Israel y los Territorios Palestinos Ocupados

Human Rights in Estado de Israel

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Israel y los Territorios Palestinos Ocupados is now live »

Jefe del Estado Simón Peres
Jefe del gobierno Ehud Olmert
Pena de muerte abolicionista para los delitos comunes
Población 7 millones (Israel);
4,1 millones (Territorios Palestinos Ocupados)

Esperanza de vida 80,3 años (Israel);
72,9 años (Territorios Palestinos Ocupados)

Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m)
6/5 por cada 1.000 (Israel);
22/17 por cada 1.000 (Territorios Palestinos Ocupados)

Población adulta alfabetizada 97,1 por ciento (Israel);
92,4 por ciento (Territorios Palestinos Ocupados)

El 27 de diciembre, las fuerzas israelíes lanzaron contra la Franja de Gaza una ofensiva militar de una magnitud sin precedentes, denominada «Operación Plomo Fundido», que se saldó con la muerte de numerosos civiles y la destrucción de viviendas y otros bienes de carácter civil. Tanto en Israel como en los Territorios Palestinos Ocupados ya se había producido durante el año un acusado recrudecimiento de los homicidios de civiles y militares perpetrados por las fuerzas israelíes y los grupos armados palestinos, hasta que, en junio, se acordó un alto el fuego (véase el apartado sobre la Autoridad Palestina). Entre las 425 víctimas palestinas que hubo en el primer semestre del año, alrededor de 70 eran niños y niñas. Además de la destrucción a gran escala de viviendas y otras propiedades en la Franja de Gaza, las fuerzas israelíes también destruyeron decenas de viviendas palestinas en Cisjordania y en pueblos beduinos del sur de Israel. Durante todo el año, el ejército israelí mantuvo las estrictas restricciones impuestas a la libertad de circulación de la población palestina de los Territorios Palestinos Ocupados, incluido un bloqueo de la Franja de Gaza que causó una penuria humanitaria sin precedentes y mantuvo prácticamente encarceladas al millón y medio de personas que vivían allí. Esta situación empeoró aún más con la ofensiva que lanzó Israel el 27 de diciembre. Se impidió salir de Gaza a centenares de personas con problemas médicos graves y que necesitaban tratamiento no disponible en los hospitales locales; algunas murieron. Centenares de estudiantes que tenían que viajar a universidades extranjeras donde cursaban estudios no pudieron tampoco salir de Gaza, donde muchas materias no se impartían. La mayoría de la población del territorio dependía de la ayuda internacional, pero el bloqueo israelí mermaba la capacidad de los organismos de la ONU para prestar asistencia y servicios. En Cisjordania, la libertad de circulación de la población palestina estaba gravemente restringida por la existencia de unos 600 puestos de control y barreras israelíes y de la valla/muro de 700 km de longitud que el ejército israelí continuaba construyendo, en su mayor parte dentro de Cisjordania. La expansión de los asentamientos ilegales israelíes en tierras palestinas confiscadas se intensificó hasta límites sin precedentes desde 2001. Los soldados y los colonos israelíes que cometían graves abusos contra la población palestina, como homicidios ilegítimos, agresiones y ataques contra la propiedad, disfrutaban de impunidad en la mayoría de los casos. Las fuerzas israelíes detuvieron a centenares de palestinos; hubo frecuentes informes de tortura y otros malos tratos, pero era raro que se realizaran investigaciones. En las prisiones israelíes seguían recluidos alrededor de 8.000 palestinos, en muchos casos tras ser juzgados sin las debidas garantías por tribunales militares.

Información general

El primer ministro Ehud Olmert presentó su dimisión en septiembre a causa de una investigación policial sobre su presunta participación en casos de corrupción y fraude, pero continúo en el cargo en espera de la celebración de elecciones legislativas en febrero de 2009. Continuaron las conversaciones de paz entre el gobierno de Israel y la Autoridad Palestina, pero al final del año no se había alcanzado el acuerdo de paz que el presidente estadounidense George W. Bush se había comprometido a ayudar a negociar antes de que acabara 2008 ni se había hecho ningún otro avance concreto. Al contrario, al final del año la Franja de Gaza sufría un nivel de bombardeos israelíes sin precedentes –por aire, tierra y mar–. Además, las autoridades israelíes no cumplieron su promesa de reducir las restricciones impuestas a la libertad de circulación de la población palestina de los Territorios Palestinos Ocupados y retirar los asentamientos israelíes ilegales establecidos en los últimos años. Durante cuatro meses y medio se mantuvo un alto el fuego acordado en junio entre Israel y los grupos armados palestinos de Gaza, que se rompió al matar las fuerzas israelíes a seis combatientes palestinos en ataques aéreos y de otra índole el 4 de noviembre.

"La situación llegó al borde de la catástrofe humana con el inicio de la ofensiva israelí a finales de diciembre."

Bloqueo de Gaza y otras restricciones causantes de penuria humanitaria

La persistencia del bloqueo militar israelí de la Franja de Gaza exacerbó la ya grave situación humanitaria, los problemas sanitarios y de salud, la pobreza y la malnutrición de su millón y medio de habitantes. La situación llegó al borde de la catástrofe humana con el inicio de la ofensiva israelí a finales de diciembre. Ya antes de que empezara, la economía local se había paralizado debido a la falta de importaciones y a una prohibición de las exportaciones. La escasez de productos de primera necesidad provocó alzas de precios como consecuencia de las cuales alrededor del 80 por ciento de la población acabó dependiendo de la ayuda internacional. La ONU y otras organizaciones humanitarias y de ayuda tuvieron que hacer frente a restricciones adicionales que redujeron su capacidad para prestar asistencia y servicios a la población de Gaza y aumentaron sus costes operativos. Los proyectos de reconstrucción emprendidos por la ONU para proporcionar viviendas a familias cuyos hogares habían sido destruidos por el ejército israelí en años anteriores se suspendieron por falta de materiales de construcción. Entre la población atrapada en Gaza por el bloqueo había personas gravemente enfermas que necesitaban recibir atención médica no disponible dentro del territorio, así como centenares de estudiantes y trabajadores que necesitaban viajar al extranjero para cursar sus estudios o reintegrarse a sus puestos de trabajo, pero las autoridades israelíes sólo concedían una cantidad relativamente pequeña de permisos de salida. Varias personas enfermas a las que se denegó el permiso murieron posteriormente.

  • Mohammed Abu Amro de 58 años y enfermo de cáncer, murió en octubre. Llevaba solicitando permiso para salir de Gaza desde marzo. Se lo habían denegado siempre por «razones de seguridad» no especificadas hasta que, una semana después de su muerte, se lo concedieron por fin.
  • Karima Abu Dalal, de 34 años y con cinco hijos, aquejada de un linfoma de Hodgkin, murió en noviembre por falta de tratamiento. Las autoridades israelíes le habían denegado reiteradamente el permiso para viajar al hospital de Nablús, en Cisjordania, desde noviembre de 2007.

En Cisjordania, unos 600 puestos de control y barreras militares israelíes restringían la libertad de circulación de la población palestina, obstaculizando su acceso a los lugares de trabajo, los centros educativos y de salud y otros servicios. El ejército israelí continuó con la construcción de una valla/muro de 700 km de largo, que discurría en su mayor parte dentro del territorio de Cisjordania y separaba a decenas de miles de agricultores palestinos de sus tierras, para acceder a las cuales tenían que solicitar permisos que a menudo les denegaban.

También se negaba a la población palestina el acceso a extensas zonas de Cisjordania próximas a asentamientos israelíes establecidos y mantenidos en contra del derecho internacional, y se le prohibía o limitaba casi totalmente el acceso a más de 300 kilómetros de carreteras utilizadas por los colonos israelíes.

  • En febrero se negó el paso en un puesto de control israelí a una mujer de 66 años, Fawziyah al-Dark, que tenía que ir a un hospital de Tulkarem por haber sufrido un ataque cardiaco. Murió poco después.
  • En septiembre, los soldados israelíes se negaron a dejar pasar a Naheel Abu Rideh por el puesto de control de Huwara para que viajara a un hospital de Nablús, a pesar de que estaba de parto. La mujer dio a luz dentro del automóvil de su esposo en el puesto de control. El recién nacido murió.

Homicidios de civiles palestinos desarmados

Unos 450 palestinos murieron y millares más resultaron heridos en ataques aéreos y otras acciones de las fuerzas israelíes, la mayoría en la primera mitad del año en la Franja de Gaza. La mitad de las víctimas mortales eran civiles, incluidos unos 70 niños. El resto eran miembros de grupos armados, muertos en el curso de enfrentamientos armados o en ataques aéreos selectivos. Centenares de civiles palestinos murieron o resultaron heridos en los últimos cinco días del año durante la ofensiva militar israelí, algunos a consecuencia de ataques directos contra población civil o edificios civiles, otros en ataques indiscriminados y desproporcionados.

Muchas muertes de civiles palestinos en el primer semestre del año y durante la ofensiva militar de diciembre fueron consecuencia de acciones efectuadas en respuesta a ataques indiscriminados con cohetes y morteros que grupos armados palestinos habían lanzado desde la Franja de Gaza contra ciudades y pueblos israelíes cercanos y contra posiciones del ejército israelí establecidas a lo largo del perímetro de la Franja. En estos ataques murieron seis civiles y varios soldados israelíes, y como consecuencia de disparos y otros ataques efectuados por palestinos en Jerusalén y otras partes del país murieron 14 civiles israelíes más, incluidos cuatro jóvenes de 17 años.

  • A finales de febrero, durante una incursión militar de cuatro días de duración en la Franja de Gaza, las fuerzas israelíes mataron a más de 100 palestinos, alrededor de la mitad de los cuales eran civiles ajenos a los combates, entre ellos unos 25 niños. Dos de estos fueron Iyad Abu Shbak, de 15 años, y su hermana Jackline, de 16, muertos de un balazo en la cabeza delante de su madre y sus hermanos menores en su casa, al norte de la ciudad de Gaza, el 29 de febrero. Los disparos fueron efectuados desde una casa situada frente a la suya y que había sido tomada por soldados israelíes.
  • El 16 de abril, las fuerzas israelíes mataron a 15 civiles palestinos, incluidos 10 niños de entre 13 y 17 años y un periodista, en tres ataques distintos, en los que además resultaron heridos decenas de civiles más, en la zona de Jouhr al Dik, en el sureste de la Franja de Gaza. Primeramente, los disparos de un tanque israelí mataron a seis niños: Abdullah Maher Abu Khalil, Tareq Farid Abu Taqiyah, Islam Hussam al Issawi, Talha Hani Abu Ali, Bayan Sameer al Khaldi y Mohammed al Assar. Más tarde, los soldados israelíes dispararon desde un tanque un proyectil de flechillas contra el cámara de Reuters Fadel Shana cuando los filmaba y lo mataron. Por último, otro proyectil de tanque disparado inmediatamente después mató a dos niños más, Ahmad Aref Frajallah y Ghassan Khaled Abu Ateiwi, e hirió a otros cinco. Dos de ellos, Ahmad Abd al Majid al Najjar y Bilal Said Ali al Dhini, murieron a los tres días.

Sistema de justicia militar

Detenciones

Las fuerzas israelíes detuvieron en los Territorios Palestinos Ocupados a centenares de palestinos, incluidos decenas de niños y niñas, y en muchos casos los tuvieron recluidos en régimen de incomunicación durante largos periodos. A la mayoría los dejaron en libertad sin cargos posteriormente, pero a muchos los acusaron de delitos contra la seguridad y los sometieron a juicio ante tribunales militares cuyos procedimientos a menudo no cumplían las normas internacionales sobre juicios justos. Unos 8.000 palestinos detenidos en 2008 o en años anteriores continuaban encarcelados al final del año. Entre ellos había unos 300 niños y 550 adultos recluidos sin cargos ni juicio en virtud de órdenes militares de detención administrativa y que, en algunos casos, llevaban hasta seis años privados de libertad.

  • Salwa Salah y Sara Siureh, ambas de 16 años, fueron detenidas en plena noche en sus casas en junio y se hallaban todavía sometidas a detención administrativa al concluir 2008.
  • Mohammed Khawajah, de 12 años, fue detenido por soldados israelíes en su casa, en el pueblo de Nilin, el 11 de septiembre a las tres de la madrugada. Lo golpearon y lo recluyeron junto con adultos en un centro militar de detención hasta el 15 de septiembre, cuando quedó en libertad bajo fianza. Fue acusado de arrojar piedras a los soldados y remitido a un tribunal militar para su enjuiciamiento.
  • Continuaron recluidos sin juicio decenas de miembros de Hamás que habían pertenecido al Parlamento palestino o sido ministros del gobierno de la Autoridad Palestina cuando lo dirigía su partido. Algunos llevaban hasta dos años privados de libertad. Las autoridades israelíes parecían retenerlos con objeto de ejercer presión sobre Hamás para que liberara a un soldado israelí que su brazo armado mantenía recluido en la Franja de Gaza desde 2006.

Casi todos los palestinos detenidos se hallaban en prisiones de Israel, lo que constituía una violación del derecho internacional humanitario, que prohíbe el traslado de detenidos al territorio de la potencia ocupante. Debido a ello, era muy difícil o imposible en la práctica que los detenidos recibieran visitas de sus familias.

Negación de visitas de familiares

Se negó por segundo año la posibilidad de recibir visitas de sus familias a unos 900 presos palestinos de la Franja de Gaza. También se denegó el permiso de visita por «razones de seguridad» no especificadas a muchos familiares de palestinos de Cisjordania detenidos. Los padres, madres, cónyuges, hijos e hijas de muchos palestinos detenidos llevaban más de cinco años sin que les permitieran visitarlos. Ningún preso israelí estaba sujeto a restricciones así.

Liberaciones

En julio, las autoridades israelíes excarcelaron a un libanés que se hallaba recluido desde 1979 y a otros cuatro capturados durante la guerra de 2006. Asimismo, devolvieron los cadáveres de otros 199 libaneses y palestinos muertos a manos de las fuerzas israelíes en años anteriores, a cambio de los de dos soldados israelíes a los que Hezbolá había matado en julio de 2006. En agosto y diciembre, las fuerzas israelíes liberaron a unos 430 palestinos, medidas que se calificaron de gestos de buena voluntad hacia el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás.

Tortura y otros malos tratos

Aumentaron los informes sobre tortura y otros malos tratos infligidos por el Servicio General de Seguridad israelí, especialmente durante interrogatorios de palestinos sospechosos de planear o efectuar ataques armados. En los informes se mencionaban métodos como atar a los detenidos en dolorosas posturas en tensión durante largos periodos, impedirles dormir y amenazarlos con causar daño a sus familias. Eran comunes las palizas y otros malos tratos en el momento de la detención y posteriormente, así como durante los traslados del detenido de un lugar a otro.

Aumento de la violencia de los colonos

Los ataques de colonos israelíes contra palestinos y sus bienes experimentaron un acusado aumento en toda Cisjordania en el cuarto trimestre del año, especialmente durante la cosecha de la aceituna y al intentar el ejército evacuar una casa que había sido ocupada por colonos en Hebrón. Los autores de los ataques solían ir armados. En diciembre, un colono disparó en Hebrón contra dos palestinos, que resultaron heridos.

Impunidad

Los jueces de los tribunales militares israelíes raras veces ordenaban realizar investigaciones sobre las denuncias de tortura y otros malos tratos presentadas por acusados palestinos durante su juicio, y no se tuvo noticia de ningún procesamiento de agentes del Servicio General del Seguridad por torturas a palestinos. En octubre, dos grupos israelíes de derechos humanos presentaron por vía judicial una petición para que el Ministerio de Justicia revelara cómo se ocupaba de las denuncias de tortura y otros malos tratos formuladas por detenidos palestinos contra el Servicio General de Seguridad.

La impunidad seguía siendo la norma en el caso de los soldados, los miembros de las fuerzas de seguridad y los colonos israelíes que sometían a palestinos a abusos graves contra los derechos humanos, como homicidio ilegítimo, agresión física y ataques contra la propiedad. Se llevaban a cabo muy pocas investigaciones sobre tales abusos, y la mayoría se cerraban por «falta de pruebas». Raras veces se iniciaban procesamientos, y normalmente se abrían sólo por casos divulgados por organizaciones de derechos humanos y por los medios de comunicación. En estos juicios, los soldados imputados por matar a palestinos ilegítimamente eran acusados de homicidio sin premeditación, no de asesinato, y a los soldados y los colonos declarados culpables de abusos contra palestinos se les imponían por lo general condenas relativamente leves.

  • Un soldado que, en julio, había disparado a un manifestante palestino en el pie estando éste con los ojos vendados, esposado y sujeto por el superior del soldado fue acusado de una falta leve: «conducta indebida». En septiembre, el fiscal jefe del ejército rechazó la recomendación del Tribunal Superior de presentar cargos más graves.

Desalojos forzosos, destrucción de viviendas palestinas y expansión de asentamientos israelíes ilegales

En los primeros días de la ofensiva lanzada el 27 de diciembre, el ejército israelí destruyó numerosas casas, fábricas y otros bienes civiles palestinos de Gaza, arrasando barrios enteros. En Cisjordania, incluido Jerusalén Oriental, las fuerzas israelíes demolieron decenas de viviendas palestinas, desalojando por la fuerza a familias y dejando sin hogar a centenares de personas. Las viviendas demolidas carecían de permisos de construcción, que se les denegaban sistemáticamente a los palestinos. Al mismo tiempo, las autoridades permitieron un acusado aumento de la expansión de los asentamientos israelíes en tierras palestinas confiscadas ilegalmente, lo que constituía una violación del derecho internacional.

  • En febrero y marzo, las fuerzas israelíes destruyeron varias viviendas y corrales en Hadidiya, pueblecito de la zona cisjordana del valle del Jordán. Perdieron su hogar unos 65 miembros de las familias Bisharat y Bani Odeh, incluidos 45 niños.
  • En marzo, los soldados israelíes demolieron las viviendas de varias familias en los pueblos de Qawawis, Imneizil, Al Dairat y Umm Lasafa, en el sur de los montes de Hebrón. La mayoría de las personas que perdieron su hogar por esta acción eran niños. Entre los afectados se encontraban los hermanos Yasser, Jihad Mohammed e Ismail al Adra, junto con sus esposas y sus 14 hijos.
  • En el cercano Umm al Jair, las fuerzas israelíes destruyeron en octubre los hogares de 45 miembros de la familia Al Hathaleen, en su mayoría niños.

Personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes

En agosto, el ejército israelí devolvió a decenas de refugiados, solicitantes de asilo y migrantes a Egipto sin darles la oportunidad de impugnar la decisión y a pesar del riesgo de que sufrieran graves violaciones de derechos humanos en Egipto o en su países de origen, entre ellos Eritrea, Somalia y Sudán.

Presos y presas de conciencia: objeción de conciencia en Israel

En la última parte del año aumentó acusadamente el número de objetores de conciencia israelíes encarcelados por negarse a cumplir el servicio militar debido a su oposición a la ocupación militar israelí de los Territorios Palestinos. Al menos siete jóvenes de ambos sexos fueron encarcelados reiteradamente por breves periodos, y como mínimo dos seguían detenidos al terminar el año. Casi todos los demás fueron finalmente declarados «no aptos» y quedaron exentos de cumplir el servicio militar.

Visitas de Amnistía Internacional

Amnistía Internacional envió delegaciones a Israel y los Territorios Palestinos Ocupados de febrero a mayo.

Informes de Amnistía Internacional

Israel/Occupied Palestinian Territories: Punitive restrictions – families of Palestinian detainees denied visits (en inglés, 18 febrero 2008)
Israel y los Territorios Palestinos Ocupados: El bloqueo de Gaza. Castigo colectivo (4 julio 2008)
Israel y los Territorios Palestinos Ocupados: Bajo amenaza. La localidad cisjordana de ‘Aqaba (14 julio 2008)
Israel/Occupied Palestinian Territories: Submission to the UN Universal Periodic Review (en inglés, 21 julio 2008)
Israel y los Territorios Palestinos Ocupados: Información para el Comité contra la Tortura (30 septiembre 2008)
Israel y los Territorios Palestinos Ocupados: Acción de profesionales de la salud. Gaza: El derecho a la salud, pisoteado (17 noviembre 2008)

Cómo puedes ayudar