucionario Popular de Laos aprobó el nuevo Plan Quinquenal de Desarrollo Socioeconómico para 2006-2010, en el que se resumía la dirección política del gobierno. Choummaly Sayasone fue elegido nuevo dirigente del partido. En junio fue nombrado presidente oficialmente y Bouasone Bouphavanh se convirtió en el nuevo primer ministro.

El gobierno continuó aplicando su polémica política de reasentamiento, con la intención aparente de reducir la pobreza. Los habitantes de las zonas altas rurales, en gran parte pertenecientes a minorías étnicas, fueron trasladados a zonas más accesibles de las tierras bajas o cercanas a ellas, a la vez que se procedió a la erradicación de sus métodos tradicionales de cultivo basados en la corta y quema. Esta política, que en parte se aplicó recurriendo a la fuerza, las amenazas y la intimidación, tuvo consecuencias desastrosas para determinadas comunidades, que sufrieron la pérdida de sus medios de vida, vieron cómo aumentaba la inseguridad con respecto a la provisión de alimentos y padecieron problemas de salud.

Continuaron las críticas en torno al embalse de la central hidroeléctrica Nam Theun 2, al tiempo que unas 600 familias que vivían en el perímetro del futuro embalse fueron reasentadas en nuevas localidades. La empresa Nam Theun 2 Power Company, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Mundial y otras entidades crediticias del proyecto describieron la medida como satisfactoria, mientras que quienes la criticaban afirmaban que las indemnizaciones destinadas a las personas afectadas eran desiguales e insuficientes.

En febrero, el gobierno declaró que en Laos ya no existía cultivo de adormidera, tras una campaña de erradicación de ese cultivo que había durado seis años. Aunque la comunidad internacional acogió con satisfacción la declaración, se hizo una llamada de atención sobre el riesgo de un aumento de la pobreza entre los agricultores que anteriormente cultivaban adormidera si no recibían el apoyo necesario para desarrollar fuentes de ingresos alternativas.

El gobierno no ratificó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ni el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, firmados en diciembre de 2000.

Grupos de la etnia hmong ocultos en la selva

Grupos de etnia hmong que vivían en zonas de la selva continuaron corriendo peligro de sufrir ataques, privaciones y enfermedades. Se trataba de las últimas estructuras de la resistencia anticomunista de la década de los sesenta, cuyos integrantes se escondían de las autoridades, especialmente del ejército, y vivían en una pobreza extrema.

A lo largo del año se recibieron informes de ataques violentos en las provincias de Bolikhamsai, Luang Prabang, Vientiane y Xieng Khouang, que se produjeron al intensificarse las operaciones de las tropas del gobierno.

El 6 de abril, tropas gubernamentales lanzaron un ataque contra un grupo hmong que buscaba comida a unos 20 kilómetros de la ciudad turística de Vang Vieng y mataron al menos a 26 personas, en su mayoría mujeres y menores. Las autoridades gubernamentales negaron que se hubiera producido el ataque.

A finales de octubre, cientos de personas que se escondían en la misma zona salieron de la selva para intentar reintegrarse en la sociedad laosiana. Un pequeño grupo huyó a la vecina Tailandia para buscar protección frente a presuntas persecuciones, y se desconocía la suerte que había corrido.

En agosto, el gobierno admitió, por primera vez en muchos años, que existía un flujo de refugiados laosianos de etnia hmong hacia Tailandia, en donde cerca de 7.000 personas de este grupo étnico vivían en un campo no oficial para refugiados situado en la provincia de Phetchabun. En torno a 400 personas reconocidas como refugiados y solicitantes de asilo, entre las que había menores, fueron detenidas y recluidas en aplicación de la legislación tailandesa sobre migración y corrían peligro de expulsión. En noviembre, 53 personas fueron devueltas desde Tailandia a Laos.

Al finalizar el año continuaban recluidas en régimen de incomunicación las 27 personas integrantes de un grupo de etnia hmong, entre las que había 22 niños y niñas, que habían sido devueltas a Laos desde Tailandia en diciembre de 2005. No hubo confirmación oficial de su paradero.

Personas encarceladas por motivos políticos

Continuó sin conocerse el número de personas encarceladas por motivos políticos, dado que el acceso a las prisiones por parte de observadores independientes era limitado y no existía una fuente de información independiente sobre la población reclusa en general. Por lo común, los informes recibidos indicaban que las condiciones penitenciarias eran severas.

Thao Moua y Pa Fue Khang, hombres de etnia hmong que en 2003 ayudaron a dos periodistas europeos que intentaban realizar una visita clandestina a grupos hmong que se ocultaban en la selva, continuaron encarcelados. En junio de 2003, los dos hombres, que habían servido de guías y porteadores, fueron condenados a 12 y 15 años de prisión por obstrucción a la justicia, tenencia de armas y posesión de drogas tras un juicio que no se realizó con las debidas garantías.

Cuatro presos de conciencia permanecieron encarcelados en la prisión de Samkhe. Entre ellos se encontraban Thongpaseuth Keuakoun y Seng-aloun Phengphanh, miembros del Movimiento de Estudiantes Laosianos por la Democracia detenidos en octubre de 1999 tras intentar celebrar una manifestación pacífica en Vientiane.

Pena de muerte

Laos siguió aplicando la pena de muerte para una amplia variedad de delitos. Fueron condenadas a muerte al menos dos personas, ambas por delitos relacionados con las drogas. No se recibieron informes de ejecuciones.

Informes y visitas de Amnistía Internacional

Informes

• Laos: Matanza de mujeres y menores de etnia hmong (Índice AI: ASA 26/002/2006)

• Laos: Temor por la seguridad, tortura, malos tratos y detención arbitraria. Cincuenta y tres solicitantes de asilo (Índice AI: ASA 26/005/2006)

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