Fuera del espectro mediático, alejados de la atención internacional, gobiernos y grupos armados cometen abusos contra los derechos de hombres, mujeres, niños y niñas en muchos otros países.
La prohibición impuesta a los vídeos de la protesta llevada a cabo por el grupo el año pasado en una catedral de Moscú pone de relieve la escalada de represión de la libertad de expresión.
El 19 de diciembre de 2010, tras las elecciones presidenciales en las que Alexander Lukashenko fue elegido presidente de Bielorrusia para un cuarto mandato, 30.000 personas se congregaron en el centro de Minsk para reclamar una segunda vuelta electoral.
Un tribunal de Turquía ha absuelto a cuatro hombres juzgados por su participación en una protesta para apoyar a un objetor de conciencia.
Dos guardias y el director de una prisión turca han sido condenados a cadena perpetua por torturar hasta la muerte al activista político Engin Çeber en octubre de 2008.
Amnistía Internacional publica hoy su informe anual, que documenta la situación de los derechos humanos en el mundo.
Emin Milli, activista azerbaiyano, le cuenta a Amnistía Internacional como los posts en los que revelaba abusos del gobierno acabaron confinándolo 16 meses en la cárcel.
Amnistía Internacional recoge los testimonios de periodistas y blogueros de todos el mundo que sufren abusos e incluso son encarcelados al intentar hacer sus trabajo.
La nueva Constitución y las leyes sobre medios de comunicación podrían tener consecuencias graves para los derechos humanos en el país.
Desde el comienzo de las manifestaciones se han presentado numerosas denuncias por palizas propinadas por la policía contra manifestantes pacíficos y por la negación de tratamiento médico a los detenidos.
Una ley homófoba propuesta en la segunda ciudad más importante de Rusia pondría en peligro la libertad de expresión y favorecería la discriminación.
Las autoridades de Azerbaiyán han incrementado en los últimos meses las detenciones y los actos de intimidación contra manifestantes y representantes de ONG y medios de comunicación independientes.
Cinco años después del asesinato de la periodista de investigación Anna Politkovskaya, los ataques contra periodistas siguen siendo habituales en Rusia.
Las autoridades serbias se han plegado a la presión de la extrema derecha y han cancellado la Marcha del Orgullo Gay del domingo en Belgrado.
Un tribunal de Meaux, cerca de París, ha impuesto a Hind Ahmas una multa de 120€ y a Najate Naït Ali una de 80€ por llevar el niqab, velo que cubre todo el rostro, en público.
Urunboy Usmonov permanece retenido desde junio, al parecer únicamente por su labor como escritor.
Un tribunal ha fallado en favor de un testigo de Jehová de Armenia a quien se impuso pena de prisión por negarse a hacer el servicio militar.
Durante el fin de semana se cerraron tres periódicos críticos con el primer ministro, con el pretexto de no haber pagado los impuesto exigidos por el gobierno.
Las autoridades de Bielorrusia han bloqueado las redes sociales Facebook y Twitter al reunirse miles de activistas en otra protesta "silenciosa".
En los dos últimos días, la policía antidisturbios de Atenas ha herido a muchos manifestantes pacíficos al hacer un uso excesivo de la fuerza para dispersar las protestas.