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Posible aumento de la violencia antes de las elecciones de Nigeria

Las fuerzas de seguridad no están proporcionando protección adecuada a los observadores de los comicios.

Las fuerzas de seguridad no están proporcionando protección adecuada a los observadores de los comicios.

© © AP/PA Photo/George Osodi


18 marzo 2011

Amnistía Internacional ha instado a las autoridades nigerianas a que actúen para poner freno a una creciente oleada de violencia política, étnica y religiosa que podría amenazar la estabilidad de las elecciones de abril

El breve informe titulado Loss of life, insecurity and impunity in the run up to Nigeria’s elections (AFR 44/005/2011) pone de relieve cómo cientos de personas han perdido la vida en actos de violencia de motivación política, religiosa y étnica en toda Nigeria en el periodo previo a las elecciones presidenciales y parlamentarias del país.

Las autoridades no han llevado a los presuntos autores ante la justicia ni han impedido que se sigan cometiendo abusos contra los derechos humanos. Las investigaciones son poco frecuentes y a menudo insuficientes; casi ninguna persona ha sido declarada culpable de los homicidios.

“Las autoridades nigerianas deben actuar para proteger la vida de las personas y todos los candidatos políticos deben denunciar la violencia y decir a sus seguidores que hagan campaña pacíficamente”, ha declarado Tawanda Hondora, director adjunto del Programa para África de Amnistía Internacional.

“Los candidatos deben decir a los votantes lo que van a hacer para poner fin a estas muertes sin sentido y mejorar la seguridad y la justicia en Nigeria. El debate presidencial previsto el viernes 18 de marzo es una oportunidad excelente para adoptar este compromiso.”

Uno de los peores episodios de violencia, un atentado con explosivos cometido en Jos el 24 de diciembre de 2010, causó la muerte de unas 80 personas. Además, el atentado, reivindicado posteriormente por el grupo religioso armado Boko Haram, desencadenó meses de represalias entre diferentes grupos étnicos y religiosos del estado de Plateau que se saldaron con otras 120 muertes.

Un residente declaró a Amnistía Internacional que las autoridades no habían hecho lo bastante para prevenir los ataques de Jos, y afirmó: “había indicios claros de que iba a pasar algo, pero [las fuerzas de seguridad] no estuvieron ahí.”

Otro afirmó durante los incidentes violentos: “esto es el caos, hay gente circulando en motocicletas que llegan a una comunidad y lanzan [bombas].”

Además, más de 50 personas han perdido la vida desde julio de 2010 en actos violentos directamente relacionados con los comicios. Defensores y defensoras de derechos humanos, que desempeñan un papel clave en la observación de las elecciones de abril, sufren cada vez más amenazas y violencia, y no reciben una protección adecuada de las fuerzas de seguridad.  

Pese a estas muertes, no ha habido campañas nacionales contra la violencia electoral y se han practicado pocas detenciones.  
 
Las autoridades tampoco han enjuiciado de forma competente a las personas responsables de los actos violentos cometidos en Jos y en el estado de Plateau, y nunca se han hecho públicas las conclusiones de investigaciones oficiales anteriores sobre las causas de la violencia.

En el estado de Borno, situado en el nordeste del país, se ha culpado a Boko Haram de ataques contra las fuerzas de seguridad, funcionarios del gobierno y líderes religiosos. Más de 50 personas, entre ellas varios residentes, han perdido la vida desde julio de 2010.

Las fuerzas de seguridad han reaccionado cometiendo una amplia diversidad de abusos, como desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y detenciones arbitrarias generalizadas.  

Un residente local dijo a Amnistía Internacional: “Después de los homicidios [a manos de Boko Haram] […] vinieron y detuvieron a todas las personas [que estaban en la zona] […] Ahora, si se produce un incidente en una zona, verás a la mayoría de los vecinos huyendo masivamente de ella.”

Otro residente narró así su detención como presunto miembro de Boko Haram: “Nos llevaron a la SARS [Unidad Especial Antirrobos], en Abuja. Lo conocen como ‘el matadero’ […] no estábamos vivos. No teníamos comida, tampoco agua […] Estábamos unas 45 personas en una celda […] Había ahí también cinco niños pequeños.”

Las deficientes investigaciones policiales menoscaban los esfuerzos para llevar a los presuntos perpetradores ante la justicia.

Amnistía Internacional pide a los partidos políticos y a los candidatos que sitúen la justicia, la seguridad y los derechos humanos en el centro de la campaña electoral, para romper el ciclo de violencia que afecta a toda Nigeria.

“Cuando nadie comparece ante la justicia por la violencia, se transmite el mensaje de que se puede asesinar con impunidad”, concluyó Tawanda Hondora.

Más información:
Eyes on Nigeria (nuevo sitio web de Amnistía Internacional, 18 de marzo de 2011)

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