Libertad de expresión restringida en la Federación Rusa

Periodista golpeado por la policía en el curso de una manifestación pacífica en Moscú, 14 de abril de 2007

Periodista golpeado por la policía en el curso de una manifestación pacífica en Moscú, 14 de abril de 2007

© Tanya Lokshina


26 febrero 2008

A medida que se acercan las fechas de las elecciones parlamentarias y presidenciales, la represión de las libertades de reunión y de expresión es especialmente visible. Las autoridades han disuelto violentamente algunas manifestaciones de la oposición, mientras que los actos progubernamentales se desarrollan sin problemas.

Organismos encargados de hacer cumplir la ley han hostigado a activistas de derechos humanos y periodistas que observaban manifestaciones y reuniones públicas. El espacio para que los activistas de derechos humanos, las organizaciones independientes y los medios de comunicación actúen y expresen opiniones críticas en la Federación Rusa ha venido reduciéndose de forma gradual y progresiva en los últimos años, según un reciente informe de Amnistía Internacional

En el informe, titulado Libertad limitada: El derecho a la libertad de expresión en la Federación Rusa Amnistía Internacional examina el efecto conjunto de la interpretación arbitraria de una legislación poco precisa, y revela el creciente hostigamiento a que se somete a los habitantes de la Federación Rusa que buscan expresar sus opiniones y defender sus derechos.

Nicola Duckworth, director del Programa de Europa y Asia Central de Amnistía Internacional, ha declarado: “Los derechos a la libertad de expresión, reunión y asociación son la piedra angular para una sociedad civil activa. Las autoridades rusas están restringiéndolos dentro de su estrategia para contrarrestar lo que denominan influencia occidental”.

“Al actuar de este modo, las autoridades incumplen sus obligaciones nacionales e internacionales de garantizar estos derechos para todos”.

En un país donde el Estado controla la televisión y muchos otros medios de comunicación, cada vez hay menos espacio para la información independiente. Los periodistas que intentan informar con independencia se encuentran con obstáculos para desarrollar su labor profesional y a veces sufren actos de intimidación y la posibilidad de ser enjuiciados.

Por ejemplo, la fiscalía ha pedido en reiteradas ocasiones a la emisora de radio Ekho Moskvy que entregase transcripciones de sus programas en relación con investigaciones preliminares de denuncias de que habían difundido opiniones extremistas.

La investigación sobre el asesinato de la periodista de derechos humanos Anna Politkovskaya parece no avanzar en la determinación de quién ordenó su muerte.

La ley de 2006 sobre organizaciones no gubernamentales (ONG), con sus onerosos requisitos sobre presentación de informes, es uno de los instrumentos legales que se están empleando para actuar contra algunas organizaciones consideradas una amenaza para la autoridad del Estado.

Hoy, muchas ONG se encuentran envueltas en trámites burocráticos impuestos por las autoridades, gestiones que les restan un tiempo precioso que necesitan para realizar su auténtica labor y que en nada ayudan a cumplir el objetivo declarado de la ley sobre ONG para mejorar su rendición de cuentas ante la sociedad.

Otros de esos instrumentos legales que se están empleadno contra los activistas de derechos humanos, organizaciones independientes y medios de comunicación son la ley de 2002 para combatir las actividades extremistas, la ley de tributos y el Código Penal de la Federación Rusa.

La ONG Golos (Voz), que trabaja para promover unas elecciones justas e imparte formación a observadores electorales, está envuelta en una batalla legal para impedir el cierre de su oficina en Samara, mientras que a la Casa Arco Iris, ONG de activistas por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero, le han denegado la inscripción legal.

Con anterioridad había sido clausurada la Sociedad para la Amistad Ruso-Chechena, que recababa y difundía información sobre la situación de los derechos humanos en Chechenia y otras partes de la Federación Rusa.

Nicola Duckworth concluye: “La libertad de expresión es en primer lugar, y sobre todo, la libertad para expresar puntos de vista alternativos. El ataque continuo contra este derecho, incluidas las restricciones a los derechos a la libertad de reunión y de asociación, tiene un efecto opresivo en el conjunto de la sociedad”.

“Sin el derecho a la libertad de expresión, se pueden violar con más facilidad otros derechos humanos fundamentales. El silencio es el mejor caldo de cultivo para la impunidad, una poderosa herramienta para menoscabar el Estado de derecho”.

Federación Rusa.Libertad limitada. El derecho a la libertad de expresión en la Federación Rusa

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Índice: EUR 46/008/2008
Fecha de publicación: 26 febrero 2008
Categorías: Federación Rusa

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