Dos activistas de Greenpeace, declarados culpables de robo y entrada sin autorización en propiedad ajena y condenados a un año de prisión, con suspensión de la pena durante tres años.
Los tres hombres que fueron torturados y encarcelados tras su devolución desde Australia, corren peligro de sufrir nuevos abusos cuando regresen del hospital a la prisión.
El director general del RELA dice que se pretende aumentar el número de voluntarios civiles que integran el cuerpo en un millón a finales de año.
Amnistía Internacional ha advertido de que 10 activistas políticos de Molucas detenidos por la policía especial antiterrorista de Indonesia corren un elevado riesgo de ser sometidos a tortura.
Hairat Niyaz fue condenado por cargos relativos a la seguridad del Estado, al parecer por advertir a las autoridades chinas de la posibilidad de que se desencadenara la violencia étnica en la provincia de Sin-kiang la víspera de los disturbios de julio de 2009.
La detención de los dirigentes del Colegio de Abogados parece un intento de sofocar protestas legítimas y pacíficas, en el contexto de las medidas enérgicas que aplica actualmente el gobierno.
Alan Shadrake fue detenido bajo acusación de difamación criminal por la publicación de un libro en el que criticaba el uso que hace Singapur de la pena de muerte.
Amnistía Internacional pide la libertad de tres hermanos tibetanos, activistas medioambientales galardonados por su labor, dos de los cuales han sido condenados recientemente a largas penas de prisión con una diferencia de una semana.
Cuando las cámaras se dirigen a la competición de fútbol, Amnistía Internacional pone de relieve algunas de las cuestiones de derechos humanos que enfrenta la nación anfitriona.
Tan Zuoren fue encarcelado por tratar de dar publicidad al número de niños y niñas que murieron en la catástrofe de 2008 y la situación de corrupción que provocó su muerte.
En este análisis anual que hace Amnistía Internacional sobre el estado de los derechos humanos en el mundo se documentan abusos en 159 países y se describe detalladamente cómo la política del poder está empeorando la situación.
Las leyes otorgan amplios poderes de detención, permiten el uso de prisiones secretas y alientan la tortura, las desapariciones forzadas y otros abusos.
De aprobarse un proyecto de decreto de redacción imprecisa, se extenderá y endurecerá la censura ya generalizada que se aplica en virtud de la normativa de excepción pública.
Las 140 detenciones se encuadran en la represión anunciada de las personas migrantes, muchas de las cuales proceden de Bangladesh, Indonesia y Nepal, que viven y trabajan en Malaisia sin autorización.
El padre Nguyen Van Ly, que cumple una condena de ocho años de prisión por difundir “propaganda” contra el Estado en 2007, fue excarcelado ayer por un periodo de 12 meses por razones humanitarias, para recibir tratamiento médico.
Una nueva ley que prohíbe a todas las personas presas por motivos políticos, entre ellas Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz, pertenecer a un partido político.