Croacia - Informe 2007 Amnistía Internacional

Human Rights in República de Croacia

Amnistía Internacional  Informe 2013


The 2013 Annual Report on
Croacia is now live »

Jefe del Estado: Stjepan Mesić
Jefe del gobierno: Ivo Sanader
Pena de muerte: abolicionista para todos los delitos
Estatuto de la Corte Penal Internacional: ratificado

El legado de la guerra de 1991-1995 continuó ensombreciendo los derechos humanos. La impunidad de los crímenes de guerra seguÍa siendo generalizada, y el sistema judicial croata no abordaba debidamente las violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto, con independencia de la etnia de los autores o de las víctimas. Las minorías sufrían discriminación. De los al menos 300.000 serbocroatas desplazados por el conflicto, alrededor de 125.000 figuraban en los registros oficiales de personas que habían regresado a sus hogares.

Información general

En octubre se completó la primera fase de la adhesión de Croacia a la Unión Europea (UE), consistente en el proceso de examen analítico (escrutinio), por la UE y Croacia, del acervo de derechos y obligaciones común que vincula a los Estados miembros y que los países candidatos deben aceptar.

En junio, el Parlamento reformó el Código Penal para eliminar el encarcelamiento como pena en el caso de la difamación. Aunque ésta siguió siendo un delito penado con multa, el hecho de no pagar la multa no se castigaba ya con la privación de libertad.

Impunidad de los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad

Procesamientos internacionales

En marzo, Milan Babić se suicidó en la unidad de detención del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (en adelante, el Tribunal). Condenado por éste, en junio de 2004, a 13 años de prisión por delitos cometidos contra la población no serbia, se hallaba bajo custodia del Tribunal en calidad de testigo en el juicio de Milan Martić, a quien se acusaba de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad por la función de mando que había desempeñado durante la guerra en zonas bajo control serbocroata.

En abril, el Tribunal declaró a Vladimir Kovašević, ex jefe del Ejército Popular Yugoslavo, incapacitado por razones de salud mental para ser sometido a juicio. Habría sido juzgado por crímenes de guerra cometidos durante un ataque a la ciudad croata de Dubrovnik, entre ellos asesinatos, tratos crueles y ataques contra civiles.

En marzo, el Tribunal impuso una multa a Ivica Marijačić, ex redactor jefe del periódico croata Hrvatski list, y a Markica Rebić, ex jefe de los servicios croatas de seguridad, por desacato al tribunal. En 2004 habían revelado la identidad de un testigo protegido compareciente en 1997 en una vista a puerta cerrada del juicio del ex general del ejército croata Tihomir Blaškivć. En septiembre, el Tribunal impuso también una multa a Josip Jović, ex redactor jefe del periódico croata Slobodna Dalmacija, por cargos similares que también constituían desacato al tribunal. El periódico había publicado en 2000 unos artículos sobre el testimonio del presidente croata Stjepan Mesić en una vista a puerta cerrada del juicio de Tihomir Blaškivć.

En octubre, la Sala de Apelación del Tribunal confirmó la fusión de las causas contra Ante Gotovina, Ivan Čermak y Mladen Markač, ex jefes del ejército croata acusados de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos contra serbocroatas, entre ellos persecuciones, expulsiones y traslados forzosos, y asesinatos. También en octubre, la Sala de Primera Instancia rechazó las solicitudes presentadas por la República de Croacia para que se le permitiera personarse en calidad de amicus curiae (asesor del tribunal en cuestiones de derecho) en esta causa, así como en otra abierta contra seis ex militares y políticos croatobosnios.

Procesamientos nacionales

La mayoría de los juicios por crímenes de guerra celebrados ante tribunales locales fueron contra serbocroatas, que a menudo no comparecieron ante el tribunal. Aunque se tomaron algunas medidas para iniciar investigaciones y enjuiciamientos por crímenes de guerra perpetrados contra serbocroatas, la impunidad siguió siendo generalizada en el caso de los delitos cometidos presuntamente por militares y agentes de policía croatas.

En marzo se dictó sentencia condenatoria en un nuevo juicio que se había entablado ante el tribunal local de Split contra ocho ex miembros de la policía militar croata acusados de torturar y asesinar a detenidos no croatas en la prisión militar de Lora, en Split, en 1992. Cuatro de los acusados habían sido juzgados in absentia y continuaban en libertad al concluir 2006. En el juicio inicial, celebrado en 2002, todos los acusados habían sido absueltos, pero el Tribunal Supremo anuló posteriormente esta decisión.

En mayo, el Parlamento levantó la inmunidad procesal a Branimir Glavaš, ex líder en la región de Osijek del partido en el poder, la Unión Democrática Croata, en relación con una investigación sobre crímenes de guerra contra civiles serbocroatas, incluidos asesinatos. El Tribunal Supremo transfirió a Zagreb las actuaciones, iniciadas en Osijek, por considerar que la presión ejercida aquí sobre los testigos podía menoscabar su imparcialidad. En diciembre se suspendió la investigación al deteriorarse la salud de Branimir Glavaš debido a la huelga de hambre que éste había iniciado.

En junio comenzó ante el tribunal local de Osijek el juicio de dos presuntos autores de crímenes de guerra, incluidos asesinatos, cometidos contra serbocroatas en Osijek y en sus alrededores.

En octubre se detuvo a seis ex miembros de una formación militar como sospechosos de asesinatos de civiles serbocroatas en Osijek entre 1991 y 1992. Tras su detención, el tribunal local de Osijek ordenó investigar la relación de Branimir Glavaš con estos delitos.

En diciembre, el tribunal local de Zagreb dictó acta de acusación formal en la causa contra Rahim Ademi y Mirko Norac, que el Tribunal había transferido a Croacia en noviembre de 2005. Según informes, el acta de acusación se dictó con retraso porque hubo problemas para incorporar los cargos del acta de acusación del Tribunal a uno compatible con la legislación croata. Ambos hombres, ex jefes del ejército croata, habían sido acusados por el Tribunal de crímenes de guerra cometidos contra serbocroatas durante operaciones militares realizadas en 1993.

Derecho al retorno

Al menos 300.000 serbocroatas habían salido de Croacia o quedaron desplazados durante la guerra de 1991-1995, y sólo unos 125.000 figuraban en los registros oficiales de retornados. En opinión de muchos, esta cifra era exagerada.

Los serbocroatas sufrían discriminación en el trabajo y en el disfrute de otros derechos económicos y sociales. Muchos de ellos, especialmente los que habían vivido en zonas urbanas, no podían regresar a sus hogares porque habían perdido su derecho de tenencia de viviendas sociales.

En marzo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó que no era competente en la causa Blečić v. Croatia, relativa a la supresión, durante la guerra, del derecho de la demandante a ocupar el apartamento en el que había vivido en Zadar. Este caso ilustraba las consecuencias negativas que tenían para los derechos humanos las anulaciones discriminatorias del derecho de ocupación de vivienda.

En agosto, el gobierno anunció que se iban a poner a disposición de ex titulares de derechos de tenencia 4.000 viviendas, si bien este plan no estaría acabado hasta 2011 y, además, quienes residieran en ellas no tendrían la opción de comprarlas a un precio considerablemente reducido, cuando anteriormente los ocupantes, en su mayoría de etnia croata, sí podían adquirir las viviendas en las que residían.

Los serbocroatas sufrían hostigamiento -grafitis racistas, amenazas y ataques contra bienes- a manos de particulares.

En abril arrojaron un artefacto explosivo al huerto de un retornado serbocroata en la localidad de Gaj, cerca de Gospić. La policía identificó a un sospechoso, pero, según informes, el fiscal de Gospić no inició ningún procedimiento por falta de pruebas.

En julio arrojaron piedras contra cuatro casas de serbocroatas en la localidad de Biljane Donje, cerca de Zadar, y quemaron la vegetación que crecía en torno a ellas. El gobierno y el presidente expresaron su condena. Poco después se detuvo a cuatro hombres, contra los que se presentaron cargos en relación con el incidente.

Violencia contra las mujeres

El número de casos de violencia dom?stica de que se tuvo noticia siguió siendo alto. En junio, una mujer de 25 años que había ido a visitar a su hijo a un centro de acogida de menores de Zagreb murió a manos de su esposo, que se suicidó posteriormente. Según informes, antes de ser asesinada la mujer había pedido a las autoridades competentes que la ayudaran y la protegieran de la violencia de su esposo. En agosto, la ONG de Zagreb Casa Autónoma de Mujeres interpuso una demanda contra empleados de los servicios locales de asistencia social y dos jueces locales por no haber hecho nada para protegerla.

Falta de acceso a la educación de los niños y niñas romaníes

Los miembros de las comunidades romaníes no tenían acceso pleno a la educación primaria, especialmente en las zonas no incluidas en programas del gobierno o de otras instituciones para promover la integración de los romaníes.

Aunque el número de las aulas «sólo para romaníes» iba en descenso, los menores romaníes seguían recibiendo un trato discriminatorio debido a los estereotipos negativos y a lo poco que esperaban de ellos los maestros. Los menores romaníes con poco o ningún dominio del idioma croata tenían grandes dificultades cuando empezaban a ir a la escuela. A diferencia de otras lenguas minoritarias, las habladas por los romaníes en Croacia prácticamente no se utilizaban en los centros educativos.

Informes y visitas de Amnistía Internacional

Informes

•  Europe and Central Asia: Summary of Amnesty International's concerns in the region, January-June 2006 (Índice AI: EUR 01/017/2006)

•  False starts: The exclusion of Romani children from primary education in Bosnia and Herzegovina, Croatia and Slovenia (Índice AI: EUR 05/002/2006)

Visita

•  Un delegado de Amnistía Internacional visitó Croacia en marzo.

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