Por encima de la ley – brutalidad policial en Angola

 La Policía Nacional de Angola

La Policía Nacional de Angola

© AJPD


12 septiembre 2007

La policía de Angola es responsable de constantes violaciones de derechos humanos, cuyos perpetradores rara vez comparecen ante la justicia.

El país vive en un clima de detenciones arbitrarias e ilegales, torturas, malos tratos, muertes bajo custodia y ejecuciones extrajudiciales que se saca a la luz en un nuevo informe de Amnistía Internacional. Los agentes que cometen estos abusos gozan de una impunidad casi total.

El reglamento de la policía angoleña obliga a los agentes a cumplir todas las órdenes de sus superiores, independientemente de si son legales o no.

“A causa del requisito de obediencia total de la fuerza de policía angoleña, los agentes a menudo cumplen órdenes sin cuestionar la legalidad de sus actos”, ha manifestado Muluka-Anne Miti, investigadora de Amnistía Internacional sobre Angola.

“A consecuencia de ello, los agentes han participado en acciones ilegales, como desalojos forzados en masa o palizas a presuntos delincuentes y sus familias. Los agentes que cometen estos actos violentos deben ser procesados, y las víctimas deben recibir plena reparación por su sufrimiento.”

La Policía Nacional de Angola está relativamente subdesarrollada tras los 27 años de guerra civil, que concluyeron en 2002. Se ha elaborado un plan de modernización, con un periodo de aplicación de 10 años, en el que los derechos humanos pasan a formar parte del programa de formación policial. Sin embargo, Amnistía Internacional sigue recibiendo informes sobre brutalidad policial e impunidad.

En febrero de 2007, Francisco Levi da Costa fue hallado muerto a golpes en una celda de la comisaría de Luanda, la capital de Angola. Se denunció que la policía le había propinado brutales palizas durante cuatro días seguidos. La policía (como ha hecho en otros casos similares) declaró que los hechos se estaban investigando, pero las investigaciones aún no han concluido y no se ha hecho a nadie responsable de lo sucedido.

“La única manera de detener las constantes violaciones de derechos humanos cometidas por la policía es que los agentes rindan cuentas de sus actos ante un tribunal de justicia”, ha manifestado Muluka-Anne Miti.

“La policía angoleña debe revisar sus normas disciplinarias para garantizar que contienen disposiciones según las cuales todos los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley tengan tanto el derecho como el deber de desobedecer órdenes ilegales, especialmente aquellas que puedan dar lugar a una violación de derechos humanos. También debe incluir disposiciones para la protección de los agentes que denuncien dichas órdenes o se opongan a ellas.”

Por encima de la ley. Rendici�n de cuentas policial en Angola

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Índice: AFR 12/005/2007
Fecha de publicación: 12 septiembre 2007
Categorías: África, Angola

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