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Sin orgullo y en silencio: Violencia sexual y de género en el ámbito familiar en Armenia

Dormitorio de un refugio gestionado por el Consejo Comunitario de Mujeres de Martuni, Armenia.

Dormitorio de un refugio gestionado por el Consejo Comunitario de Mujeres de Martuni, Armenia.

© Amnistía Internacional


13 noviembre 2008

Los estudios nacionales sugieren que más de una cuarta parte de las mujeres de Armenia han sufrido violencia física a manos de sus esposos u otros familiares. Muchas de estas mujeres apenas tienen otra opción que permanecer en situaciones de abuso, ya que el denunciar la violencia intrafamiliar conlleva un fuerte estigma en la sociedad armenia.

La violencia en el seno de la familia adopta muchas formas, desde el aislamiento y la privación de las necesidades económicas hasta la violencia física y sexual, e incluso el asesinato. Sin embargo, las mujeres tienen pocas opciones de escapar de las situaciones que las ponen en peligro.

La ley no define la violencia intrafamiliar por separado de otras formas de violencia a manos de desconocidos, y las mujeres que sufren abusos se enfrentan a fortísimas presiones para que no lo denuncien a la policía. Los fuertes lazos familiares son un aspecto integrante de la cultura armenia, y las mujeres que denuncian la violencia se consideran una amenaza a la familia, y son presionadas para que mantengan dicha violencia como un "asunto familiar" privado. El estigma social asociado a la separación o el divorcio es peor que el asociado a la violencia en el ámbito familiar. La presión para no denunciar la violación es aún más fuerte, y la actitud con la que normalmente se encuentran las víctimas es la de que ellas son las culpables.

Las mujeres que tratan de denunciar la violencia intrafamiliar normalmente sufren aislamiento social, ya que sus amistades, sus familiares y su vecindario las rechazan. Esta cultura del silencio en torno a la violencia se hace extensiva a la policía. Las mujeres a menudo se encuentran con la reticencia de la policía a verse implicada, y en algunas ocasiones la propia policía respalda la opinión de que la violencia en el seno de la familia es un "asunto familiar".

Desde 2002 han estado funcionando unos cuantos refugios, pese a las críticas generalizadas por el papel que desempeñan respecto a hacer pública la violencia en el ámbito familiar. Estos refugios, gestionados por organizaciones no gubernamentales, dependen de financiación intermitente, y la mayoría se han visto obligados a cerrar sus puertas o a reducir sus operaciones en los últimos años por la falta de fondos. Aunque los refugios no son una solución absoluta, desempeñan un papel crucial a la hora de proporcionar a las mujeres víctimas de la violencia una primera salida, inicial y a corto plazo, de su situación. El establecimiento de una red de refugios debe ser un elemento clave en las estrategias gubernamentales para abordar la violencia contra las mujeres en Armenia.

El hecho de que algunos representantes del Estado ya reconozcan que realmente existe la violencia contra las mujeres indica que se está progresando, pero también que queda mucho por hacer. Se han tomado algunas medidas positivas para abordar la violencia contra las mujeres:
* se está debatiendo un proyecto de ley que criminaliza la violencia en el ámbito familiar;
* se han iniciado programas de formación policial para poner en práctica las directrices sobre la responsabilidad de la policía en la respuesta a la violencia intrafamiliar.

Las autoridades armenias deben condenar clara y enérgicamente la violencia contra las mujeres. También deben tomar otras medidas urgentes para cambiar la actitud social generalizada hacia la violencia sexual e intrafamiliar. Esas medidas deben incluir, aunque sin limitarse a ellas, las siguientes:
* criminalizar la violencia intrafamiliar, facilitando su prevención y prestando apoyo a las víctimas y supervivientes;
* garantizar que las víctimas de la violencia intrafamiliar y sexual tienen acceso al sistema de justicia penal sin verse presionadas para que retiren sus denuncias;
* concienciar sobre la violencia intrafamiliar como un delito y una violación de derechos humanos.

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