Alemania - Informe 2008 Amnistia Internacional

Human Rights in República Federal de Alemania

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Alemania is now live »

Jefe del Estado : Horst Köhler
Jefa del gobierno : Angela Merkel
Pena de muerte : abolicionista para todos los delitos
Población : 82,7 millones
Esperanza de vida : 79,1 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 5/5 por cada 1.000

Alemania no abordó las violaciones de derechos humanos cometidas en el contexto de la «guerra contra el terror» encabezada por Estados Unidos, incluida su participación en entregas extraordinarias (traslado ilegal de sospechosos entre países). Además, Alemania intentó obtener garantías diplomáticas en casos de expulsión en los que las personas afectadas podían correr riesgo de sufrir abusos graves contra los derechos humanos, lo que suponía una violación de sus obligaciones contraídas en virtud del derecho internacional.

Malos tratos en general y en el contexto de las entregas extraordinarias

  • En agosto, el fiscal estatal de Tubinga reabrió las investigaciones sobre las denuncias de malos tratos y tortura sufridos por el ciudadano turco nacido en Alemania Murat Kurnaz, a manos de soldados del Comando de Fuerzas Especiales del ejército alemán mientras estuvo bajo custodia estadounidense en Afganistán en 2002. La reapertura de la investigación se debió a la aparición de tres nuevos testigos. Antes de su liberación en 2006, Murat Kurnaz había permanecido recluido un total de cuatro años y nueve meses, la mayor parte del tiempo en Guantánamo.
  • A finales de 2007, el comité parlamentario que investigaba el papel de Alemania en las violaciones de derechos humanos cometidas a consecuencia de sus actividades antiterroristas comenzó a investigar el caso del ciudadano alemán Muhammad Zammar. Durante las sesiones, salió a la luz quela Oficina Federal de Investigación Criminal había informado a las autoridades estadounidenses de las fechas en que Muhammad Zammar tenía previsto viajar a Marruecos en noviembre de 2001, desde donde lo trasladaron ilegalmente a Siria.

Las autoridades marroquíes lo habían entregado al terminar diciembre de 2001 a Siria, donde estuvo recluido en régimen de incomunicación. Según los informes, durante este periodo sufrió tortura y malos tratos.

En noviembre de 2002, agentes de los servicios de información y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley alemanes interrogaron durante tres días a Muhammad Zammar cuando éste se encontraba detenido en Siria. Al regresar a Alemania, los funcionarios no informaron a las autoridades acerca del paradero de Muahmmad Zammar. Al final de 2007 continuaba recluido.

  • En septiembre, el gobierno alemán anunció que no pediría la extradición de 13 hombres y mujeres de nacionalidad estadounidense, entre los que había al menos 10 agentes de laCIA, sospechosos de detener ilegalmente al ciudadano alemán de origen libanés Khaled el Masri.

Khaled el Masri había sido aprehendido y detenido ilegalmente cuando se encontraba en Macedonia en diciembre de 2003. Fue entregado a agentes estadounidenses y trasladado a Afganistán en un vuelo secreto, en el marco del programa estadounidense de entregas extraordinarias. Después de cinco meses en los que presuntamente sufrió malos tratos, lo trasladaron a Albania en un avión y lo liberaron cuando, al parecer, las autoridades estadounidenses se dieron cuenta de que se habían equivocado de hombre.

En enero, un fiscal de Múnich pidió la extradición de los 13 ciudadanos estadounidenses. En abril, el Tribunal Constitucional Federal declaró ilegal la decisión de la fiscalía de intervenir el teléfono del abogado de Khaled el Masri.

  • En julio, el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa recomendó a Alemania que, en materia de antiterrorismo, elaborase directrices específicas para los servicios de información en relación con el interrogatorio de personas detenidas en el extranjero; que garantizase que los tribunales no admitirían «pruebas» obtenidas mediante tortura o tratos inhumanos o degradantes; y que investigase exhaustivamente los presuntos casos de entregas extraordinarias en territorio alemán y adoptase medidas efectivas para impedir entregas ilegales en el futuro.

Garantías diplomáticas

  • El 3 de octubre, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos indicó al gobierno alemán que Hasan Atmaca no debía ser extraditado a Turquía hasta nueva orden. Las autoridades alemanas habían detenido a Hasan Atmaca en febrero de 2005, al entrar en Alemania, bajo sospecha de pertenecer a una organización criminal. Las autoridades turcas pidieron su extradición a Turquía para juzgarlo por realizar actividades en favor del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK).

En mayo de 2006, el gobierno alemán solicitó garantías diplomáticas a las autoridades turcas de que Hasan Atmaca sería recluido en una prisión de alta seguridad que cumpliese las normas internacionales y de que las autoridades alemanas podrían visitarlo. Las autoridades turcas se comprometieron a valorar positivamente la petición.

El Tribunal Superior de Fráncfort declaró admisible la extradición de Hasan Atmaca. Sin embargo, el 31 de mayo de 2007, el Tribunal Administrativo de Darmstadt ordenó a la Oficina Federal parala Migracióny los Refugiados que reconociese a Hasan Atmaca la condición de refugiado y afirmó que no se le podía expulsar a Turquía, ya que esta medida podía constituir refoulement(devolución a un país donde la persona afectada correría riesgo de sufrir violaciones graves de derechos humanos).

Con arreglo al artículo 4 dela Ley de Procedimiento de Asilo alemana, el hecho de que a una persona se le reconociera la condición de refugiado no impedía a las autoridades llevar a efecto su extradición, lo que contraviene las normas internacionales.

En febrero se informó de que el Ministerio Federal del Interior había pedido garantías diplomáticas a Argelia de que no se torturaría a ninguna persona sospechosa de participar en actividades terroristas y que hubiese sido devuelta a ese país desde Alemania.

En julio, un subsecretario de Estado viajó a Túnez para obtener garantías similares del ministro del Interior de este país, en relación con dos ciudadanos tunecinos sospechosos de tener vínculos con organizaciones terroristas. Posteriormente las autoridades alemanas dictaron sendas órdenes de expulsión contra los dos ciudadanos tunecinos, que las recurrieron ante los tribunales. Al terminar el año estaban pendientes las revisiones judiciales.

Derechos de las personas migrantes y refugiadas

La nueva legislación por la que se incorporaban 11 directivas de la Unión Europeaen materia de asilo no proporcionaba protección adecuada a personas que huían de la violencia. Esto significó que, por ejemplo, personas solicitantes de asilo procedentes del centro y sur de Irak que no eran miembros de una minoría perseguida a menudo no recibían protección adecuada.

  • El 11 de julio, el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa publicó el informe sobre su visita a Alemania en 2006. En relación con el asilo y la inmigración, el comisario pidió a Alemania que introdujese protecciones para las personas refugiadas a las que se perseguía por mostrar signos externos de su religión u orientación sexual.
  • El 18 de abril, el Comité Europeo parala Prevención dela Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes publicó un informe en el que recomendaba a todos los estados alemanes que la detención de las personas migrantes se rigiese por normas específicas que reflejasen su situación especial y que las autoridades de Hamburgo y Baja Sajonia, así como del resto de los estados de Alemania, adoptasen las medidas necesarias para garantizar que los migrantes detenidos fuesen alojados en centros específicamente diseñados para ese fin. El Comité para la Prevención dela Tortura también recomendó a las autoridades de Brandemburgo que adoptasen medidas para garantizar la presencia permanente de un psicólogo en el centro de detención de Eisenhüttenstadt y desarrollasen programas para prestar asistencia psicosocial a los ciudadanos extranjeros allí recluidos.

Custodia policial

  • En enero, el Tribunal Regional de Dessau anuló una sentencia anterior y procesó a dos agentes de policía sospechosos de tener responsabilidad en la muerte de un ciudadano de Sierra Leona, Oury Jalloh, ocurrida mientras se encontraba bajo custodia policial. Oury Jalloh murió en su celda en enero de 2005.

Se acusó a un agente de policía de lesiones con resultado de muerte por haber desconectado presuntamente la alarma contra incendios en repetidas ocasiones. Otro agente fue acusado de homicidio por negligencia, sobre la base de que durante el registro del detenido pudo no haber advertido que éste portaba un encendedor.

Oury Jalloh había sido encadenado a su cama porque presuntamente ofreció resistencia a su detención. Murió de un golpe de calor. Las investigaciones preliminares realizadas por el fiscal estatal concluyeron que la alarma contra incendios había sido desconectada durante el incidente.

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