En los últimos años, muchos países de Europa han intensificado las medidas de control fronterizo para impedir que esas personas lleguen al territorio europeo. Algunas de esas medias han sido causa de graves violaciones de derechos humanos o han facilitado su comisión.
Muchos Estados europeos han obligado a las personas a regresar a países de origen donde era bien sabido que estaban expuestas a sufrir abusos contra los derechos humanos, incluidas detención arbitraria y tortura.
Se las deja morir en el mar
Los barcos de migrantes que se dirigen a Europa corren a menudo peligro en el mar. Se sabe que en 2011 al menos 1.500 personas murieron intentando cruzar el Mediterráneo. Algunas de estas muertes podían haberse evitado. El deseo de algunos países europeos de impedir la migración irregular (la llegada de personas sin permiso para vivir y trabajar allí) ha menoscabado el salvamento en el mar a tiempo y en condiciones de seguridad.
Se ha dejado en el mar durante días a hombres, mujeres, niños y niñas desesperados, mientras los países decidían dónde llevarlos. En algunos casos ha muerto gente en esos barcos sin que se hayan atendido las llamadas de socorro.

Guardacostas italianos rescatan a un grupo de migrantes. Italia, 13 de abril de 2011. © AP Photo
Se las detiene ilegalmente
Muchas de las personas que consiguen entrar en Europa acaban pasando largos periodos detenidas. Los países utilizan la detención como medida disuasoria, pese a que nada indica que sirva para disuadir de migrar o solicitar asilo.
Las normas internacionales y europeas de derechos humanos contienen criterios claros sobre cuándo es permisible detener a alguien por motivos migratorios. En ningún caso la detención debe ser arbitraria, innecesaria o desproporcionada. Es preciso buscar y establecer previamente soluciones menos restrictivas que la detención. La detención siempre debe ser el último recurso.
No se debe detener a menores de edad por motivos migratorios únicamente, y mucho menos si son menores no acompañados. La detención por razones de inmigración no atiende jamás al interés superior del menor.

Solicitante de asilo detenida. Eslovaquia, 16 de noviembre de 2006. © ACNUR
Se las trata como a delincuentes
En Europa hay una creciente tendencia a tratar la migración irregular como “delito”. Varios países han empezado a aplicar sanciones penales por estancia o entrada irregular. Algunos sancionan también a quienes prestan ayuda a migrantes irregulares.
En varios países, los funcionarios públicos, profesores y médicos que entran en contacto con migrantes irregulares deben denunciarlos ante las autoridades. Debido a ello, muchos niños y niñas, mujeres embarazadas, gente con problemas crónicos de salud y otras personas que necesitan atención médica no la solicitan por temor a que los denuncien. Las familias tienen tanto miedo, que no mandan a sus hijos e hijas a la escuela. Las personas migrantes irregulares no se atreven a denunciar delitos o abusos, como explotación laboral, por temor a que las detengan y las expulsen.
¿Qué pedimos?
Amnistía Internacional está haciendo campaña para garantizar que:
- se trata a las personas con dignidad en las fronteras; se respetan sus derechos durante las operaciones de control de fronteras y de devolución, incluido el derecho a solicitar asilo;
- se respeta el derecho de las personas migrantes y solicitantes de asilo a la libertad; sólo se utiliza la detención por razones de inmigración como último recurso y no se detiene ya a menores de edad con fines de control de la migración;
- las personas en movimiento dejan de sufrir abusos debido a su condición de migrantes; las víctimas de abusos o explotación tienen acceso efectivo a la justicia.
Más información en el sitio web de nuestra campaña: http://www.whenyoudontexist.eu/
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