Kirguistán - Informe 2010 Amnistia Internacional

Human Rights in República Kirguís

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Kirguistán is now live »

Jefe del Estado
Kurmanbek Bakiev
Jefe del gobierno
Daniar Usenov (sustituyó a Igor Chudinov en octubre)
Pena de muerte
abolicionista
Población
5,5 millones
Esperanza de vida
67,6 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m)
49/42 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada
99,3 por ciento

Se impusieron restricciones adicionales a la libertad de expresión. Dos hombres y una mujer dedicados a la defensa de los derechos humanos fueron expulsados del país. Las fuerzas de seguridad utilizaron tortura y otros malos tratos en la lucha contra el terrorismo.

Seguridad y medidas antiterroristas

En septiembre, el jefe del Servicio de Seguridad Nacional defendió públicamente las ejecuciones públicas, la reeducación obligatoria y los centros de reclusión separados para miembros de partidos islamistas y grupos islámicos prohibidos, como Hizb ut Tahrir. En junio y octubre se produjeron enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y grupos armados presuntamente afiliados al proscrito Movimiento Islámico de Uzbekistán que intentaban infiltrarse en el sur del país.

  • En mayo, el Tribunal Supremo rechazó los recursos de apelación de las 32 personas condenadas en noviembre de 2008 a penas de entre 9 y 20 años de prisión por intentar derrocar el orden constitucional. El Tribunal redujo las condenas de un muchacho de 17 años y de dos mujeres. El grupo había sido acusado de pertenecer al partido Hizb ut Tahrir y de participar en las protestas violentas que habían tenido lugar en la ciudad de Nookat cuando las autoridades cancelaron las celebraciones del final del ramadán en octubre de 2008. El Tribunal Supremo no ordenó que se investigasen los informes que indicaban que los acusados habían sido torturados. Según esos informes, a las mujeres les afeitaron la cabeza y las obligaron a permanecer erguidas con los pies sumergidos en agua helada; a los hombres les quemaron la barba, los desnudaron, los amarraron a camas de metal y les propinaron golpes en las plantas de los pies. Las familias afirmaron que habían recibido amenazas por parte de agentes de las fuerzas de seguridad para que no denunciasen las torturas.

Defensores y defensoras de los derechos humanos

  • En febrero, Vitaly Ponomarev, director del programa sobre Asia Central de la ONG rusa Memorial, fue expulsado a Rusia poco después de llegar a Kirguistán para presentar un informe sobre las denuncias de tortura y juicios carentes de garantías en relación con las protestas de Nookat (véase supra). Se le prohibió la entrada en Kirguistán durante cinco años.
  • En noviembre, Bakhrom Khamroev, defensor de los derechos humanos ruso de origen uzbeko, fue detenido arbitrariamente por agentes del Servicio de Seguridad Nacional cuando llevaba a cabo labores de investigación para la organización Memorial sobre los hechos relacionados con las protestas de Nookat. Lo recluyeron en régimen de incomunicación durante más de 18 horas y lo interrogaron sobre sus tareas de investigación y sus presuntos vínculos con grupos islamistas prohibidos. Tras la presión internacional fue liberado y expulsado a Rusia.
  • En diciembre, a Nigina Bakhrieva, defensora de los derechos humanos tayika, se le prohibió la entrada en Kirguistán durante 10 años, presuntamente por poner de relieve violaciones de derechos humanos cometidas en relación con las protestas de Nookat durante un seminario internacional de formación en derechos humanos celebrado en Bishkek en septiembre.

Libertad de expresión

Se incrementaron los ataques violentos contra periodistas independientes –como apuñalamientos, palizas y disparos–, en ocasiones con resultado de muerte y varios de ellos perpetrados por hombres que cubrían su rostro con máscaras. Las autoridades condenaron estos ataques y ordenaron investigaciones, pero negaron cualquier relación de los ataques con artículos o investigaciones de los periodistas sobre la corrupción y la delincuencia organizada, entre otros asuntos.

  • En agosto, un ex agente de policía se confesó culpable del asesinato, cometido en octubre de 2007, del periodista y director de publicación uzbeko Alisher Saipov, aunque después, según los informes, se retractó de su confesión ante un tribunal, afirmando que lo habían torturado. El Tribunal de Primera Instancia decidió que se abriese una investigación al respecto, pero en diciembre el Tribunal Supremo anuló esta decisión.

    Cómo puedes ayudar