Kuwait - Informe 2008 Amnistia Internacional

Derechos humanos en Estado de Kuwait

Jefe del Estado : Al Shaij Sabah al Ahmad al Jaber al Sabah
Jefe del gobierno : Al Shaij Naser Mohamad al Ahmad al Sabah
Pena de muerte : retencionista
PoblaciÓn : 2,7 millones
Esperanza de vida : 77,3 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 11/11 por cada 1.000
PoblaciÓn adulta alfabetizada : 93,3 por ciento

Los trabajadores y las trabajadoras migrantes, especialmente las empleadas del servicio doméstico, fueron objeto de una amplia variedad de abusos, pero tenían pocas posibilidades de obtener una reparación. Continuaron imponiéndose penas de muerte y se llevaron a cabo ejecuciones.

Trabajadores y trabajadoras migrantes

Los trabajadores y las trabajadoras migrantes, que constituían una gran parte de la población activa de Kuwait, continuaron siendo objeto de una amplia variedad de abusos. Las más vulnerables eran los miles de mujeres empleadas en el servicio doméstico, en su mayor parte ciudadanas de países del sur y el sureste de Asia. Sufrían discriminación por partida doble: como mujeres y porque las personas que trabajaban en el servicio doméstico seguían estando excluidas de la protección que, en aplicación de la legislación laboral de 1964, se ofrecía a otros trabajadores expatriados. Por lo general, las empleadas de hogar trabajaban un número excesivo de horas a cambio de un salario escaso, y afirmaban ser objeto de abusos físicos y de otra índole, como abusos sexuales, por parte de sus empleadores, unos abusos para los que, en la práctica, a menudo no podían buscar resarcimiento. Según los informes, el salario mínimo de las empleadas domésticas extranjeras era inferior a la mitad de lo establecido para otros trabajadores extranjeros, y constituía solamente un tercio del salario mínimo que se pagaba a los ciudadanos kuwaitíes.El contrato normalizado para trabajadores extranjeros del servicio doméstico que se introdujo en octubre de 2006 supuso algunas mejoras, aunque, al parecer, empeoró la situación de los trabajadores y las trabajadoras domésticos a quienes su empleador sometía a abusos físicos o de otro tipo, ya que les prohibía cambiar de empleador. En aplicación del contrato, los trabajadores del servicio doméstico que abandonasen a su empleador o fuesen despedidos serían expulsados.

  • En febrero, en torno a 1.300 mujeres bangladeshíes que trabajaban como limpiadoras para una empresa privada iniciaron una huelga en protesta por el impago de salarios y las deficientes condiciones de vida.

«Guerra contra el terror»

Dos hombres que habían estado recluidos en el centro de detención estadounidense de Guantánamo, Cuba, quedaron en libertad en marzo, tras ser absueltos de los cargos de terrorismo. Omar Rajab Amin y Abdullah Kamel al Kandari habían sido detenidos al regresar a Kuwait en septiembre de 2006. En mayo, el Tribunal de Apelaciones confirmó las absoluciones, lo que elevó a ocho el número de kuwaitíes que habían regresado de Guantánamo y habían sido absueltos de todos los cargos por tribunales del país.Otros cuatro kuwaitíes continuaban recluidos en Guantánamo.En junio, el Tribunal de Casación conmutó las condenas a muerte de cuatro hombres –Mohammad Saad, Abdullah Saad, Mohammad Issa y Salah Abdullah– que habían sido condenados en 2005 por cargos relacionados con el terrorismo, incluida la pertenencia a la Brigada de los Leones de la Península, grupo presuntamente vinculado a Al Qaeda. Tanto ellos como otros acusados que habían sido condenados al mismo tiempo afirmaron que habían sido torturados al ser interrogados durante la detención preventiva. Según los informes, uno de ellos denunció que el Departamento de Seguridad del Estado había «importado» expertos extranjeros para torturarlos. Según los informes recibidos, durante la vista ante el Tribunal de Casación, Mohammad Saad se quitó la camisa para mostrar las cicatrices que, según afirmaba, se debían a las torturas sufridas mientras estaba detenido por el Departamento de Seguridad del Estado. No se tuvo conocimiento de que se hubiera iniciado una investigación independiente sobre las denuncias de tortura del acusado.

Libertad de expresión

  • Basher al Sayegh, director del diario Al Jarida, fue detenido en agosto a causa de un comentario aparecido en una página web que él gestionaba y en el que se criticaba al emir, a pesar de que había retirado el comentario en el plazo de unas horas. Jassim al Qames, periodista que intentó fotografiar la detención, fue también detenido y afirmó que agentes de las fuerzas de seguridad lo habían agredido. Los dos quedaron en libertad tres días después.

Pena de muerte

Al menos un hombre, un ciudadano paquistaní condenado por tráfico de drogas, fue ejecutado en la horca, y como mínimo otra persona, una empleada doméstica filipina declarada culpable de matar al hijo de su empleador, fue condenada a muerte. En diciembre, el emir conmutó por cadena perpetua la condena a muerte impuesta a otra trabajadora doméstica filipina, Marilou Ranario, en respuesta a la petición directa de indulto presentada por la presidenta de Filipinas. Marilou Ranario había sido declarada culpable de matar a la mujer kuwaití que le había facilitado el empleo en 2005.En diciembre, el Tribunal de Apelaciones confirmó la condena a muerte impuesta a un miembro de la familia Al Sabah –familia que gobierna el país– identificado únicamente como Talal, tras ser declarado culpable de tráfico de drogas en diciembre de 2006.