Bangladesh - Informe 2007 Amnistía Internacional

Derechos humanos en República Popular de Bangladesh

Jefe del Estado: Iajuddin Ahmed
Jefe del gobierno: Iajuddin Ahmed (sustituyó a Begum Khaleda Zia en octubre)
Pena de muerte: retencionista
Estatuto de la Corte Penal Internacional:firmado

Continuaron los abusos contra los derechos humanos cometidos por bandas
vinculadas a partidos políticos en un contexto de violencia política
generalizada. La policía utilizó una fuerza excesiva contra
manifestantes que pretendían mejoras en las condiciones económicas y
contra concentraciones de la oposición. Hubo detenciones arbitrarias
masivas de activistas políticos. Decenas de personas murieron en
atentados con bombas o en enfrentamientos violentos entre simpatizantes
de la oposición y del partido en el poder. Las mujeres continuaron
siendo víctimas de actos violentos, incluidos ataques con ácido. Se
impusieron condenas a muerte y se llevó a cabo una ejecución.

Información general

El aumento de la tensión entre los partidos de la coalición gobernante y la alianza de la oposición desembocó en diversos enfrentamientos violentos en los que murieron decenas de personas y centenares resultaron heridas.

En oleadas de protestas masivas, los partidos de la oposición, encabezados por la Liga Awami, pidieron la dimisión del presidente de la Comisión Electoral, afirmando que era simpatizante del Partido Nacionalista de Bangladesh en el poder. Se opusieron a la composición de la Comisión Electoral y afirmaron que la elaboración del censo electoral era tendenciosa e incorrecta.

El gobierno, según lo previsto, concluyó su mandato a finales de octubre. Tras los violentos enfrentamientos masivos entre miembros del partido gobernante saliente y la oposición, el asesor jefe designado para el gobierno provisional rechazó el cargo. El presidente Iajuddin Ahmed se autodesignó asesor jefe en medio de una polémica, que no llegó a resolverse, sobre si su decisión suponía una violación de la Constitución.

Hubo oleadas de huelgas y manifestaciones masivas de trabajadores de fábricas de confección, agricultores y profesores de escuelas primarias que pretendían una mejora de las condiciones económicas.

Ciclo de violencia y abusos

Hubo atentados con bombas, pero, al parecer, a una escala muy inferior a lo ocurrido en años anteriores. Los principales objetivos fueron las sedes de los juzgados y los miembros de partidos de la oposición.

El 31 de octubre se perpetró en Rajshahi un atentado con bomba contra varios partidos de la oposición, incluido el Foro Gono. Según se afirmó, fue obra de células del Islami Chhatra Shibir de Bangladesh, la sección juvenil del partido Jamaat-e-Islami. Según los informes, ocho personas resultaron heridas el 15 de noviembre cuando una serie de pequeñas bombas hicieron explosión cerca de las oficinas de la Liga Awami. No se tuvo noticia de que se hubiera procesado a nadie en relación con estos hechos.

Al finalizar el año, nadie había sido procesado por los atentados con granadas de agosto de 2004 contra la dirigente de la Liga Awami Sheij Hasina.

Violencia con motivo de las elecciones

Decenas de personas murieron en los enfrentamientos entre partidos gobernantes y de la oposición durante el periodo previo a las elecciones generales. No se tuvo noticia de que se hubiera procesado a nadie en relación con estos hechos.

Según el grupo de derechos humanos Odhikar, entre el 27 de octubre y el 5 de noviembre al menos 50 personas murieron y más de 250 resultaron heridas en la violencia que se desencadenó entre los dos principales partidos con respecto a las exigencias de la oposición, que incluían la dimisión del presidente de la Comisión Electoral.

Brutalidad policial

La policía atacó reiteradamente las concentraciones de la oposición, dirigió sus ataques específicamente contra líderes activistas y los sometió a duras palizas.

El 6 de septiembre, Saber Hossain Chowdhury, destacado dirigente de la Liga Awami, sufrió heridas en la cabeza debido a la brutal paliza que le propinaron más de 12 agentes de policía.

Asaduzzaman Noor, parlamentario de la oposición, fue golpeado por la policía el 12 de septiembre y trasladado al hospital con lesiones graves en la espalda. Ninguno de los agentes de policía implicados compareció ante la justicia.

La policía continuó haciendo un uso excesivo de la fuerza, incluida la utilización de fuego real contra manifestantes, lo que causó decenas de muertos y cientos de heridos.

En abril murieron no menos de 17 personas en protestas relacionadas con la escasez de electricidad en la localidad septentrional de Kansat cuando la policía utilizó fuego real, balas de goma y gas lacrimógeno para dispersar a la multitud. No se inició una investigación independiente sobre los homicidios.

El 26 de agosto, al menos cinco personas murieron y más de un centenar resultaron heridas en Phulbari cuando la policía y la fuerza paramilitar Fusileros de Bangladesh abrieron fuego real contra una multitud que protestaba por la apertura de una mina de carbón a cielo abierto por parte de la empresa británica Asia Energy Corporation. Finalmente el gobierno accedió a algunas de sus peticiones, y garantizó que nadie sería desalojado por la fuerza ni perdería su medio de vida a causa de la mina.

Detenciones arbitrarias masivas

Miles de personas fueron detenidas antes de las concentraciones organizadas por partidos de la oposición o como sospechosas de participar en actividades delictivas. A sus familias no se les informó sobre su detención, y se vieron obligadas a buscarlas en las comisarías de policía. Muchas personas permanecieron recluidas durante semanas sin cargos ni juicio, mientras que otras quedaron en libertad bajo fianza después de unos días.

Violencia contra las mujeres

Continuaron recibiéndose informes sobre mujeres golpeadas hasta la muerte o estranguladas por no cumplir las exigencias de su esposo en cuanto a la dote. Hubo mujeres que fueron objeto de ataques con ácido. Las empleadas del servicio doméstico sufrieron malos tratos o fueron víctimas de homicidio por no cumplir un número excesivo de horas de trabajo.

Según informes recopilados por el Instituto Bangladeshí de Estudios Laborales, al menos 169 trabajadoras del servicio doméstico fueron víctimas de homicidio en Dacca entre 2000 y 2005. Otras 122 resultaron gravemente heridas y 52 fueron violadas. Según los informes, un porcentaje significativo de las víctimas fueron menores.

Pena de muerte

Al menos 130 personas fueron condenadas a muerte y un hombre fue ejecutado.

Informes y visitas de Amnistía Internacional

Informes

Bangladesh: Briefing to political parties for a human rights agenda (Índice AI: ASA 13/012/2006)

Bangladesh: Transferencia del poder a un gobierno provisional marcada por la violencia (Índice AI: ASA 13/014/2006)