Según los informes, la policía cometió homicidios ilegítimos. Seguían sin resolverse muchas presuntas violaciones de derechos humanos perpetradas por la policía. Se continuaron negando los documentos de identidad a la población de origen haitiano. La violencia contra mujeres y niñas seguía suscitando gran preocupación.
El Congreso aprobó varias leyes orgánicas reguladoras de las instituciones estatales. Al finalizar el año fueron nombrados miembros de la Suprema Corte de Justicia y del nuevo Tribunal Constitucional. Por décimo año consecutivo, el Congreso siguió sin nombrar a un defensor del Pueblo.
Top of pageSegún estadísticas de la Procuraduría General, en 2011 murieron a manos de la policía 289 personas, frente a las 260 fallecidas en 2010. Los datos indicaban que muchas de estas muertes podrían haber sido homicidios ilegítimos.
Se siguieron conociendo casos de torturas durante interrogatorios policiales y de detenciones arbitrarias masivas.
La policía usó en varias ocasiones fuerza innecesaria o excesiva para dispersar a manifestantes.
Muchos presuntos casos de abusos policiales seguían sin ser castigados, pese a la existencia de pruebas fehacientes.
Un estudio realizado por el Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes en cuatro comunidades rurales reveló que la Junta Central Electoral había negado documentos de identidad a por lo menos 1.584 personas, alegando principalmente una directiva de marzo de 2007; el 96 por ciento de los casos se había producido entre 2005 y 2011, y la mayoría de ellos era de 2011. Alrededor del 72 por ciento de las personas afectadas tenían entre 15 y 34 años. La denegación de documentos de identidad les había impedido de hecho realizar estudios, encontrar empleo u obtener otros documentos oficiales.
El impacto de la directiva de 2007 en miles de dominicanos de origen haitiano se debatió en octubre en una vista de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Cinco días antes, la Junta Central Electoral hizo pública una decisión que permitía la expedición temporal de documentos de identidad a descendientes de ciudadanos extranjeros hasta que concluyeran las investigaciones sobre las alegaciones de que antes de 2007 se habían emitido incorrectamente documentos de identidad. Sin embargo, según las organizaciones de defensa de los derechos de las personas migrantes, la expedición de documentos seguía estando a discreción de funcionarios administrativos que, en muchos casos, continuaban negando los documentos a los dominicanos de origen haitiano.
Top of pageEn enero, tras un brote de cólera en Haití, las autoridades dominicanas intensificaron las expulsiones masivas de migrantes haitianos, alegando que era una medida necesaria para impedir la propagación de la enfermedad. Pese al llamamiento realizado en junio por dos agencias de la ONU para que se suspendieran por razones humanitarias todas las devoluciones a Haití, las expulsiones masivas continuaron durante el año.
Según la Procuraduría General de la República, en 2011 murieron a manos de sus parejas o ex parejas 127 mujeres y niñas, frente a las 97 de 2010.
Al finalizar el año, el Congreso examinaba un proyecto de ley sobre femicidio y estudiaba la posibilidad de incluirlo como delito específico en el Código Penal.
Top of pageSegún el Sindicato Nacional de Trabajadores de Prensa, entre enero y agosto 60 periodistas y otros trabajadores de los medios de comunicación sufrieron acoso o agresiones físicas, en muchos casos a manos de la policía. En agosto, más de 60 periodistas denunciaron una campaña de desprestigio a cargo de funcionarios del Estado contra periodistas independientes que informaban sobre corrupción y narcotráfico.
Según las ONG locales, entre enero y septiembre se llevaron a cabo al menos 100 desalojos forzosos. En la mayoría de los casos no se respetó el proceso debido ni se consultó a las comunidades afectadas. En varias ocasiones se tuvo noticia de muertes y heridas de bala durante los desalojos.