En Irán, miles de manifestantes fueron reprimidos con violencia cuando se echaron a la calle el sábado en protesta por el anuncio de la victoria del actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, en las elecciones presidenciales del viernes. Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades iraníes que inicien de inmediato una investigación sobre el violento tratamiento por parte de las fuerzas de seguridad de los manifestantes.
Amnistía Internacional ha recibido informes desde Irán según los cuales agentes de las fuerzas de seguridad sin uniformar golpearon innecesariamente con sus porras a manifestantes no violentos para dispersarlos, hiriendo a muchas personas.
“Las horribles escenas de violencia a manos de las fuerzas de seguridad necesitan ser investigadas con urgencia, y las personas responsables de violaciones de derechos humanos deben ser puestas a disposición judicial”, ha dicho Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África.
“Aunque reconocemos el deber de las fuerzas de seguridad de garantizar el orden público, las familias de las personas detenidas, la opinión pública iraní y la comunidad internacional deben recibir explicaciones sobre cuáles son exactamente los cargos y cuál es la relación exacta de las personas detenidas con los actos de violencia”.
Al menos 170 personas fueron detenidas el sábado durante los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y cientos de manifestantes en los alrededores del Ministerio del Interior y otras zonas del centro de Teherán. Entre las personas detenidas hay destacadas figuras políticas a quienes las autoridades acusan de haber “orquestado” los disturbios. Algunas han quedado ya en libertad.
“Instamos a las autoridades iraníes a que se aseguren de que todos los iraníes disfrutan del derecho a expresarse pacíficamente, asociarse y reunirse. Nadie debe ser detenido por cuestionar los resultados de las elecciones, y las autoridades iraníes necesitan actuar de forma transparente para abordar la preocupación de muchos iraníes de que los resultados hayan sido alterados”, ha afirmado Hassiba Hadj Sahraoui.
Aunque los centros universitarios se han cerrado, un informe recibido por Amnistía Internacional indica que unos 100 efectivos de la policía antidisturbios, con cascos y escudos, persiguieron a unos 300-400 estudiantes en el campus de la Universidad de Teherán. El personal de seguridad también utilizó pulverizadores de pimienta y gas lacrimógeno para sofocar los disturbios, sobre todo en la residencia de estudiantes de Pol-e Gisha (Teherán) y en otra de Shiraz.
En otro incidente, agentes de la policía en motocicleta golpearon a unos simpatizantes del candidato presidencial Mir Hossein Musavi, que llevaban a cabo una sentada en la plaza de Vanak (Teherán) en protesta por los resultados electorales.
Al terminar la noche del sábado, en zonas del centro de Teherán había barricadas incendiadas cortando las calles y continuaban los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, como en las zonas de Abbas Abad y Saadat Abad y en zonas alrededor de Tajrish.
Las manifestaciones también se extendieron a otras ciudades, como Rasht, Mashahd, Shiraz y Ahwaz, donde reside gran parte de la minoría árabe de Irán, Zahedan, en el sudeste, centro de la minoría baloche iraní, y Oroumiye, cuya población está compuesta principalmente por kurdos y turcos azerbaiyanos.
Durante los disturbios del sábado, se bloqueó el acceso a YouTube, Facebook y otras redes sociales de Internet, al igual que a diversos servicios de noticias online. Según los informes, las comunicaciones por mensajes de teléfono móvil quedaron restringidas. En muchos de estos lugares había informes que planteaban la preocupación de que las elecciones se hubieran llevado a cabo de forma fraudulenta y los resultados se hubieran manipulado.
“En vez de restringir la información, bloqueando los sitios donde se comparten vídeos, como YouTube y Facebook y unos cuantos sitios de noticias online, las autoridades deberían abordar abiertamente unas preocupaciones y unas críticas expresadas claramente por tantas personas”, ha dicho Hassiba Hadj Sahraoui.
Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades que se aseguren de que se permite a periódicos vinculados a otros candidatos presidenciales publicar las declaraciones de dichos candidatos.
“Lamentamos que el nuevo mandato presidencial venga precedido por abusos generalizados,” ha dicho Hassiba Hadj Sahraoui. “Amnistía Internacional considera que cualquier persona detenida únicamente por exigir transparencia y cuestionar los resultados de las elecciones es preso de conciencia y que debe ser puesta en libertad de forma inmediata e incondicional”.

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