Las tácticas militares de ambos bandos ponen en peligro a la población civil de Gaza
8 enero 2009
Amnistía Internacional afirmó el miércoles, 7 de enero, que tanto los soldados israelíes como los combatientes palestinos están poniendo en peligro las vidas de la población civil palestina, con prácticas en las que se incluye su uso como escudos humanos.
"Nuestras fuentes en Gaza informan de que los soldados israelíes han entrado y tomado posiciones en varias viviendas palestinas, obligando a las familias a quedarse en una habitación del primer piso mientras utilizan el resto de la casa como base militar y posición para francotiradores", ha dicho Malcolm Smart, del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional, que ha añadido: "Esto incrementa claramente el peligro que corren las familias palestinas afectadas y supone su utilización de hecho como escudos humanos."
Tanto los soldados israelíes como los combatientes palestinos siguen cruzando fuego desde zonas cercanas a viviendas civiles, poniendo en peligro a sus moradores.
Las fuerzas de Israel han bombardeado viviendas civiles y otros edificios, argumentando que en ellas se escondían combatientes que disparaban a objetivos israelíes, aunque los combatientes palestinos suelen irse de las zonas en cuanto disparan.
"El ejército israelí sabe muy bien que los combatientes palestinos suelen abandonar la zona después de haber disparado y que en la mayoría de los casos los ataques en represalia contra estas viviendas causarán daños a civiles, no a combatientes."
"Los combatientes, sea cual sea su bando, no deben llevar a cabo ataques desde zonas civiles, pero incluso cuando se protegen tras una vivienda o un edificio de carácter civil para atacar, eso no convierte a dicho edificio y a los civiles que viven en él en un objetivo militar legítimo. Todos estos ataques son ilegítimos", ha dicho Malcolm Smart.
"El uso de estas tácticas en un momento en que se están produciendo enfrentamientos armados en las calles de zonas residenciales densamente pobladas subraya la falta de respeto que ambos bandos demuestran por la protección de que gozan los civiles en un conflicto armado", ha añadido Malcolm Smart. "También pone de manifiesto la necesidad urgente de que se lleve a cabo una investigación independiente sobre presuntos abusos, incluidos posibles crímenes de guerra, cometidos por ambos bandos y de que sus autores respondan de sus actos."
Información complementaria
Tras el ataque del pasado martes contra una escuela de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNWRA) en el campo de refugiados de Jabaliya, el portavoz del gobierno de Israel afirmó que sus fuerzas bombardearon la escuela tras haber disparado desde ella combatientes palestinos, aunque esta afirmación ha sido muy controvertida. El bombardeo artillero, en el que murieron unos 40 palestinos, varios de ellos menores, y resultaron heridos más de 50, tiene todas las apariencias de haber sido un ataque desproporcionado.
En el pasado, los militares israelíes han tomado con frecuencia viviendas palestinas, haciendo prisioneros de hecho a sus ocupantes, para utilizarlas como puntos de observación militar y puestos de tiro. En otros casos, han obligado a punta de pistola a civiles palestinos a entrar delante de ellos en edificios desde cuyo interior temían que podían ser atacados.
Esta práctica de los soldados israelíes de tomar viviendas de civiles palestinos y utilizar a sus habitantes como escudos humanos y a la vivienda como puesto de tiro ha sido muy habitual en los últimos ocho años, tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania. En una incursión anterior en la Franja de Gaza, en marzo de 2008, los soldados israelíes tomaron al menos tres viviendas en el norte, y en febrero de 2008 hicieron lo mismo con otra vivienda en el pueblo de Beit Ummar, cerca de Hebrón, en Cisjordania.
Las familias palestinas atrapadas en los actuales combates de la Franja de Gaza informan de que en algunos casos, cuando los residentes se han opuesto a su presencia, los combatientes palestinos han accedido a dejar libres zonas cercanas a viviendas civiles sin disparar a las fuerzas israelíes. Sin embargo, en otras ocasiones se han negado a las peticiones de los moradores y no se han ido hasta después de abrir fuego. Los residentes afirman asimismo que en ocasiones estaban demasiado asustados para pedir a los combatientes que se fueran.
El artículo 28 del IV Convenio de Ginebra prohíbe el uso de "escudos
humanos" al establecer que "[n]inguna persona protegida podrá ser
utilizada para proteger, mediante su presencia, ciertos puntos o
ciertas regiones contra las operaciones militares". Israel ha
ratificado el Convenio, instrumento que se considera, además, reflejo
del derecho consuetudinario internacional y que por tanto obliga a
Israel, Hamás y otros grupos armados palestinos. En un comentario del
CICR sobre el citado artículo, la organización define el ámbito de
aplicación de la siguiente manera: "La prohibición, formulada de modo
absoluto, se aplica tanto al territorio nacional de los beligerantes
como al territorio ocupado, tanto a áreas reducidas como a zonas
extensas". El artículo 51.7 del I Protocolo adicional a los Convenios
de Ginebra también es reflejo del derecho consuetudinario internacional
y aporta aclaración sobre la prohibición del uso de escudos humanos: "Las Partes en conflicto no podrán dirigir los movimientos de la
población civil o de personas civiles para tratar de poner objetivos
militares a cubierto de ataques, o para cubrir operaciones militares".
Más información
Amnistía Internacional pide una tregua humanitaria inmediata en Gaza (noticia, 7 de enero de 2009)Israel/TPO: Es esencial el acceso inmediato para personal de ayuda humanitaria y observadores (noticia, 31 de diciembre de 2008)

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