Gambia - Informe 2008 Amnistia Internacional

Human Rights in República de Gambia

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Gambia is now live »

Jefe del Estado y del gobierno : Yahya Jammeh
Pena de muerte : abolicionista en la práctica
PoblaciÓn : 1,6 millones
Esperanza de vida : 58,8 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) : 117/106 por cada 1.000
PoblaciÓn adulta alfabetizada : 42,5 por ciento

Las personas comprometidas con la defensa de los derechos humanos, incluidas las que se dedicaban al periodismo, estaban expuestas a sufrir detención arbitraria, tortura e intimidación a manos de las fuerzas de seguridad. Se detuvo brevemente a personas que formaban parte del personal de Amnistía Internacional, así como a un periodista local. Se impusieron largas penas de prisión a diversas personas acusadas de traición, y otras continuaron recluidas sin juicio. Dos personas fueron condenadas a muerte.

Sistema de justicia

Detención arbitraria

  • Dos personas pertenecientes al personal de Amnistía Internacional y un periodista local, Yahya Dampha, fueron detenidos por la policía el 6 de octubre. Los tres quedaron en libertad condicional el 8 de octubre, y el 12 de octubre se levantaron las restricciones a su libertad. Poco después, las dos primeras personas abandonaron el país, y Yahya Dampha se ocultó por temor de su seguridad. Al poco tiempo, la familia del periodista comunicó que unos miembros del Servicio Nacional de Información habían ido a buscarlo a su casa. Yahya Dampha y su familia seguían ocultos al final del año.
  • Siete presuntos partidarios de la oposición al gobierno –entre ellos Chief Manneh, Kanyiba Kanyi, Momodou Lamin Nyassi, Mdongo Mboob, Marcie Jammeh y Haruna Jammeh– se hallaban recluidos en régimen de incomunicación al final del año.

Chief Manneh, ex reportero del Daily Observer, fue visto bajo custodia policial en varios lugares del país, así como en un centro hospitalario de Banjul, el Royal Victoria Teaching Hospital, lo que hizo temer de nuevo por su salud. El gobierno continuó negando tener algo que ver en su detención o conocer su paradero; asimismo, hizo reiteradamente caso omiso de una causa abierta ante el Tribunal Comunitario de Justicia de la Comunidad Económica de Estados del áfrica Occidental en la que se le pedía que mostrara a Chief Manneh, negándose a enviar una delegación.

  • Jisacha Kujab Ousman «Rambo» Jatta y Tamba Fofana, detenidos en septiembre de 2006 por su presunta oposición política, quedaron en libertad en octubre.

Juicio civil y juicio militar por traición

Tres de cuatro hombres acusados de traición y juzgados ante un tribunal civil en relación con un presunto intento de golpe de Estado de marzo de 2006 fueron condenados a 20 años de prisión con trabajos forzados en agosto. El cuarto fue absuelto.

Otros cuatro hombres –el ex director del Servicio Nacional de Información Foday Barry; dos funcionarios de este organismo, Yaya Bajinka y Baba Saho, y un estudiante– detenidos en relación con el mismo caso continuaban recluidos en régimen de incomunicación al final del año. Estaban acusados de conspiración para cometer traición.

Dos hombres más –Musa Dibba y el ex director del Servicio Nacional de Información Abdoulie Kujabi–, detenidos también en 2006, fueron puestos en libertad. El segundo fue torturado, al parecer, bajo custodia y perdió un ojo a causa de ello. A Musa Dibba le confiscaron el pasaporte al dejarlo en libertad.

Una corte marcial condenó a diez ex militares a entre 10 años de prisión y cadena perpetua en la base militar de Yundum por su participación en el presunto golpe de Estado. Cinco militares más quedaron en libertad por falta de pruebas. Al menos uno de los acusados afirmó haber sido sometido a tortura y malos tratos durante su reclusión en espera de juicio.

Libertad de expresión

Un creciente número de periodistas se ocultaron debido a intimidaciones, amenazas y actos de hostigamiento del Servicio Nacional de Información y de autoridades del gobierno. Otros estuvieron detenidos arbitrariamente durante distintos periodos y fueron puestos luego en libertad bajo fianza.

  • Mai Fatty, abogado de derechos humanos que defendía a menudo a periodistas, se marchó del país a fin de recibir atención médica tras un accidente de automóvil que creía que había sido un intento de asesinato.
  • En abril, Fatou Jaw Manneh, periodista gambiana radicada en Estados Unidos, fue detenida en el aeropuerto internacional de Gambia y acusada de sedición por unos comentarios que había hecho en contra del gobierno en una entrevista un año antes. Al concluir el año no había terminado aún su juicio, en el que se habían producido considerables demoras por problemas de jurisdicción.
  • La coordinadora residente de la ONU, Fadzai Gwaradzimba, fue expulsada del país en marzo por unos comentarios en los que había puesto en duda que el presidente Jammeh pudiera, como había afirmado en una reunión de diplomáticos extranjeros en febrero, curar a las personas infectadas de VIH.
  • Durante el año se despidió a cinco empleados del periódico progubernamental The Daily Observer: el redactor jefe, Sal Jahl; el reportero y redactor Ousman Darboe; Abdoulie John; Seedy Bojang y Lamin Dibba. Dos de los despidos parecían guardar relación con el modo en que los periodistas habían descrito las afirmaciones del presidente sobre su capacidad para tratar el VIH/sida.
  • Las oficinas del periódico The Independent estuvieron bajo vigilancia policial y sin permiso para abrir durante todo el año.

Pena de muerte

Dos personas extranjeras, la senegalesa Tambara Samba y el guineano Sulayman Bah, fueron condenadas a muerte por asesinato por el mismo tribunal en cuestión de semanas. La condenas se impusieron en un contexto de preocupación por delitos cometidos por extranjeros. Al concluir el año estaba pendiente un recurso de apelación interpuesto por Tambara Samba.

La Constitución preveía la pena de muerte, aunque raras veces se imponía y las sentencias tenían que ser firmadas personalmente por el presidente. De acuerdo con la Constitución, en 2007 tenía que revisarse el uso de la pena de muerte, pero no se cumplió con este requisito.

Impunidad

No se supo nada nuevo sobre el ex director general del Servicio Nacional de Información Daba Marena y cuatro militares –Ebou Lowe, Alieu Cessay, Alpha Bah y Malafi Corr– que, según informes, se habían fugado durante un traslado penitenciario en abril de 2006. Se temía que hubieran sido ejecutados extrajudicialmente, ya que al concluir 2007 sus familias no los habían visto ni habían sabido nada de ellos. Al finalizar el año no se había realizado ninguna investigación independiente al respecto.

La Iniciativa de Derechos Humanos de la Commonwealth presentó una queja contra el gobierno gambiano ante la Comisión Africana por el homicidio de 50 migrantes, 44 de ellos de Ghana, en Gambia en 2005. Al final del año no se había llevado a nadie ante la justicia, y se pensaba que los presuntos responsables se habían exiliado voluntariamente.

Informes y visita de Amnistía Internacional

Cómo puedes ayudar