Haití

Human Rights in República de Haití

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Haití is now live »

Jefe del Estado René García Préval
Jefa del gobierno Michèle D. Pierre-Louis
(sustituyó a Jacques-Édouard Alexis en julio)

Pena de muerte abolicionista para todos los delitos
Población 9,8 millones
Esperanza de vida 59,5 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 82/59 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 54,8 por ciento

La escasez de alimentos, el desempleo crónico y los desastres naturales agravaron la pobreza y la marginación, poniendo en peligro los niveles mínimos y esenciales de acceso a asistencia médica, una vivienda adecuada, educación, agua y sistemas de saneamiento. Se recibieron informes sobre malos tratos y uso excesivo de la fuerza por parte de agentes de policía. La violencia sexual contra las mujeres era generalizada; las niñas menores de 18 años eran las que corrían un peligro mayor. Miles de personas seguían detenidas en espera de juicio en condiciones de hacinamiento durísimas. Continuó sin disminuir el tráfico de personas a la República Dominicana.

Información general

En abril, entre manifestaciones de protesta por el aumento del precio de los alimentos básicos, y después de que prosperara en el Senado una moción de censura, el primer ministro Jacques-Édouard Alexis se vio obligado a dimitir. Comercios y escuelas tuvieron que cerrar como consecuencia de los saqueos y los actos de violencia registrados durante las manifestaciones. El país estuvo cuatro meses sin un gobierno efectivo, lo que paralizó proyectos de desarrollo esenciales e impidió aprobar los presupuestos del Estado.

En julio, el Senado y la Cámara de Diputados ratificaron a Michèle D. Pierre-Louis como primera ministra. El aplazamiento hasta 2009 de las elecciones para renovar un tercio del Senado –cuya celebración estaba prevista para el primer trimestre de 2008– puso en peligro la capacidad del Estado de legislar, pues en muchas sesiones no había quórum en la Cámara Alta.

"...las condiciones de reclusión eran muy malas, con sólo 0,55 m2 de espacio por preso en las celdas."

En octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU renovó por quinto año el mandato de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH).

Persistieron los motivos de preocupación respecto a la seguridad pública y, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), los niños y las niñas corrían un peligro de sufrir secuestros mayor que en años anteriores. La implicación de agentes de policía corruptos en secuestros hizo que se intensificaran los llamamientos en favor de someter a una investigación exhaustiva a la Policía Nacional de Haití.

Derechos de la infancia

La escasez de alimentos y el aumento vertiginoso del precio de los productos alimenticios pusieron en peligro la vida de niños y niñas. En noviembre tuvieron que ser hospitalizados 26 niños del departamento del Sudeste por desnutrición extrema. Tras el paso de varios huracanes, las organizaciones de ayuda humanitaria indicaron que decenas de niños y niñas habían muerto de hambre.

El acceso a la educación siguió siendo motivo de preocupación. Según cálculos de UNICEF, medio millón de niños y niñas en edad escolar estaban sin escolarizar.

Con frecuencia, los niños acusados de delitos no eran juzgados por tribunales de menores, y eran recluidos en celdas con adultos.

Derecho a la salud

Se pusieron en marcha iniciativas para eliminar los obstáculos que encontraban las mujeres embarazadas a la hora de acceder a asistencia médica en instituciones públicas. Sin embargo, algunos hospitales siguieron cobrando precios arbitrarios por los servicios de obstetricia.

Los informes indicaban que, salvo en la capital, Puerto Príncipe, no se disponía de fármacos antirretrovirales para las víctimas de violación.

Según la ONU y fuentes oficiales, el 40 por ciento de la población seguía sin tener acceso a agua potable y a sistemas de saneamiento.

Violencia contra mujeres y niñas

Se recibieron más informes de violencia sexual y a manos de la pareja que el año anterior. Las organizaciones de mujeres haitianas registraron en 2008 al menos 110 violaciones de niñas menores de 18 años, pero se creía que esta cifra era tan sólo una pequeña parte del número real de afectadas. Siguieron sin adoptarse medidas jurídicas concretas para proteger a las mujeres y a las niñas, como por ejemplo leyes relativas a la violencia doméstica y a la violación conyugal. Las mujeres y las niñas víctimas de violación o de otras formas de violencia sexual sufrían discriminación cuando trataban de obtener justicia y reparación. La falta de medidas efectivas para erradicar la violencia contra las mujeres se debía, entre otros factores, a la ausencia de voluntad política, los prejuicios generalizados y la ineficacia del sistema de justicia penal. En marzo, el gobierno haitiano presentó su primer informe al Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer.

Tráfico de personas

A pesar del aumento de la vigilancia en la frontera, siguió introduciéndose a miles de haitianos, incluidos mujeres, niños y niñas, de forma ilícita en la República Dominicana. Las autoridades no aplicaron la legislación contra el tráfico de personas ni investigaron a los presuntos responsables de tales actos. Las personas expulsadas de la República Dominicana a Haití no recibían ningún tipo de ayuda de las autoridades haitianas.

Sistema de justicia

La gran mayoría de los presos permanecían largo tiempo en detención preventiva debido a la falta de capacidad y recursos para acelerar los procedimientos judiciales. Según la Sección de Derechos Humanos de la MINUSTAH, las condiciones de reclusión eran muy malas, con sólo 0,55 m2 de espacio por preso en las celdas. Algunas autoridades judiciales, como los jueces de paz, se excedían en sus atribuciones y actuaban fuera de su jurisdicción, juzgando causas penales y ordenando detenciones por actos no tipificados como delitos en la legislación nacional.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió en agosto que la detención en 2004 del ex primer ministro Yvon Neptune y su encarcelamiento durante 23 meses sin juicio habían conculcado el derecho de éste a un juicio justo y a no sufrir persecución política.

Impunidad

No se registraron avances en la investigación de casos de violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado.

  • El sacerdote Jean Pierre-Louis, apodado «Ti Jean», fue asesinado en Puerto Príncipe el 3 de agosto de 1998. Más de 10 años después, los responsables de su asesinato no habían sido puestos todavía a disposición judicial. El padre Pierre-Louis era un defensor de los derechos humanos de los migrantes haitianos. Había sido también uno de los fundadores del Servicio Ecuménico para el Desarrollo y la Educación Popular (Service Œcuménique pour le Développement et l’Education Populaire).

Policía y fuerzas de seguridad

En general pareció disminuir el número de informes sobre abusos policiales. Sin embargo, se recibieron algunos informes de uso excesivo de la fuerza durante manifestaciones y detenciones, disparos mortales y malos tratos a detenidos. Al menos dos personas murieron bajo custodia policial. Las detenciones arbitrarias sin orden judicial y la presentación de cargos sin pruebas eran un fenómeno habitual en todo el país.

Visitas de Amnistía Internacional

Delegaciones de Amnistía Internacional visitaron Haití en marzo y noviembre. 

Informes de Amnistía Internacional

No les demos la espalda. Violencia sexual contra las niñas en Haití (27 noviembre 2008)

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