Guinea - Informe 2008 Amnistia Internacional

Human Rights in República de Guinea

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Guinea is now live »

Jefe del Estado : Lansana Conté
Jefe del gobierno : Lansana Kouyaté (sustituyó a Eugène Camara en marzo)
Pena de muerte : retencionista
PoblaciÓn : 9,8 millones
Esperanza de vida : 54,8 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 145/149 por cada 1.000
PoblaciÓn adulta alfabetizada : 29,5 por ciento

Las fuerzas de seguridad hicieron uso excesivo de la fuerza contra manifestantes, lo que provocó la muerte de más de un centenar de personas y lesiones a un número muy superior. Varias mujeres fueron violadas por militares. Se recibieron informes sobre detenciones arbitrarias y homicidios a manos de las fuerzas de seguridad. La tortura y los malos tratos contra manifestantes y detenidos eran práctica generalizada. Se detenía a periodistas de forma arbitraria.

Información general

En enero, en medio de una grave crisis económica, los dos sindicatos más importantes de Guinea convocaron una huelga general, apoyados por los principales partidos de la oposición. Se organizaron manifestaciones en las principales ciudades para exigir cambios, y todo el país quedó paralizado.

El presidente Lansana Conté, que había asumido el poder en 1984 tras un golpe de Estado, intentó suprimir por la fuerza este movimiento. En su fase inicial, durante el mes de enero, los miembros de las fuerzas de seguridad dispararon contra manifestantes pacíficos, lo que provocó lesiones y la muerte de decenas de personas. A pesar de este uso de la fuerza y de la detención de algunos sindicalistas y líderes de la sociedad civil, la huelga general continuó y, a finales de enero, los sindicatos exigieron el nombramiento de un gobierno de consenso.

En febrero, el presidente Conté nombró primer ministro a Eugène Camara, decisión que provocó protestas generalizadas, al considerarse que Camara estaba estrechamente vinculado al presidente.

Se intensificaron los enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad, y el 12 de febrero se declaró el estado de excepción. El 24 de febrero, el presidente Conté pidió a la Asamblea Nacional que lo prorrogara, pero ésta se negó. La huelga general quedó suspendida el 27 de febrero. El 28 de marzo se designó un nuevo gobierno sin miembros de los partidos políticos y compuesto exclusivamente por personas de la sociedad civil.

En mayo, miembros de las fuerzas armadas tomaron las calles de la capital, Conakry, y de otras localidades para manifestarse, realizando además disparos al aire. Al menos 13 personas perdieron la vida, y otras resultaron heridas, a consecuencia de balas perdidas. Los militares exigían el pago de salarios atrasados y la destitución de algunos altos mandos del ejército. Esta segunda exigencia fue satisfecha.

En mayo se constituyó una Comisión Independiente de Investigación «encargada de investigar los delitos y violaciones de derechos humanos graves cometidos durante las huelgas de junio de 2006 y enero y febrero de 2007».

Policía y fuerzas de seguridad

Homicidios

Las fuerzas de seguridad mataron a más de 135 personas, la mayoría inermes, durante manifestaciones en las que se pedía la dimisión del presidente. En varios casos apuntaron a órganos vitales de los manifestantes y les dispararon por la espalda cuando huían. Asimismo, algunos miembros de las fuerzas de seguridad impidieron que otras personas prestaran ayuda a manifestantes heridos.

  • Abdoulaye Diallo fue uno de los varios manifestantes alcanzados por disparos en la espalda cuando trataba de huir de las fuerzas de seguridad, que habían cargado contra una manifestación celebrada en enero.
  • En febrero, un estudiante de 18 años de Kindia recibió un disparo en la espalda durante una manifestación organizada, cuando trataba de acudir en ayuda de una persona herida.

Detención arbitraria

Las fuerzas de seguridad detuvieron durante breves periodos, a lo largo de la huelga general, a decenas de personas, entre ellas manifestantes y empleados de una emisora privada de radio. Algunas de estas personas fueron torturadas bajo custodia.

  • En julio, SidibéKeita, miembro de un partido de la oposición, fue detenido y recluido sin cargos ni juicio durante más de un mes. Al cabo de ese tiempo quedó en libertad.
  • En diciembre, Lansana Komara, miembro de la junta ejecutiva de la Agrupación del Pueblo Guineano (Rassemblement du peuple de Guinée, RPG), estuvo recluido durante más de cinco días en el palacio presidencial donde, según informes, fue torturado y suspendido del techo cabeza abajo. Más tarde lo trasladaron al cuartel militar PM III, donde continuaba recluido sin cargos al concluir el año.

Tortura y otros malos tratos

  • En enero detuvieron en Kankan, en el barrio de Timbo, a un profesor de unos 60 años en el patio de su vivienda. No se explicó el motivo de su detención, durante la cual fue golpeado delante de varias personas, incluidos sus hijos. En el campamento militar, cuatro gendarmes lo inmovilizaron en el suelo mientras un quinto lo golpeaba con una porra.
  • En febrero fue detenido dos veces un miembro del Sindicato Juvenil Guineano. Los agentes de policía lo golpearon con las culatas de sus rifles, caminaron sobre su cuerpo y le propinaron patadas en el pecho, mientras permanecía esposado con los brazos a la espalda. Además, le ataron los codos a la espalda e insertaron una porra entre los brazos, tirando de ella cada cierto tiempo para aumentar el dolor.

Violencia contra las mujeres

Durante el periodo de la huelga general, varias mujeres fueron violadas por soldados o por hombres enmascarados vestidos con ropa militar.

Libertad de expresión

La libertad de expresión sufrió ataques durante todo el año, y se detuvo y encarceló a periodistas de forma arbitraria o por motivos políticos.

En enero, el Ministerio de Información ordenó a todas las emisoras de radio privadas y comunitarias que no difundieran material sobre la huelga general.

  • En febrero, los guardias presidenciales detuvieron a dos personas que trabajaban para la emisora de radio FM Liberty y saquearon el centro de radiodifusión. Los soldados acusaron a la emisora de emitir entrevistas en las que se criticaba al presidente Conté.

A uno de los empleados detenidos, David Camara, lo amenazaron con matarlo y le apagaron un cigarrillo en el cuello. Quedó en libertad incondicional dos días después.

  • En febrero, dos emisoras de radio, Familia FM y Radio Soleil, dejaron de emitir debido, según informes, a amenazas anónimas.

En agosto, un tribunal de Conakry impuso penas condicionales de prisión a dos directores de periódicos privados en relación con una serie de artículos en los que se acusaba de corrupción a un ex ministro.

Pena de muerte

En abril, 23 presos condenados a muerte y recluidos en la prisión central de Conakry y en la prisión de alta seguridad de Kindia, al este de Conakry, afirmaron que habían sufrido torturas o malos tratos en el momento de su detención y durante los primeros días de reclusión. Algunos presentaban marcas visibles de golpes o de haber estado inmovilizados con cuerdas durante periodos prolongados.

En junio, la ministra guineana de Justicia y Derechos Humanos garantizó que el gobierno se oponía a la pena capital y que no se ejecutaría a los reclusos condenados a muerte.

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