El documento citado en esta página no está disponible en español.

No hay justicia en Timor Oriental 10 años después de la votación por la independencia

Altar levantado en casa de Manuel Carrascalao en Dili, Timor Oriental, en memoria de las cerca de 12 personas que allí murieron a manos de la milicia proindonesia, abril de 1999.

Altar levantado en casa de Manuel Carrascalao en Dili, Timor Oriental, en memoria de las cerca de 12 personas que allí murieron a manos de la milicia proindonesia, abril de 1999.

© Nug Katjasungkana


27 agosto 2009

Transcurrido un decenio desde que Timor Oriental votara a favor de la independencia, la cultura de la impunidad sigue acechando a la población del país.

En un nuevo informe que conmemora el décimo aniversario de la independencia, Amnistía Internacional pide al Consejo de Seguridad de la ONU que establezca un tribunal penal internacional con jurisdicción sobre todas las violaciones graves de derechos humanos que rodearon el referéndum sobre la independencia de Timor Oriental, celebrado en 1999, así como en los 24 años previos de ocupación indonesia.

Basado en una visita de investigación a Timor Oriental en junio, el informe expone que la mayoría de los autores de los crímenes cometidos entre 1975 y 1999, entre ellos quienes ejercían el mando en aquel momento, aún no han sido procesados ante un tribunal verosímil, independiente e imparcial, bien en Indonesia o en Timor Oriental.

“Pese a las iniciativas de justicia auspiciadas dentro y fuera del país, a la población de Timor Oriental se le sigue negando justicia y reparación. En 1999, el ejército indonesio con sus milicias contrarias a la independencia mataron a más de un millar de timoreses ante los ojos del mundo, pero aún no se han rendido cuentas como es debido por estas atrocidades” afirmó Donna Guest, directora adjunta del Programa Regional de Amnistía Internacional para Asia y Oceanía.

“Las víctimas timoresas, presas de la decepción, han ofrecido una y otra vez su testimonio ante diversos mecanismos, pero todavía no han visto indicios significativos de rendición de cuentas” dijo Donna Guest.

Aunque varios perpetradores “de bajo nivel” han sido declarados culpables, la mayoría de los presuntos autores de crímenes de lesa humanidad en Indonesia siguen en libertad.

Los gobiernos de Timor e Indonesia han preferido evitar que las víctimas de violaciones graves de derechos humanos en Timor Oriental obtengan justicia optando por iniciativas como la Comisión de la Verdad y la Amistad, iniciativa conjunta de Indonesia y Timor Oriental en 2005, que no prevé el procesamiento de los autores de los crímenes.

“El camino emprendido por estos dos gobiernos ha debilitado el Estado de derecho en ambos países –afirmó Donna Guest–. Las víctimas necesitan un compromiso claro de los gobiernos timorés e indonesio y de las Naciones Unidas para que se investiguen todas las denuncias y se procese a los responsables de las graves violaciones de derechos humanos cometidas entre 1975 y 1999.”

El Consejo de Seguridad de la ONU, que con anterioridad había defendido con vehemencia que hubiera justicia para las víctimas de la violencia de 1999, no se ha atenido en los últimos años a los compromisos contraídos con la población timoresa. Amnistía Internacional pide al Consejo que adopte un plan integral y a largo plazo para poner fin a la impunidad por estos crímenes, que incluya la creación de un  tribunal penal internacional competente para juzgar todos los crímenes cometidos en Timor Oriental durante la ocupación indonesia, entre 1975 y 1999.

Información complementaria

El 30 de agosto de 1999, la población timoresa votó abrumadoramente a favor de la independencia. Al menos 1.200 personas murieron en los días anteriores y posteriores al referéndum, cuando las milicias proindonesias respaldadas por el ejército indonesio perpetraron crímenes de lesa humanidad y otras violaciones graves de derechos humanos.

Entre los graves abusos cometidos contra la población timoresa hubo homicidios ilegítimos, desapariciones forzadas, violencia sexual, detenciones arbitrarias, y amenazas e intimidación. Tales abusos han sido bien documentados por organizaciones de derechos humanos y organismos de expertos, especialmente en el Informe ‘Chega!’, de 2.800 páginas, elaborado por la Comisión para el Acogimiento, la Verdad y la Reconciliación.

Entre las iniciativas que se han puesto en marcha desde 1999 están el Tribunal Especial de Derechos Humanos, establecido por Indonesia, y las Salas Especiales de Delitos Graves de la ONU en Timor Oriental. Las 18 personas juzgadas inicialmente por el Tribunal Especial de Derechos Humanos por crímenes cometidos en 1999 en Timor Oriental han sido absueltas en actuaciones que, según sus críticos, adolecieron de defectos fundamentales. En Timor Oriental, sólo una persona declarada culpable por las Salas Especiales de Delitos Graves sigue cumpliendo pena de cárcel.

Cómo puedes ayudar

AMNISTÍA INTERNACIONAL EN EL MUNDO