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El gobierno vietnamita continúa su persecución de personas católicas

13 octubre 2008

Después de reprimir violentamente en septiembre las masivas protestas pacíficas que tuvieron lugar en Hanoi, las autoridades vietnamitas y grupos respaldados por el Estado siguen persiguiendo a personas de confesión católica.

Según el documento presentado por Amnistía Internacional, After the crackdown: attacks and intimidation, han ido en aumento los ataques físicos y verbales y la intimidación ejercidos contra las personas de confesión católica que participaron en las manifestaciones, cuyo propósito era apoyar a la iglesia en sus reivindicaciones con relación a una disputa por la tierra.

Asimismo, las autoridades han emprendido una campaña pública en los medios de comunicación, que se encuentran bajo estricto control estatal, para desacreditar al arzobispo de Hanoi, a otros dirigentes eclesiásticos y a los manifestantes.

A medida que se intensifica la campaña mediática, contramanifestantes y grupos respaldados por el Estado se reúnen en el exterior de la archidiócesis y de la parroquia Thai Ha, en Hanoi, y acosan e intimidan a los dirigentes eclesiásticos y a los miembros de la parroquia. Al menos, una iglesia católica emplazada en las afueras de Hanoi ha sido atacada por grupos de personas armadas con piedras.

Una joven católica contó a Amnistía Internacional que "insultan a gritos a nuestras madres y a nuestros padres y dicen cosas como 'matemos al arzobispo' y 'matemos a los sacerdotes'. El domingo pasado por la tarde, cuando venía de la iglesia, había reunidas allí unas 400-500 personas, muchas vestidas con camisa azul, que gritaban consignas y llevaban pancartas".

Las autoridades están utilizando también el derecho penal para reprimir la libre expresión de las opiniones. En los últimos días, se ha detenido y acusado a cuatro manifestantes y se ha citado a numerosos feligreses y feligresas para ser interrogados en comisarías de policía. Asimismo, se cree que altos cargos eclesiásticos corren el riesgo de ser detenidos.

Los católicos iniciaron las manifestaciones en diciembre de 2007 para protestar por una antigua disputa sobre la propiedad de dos trozos de terreno situados en Hanoi. La tierra perteneció a la Iglesia Católica hasta que, en la década de los 50, el Estado se incautó de la misma. En febrero de 2008, las negociaciones entre la Iglesia y el gobierno quedaron paralizadas.

Amnistía Internacional pide al gobierno vietnamita que respete los derechos a la libertad de expresión, reunión pacífica y libertad religiosa sin discriminación.

La organización pide, igualmente, que se ponga en libertad, inmediatamente y sin condiciones, a aquellas personas a las que se ha encarcelado por la expresión pacífica de sus opiniones.

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