Solicitantes de asilo de Eritrea se enfrentan a la expulsión

Vestido de una niña africana que cruzó con su familia a Israel por la valla de alambre de espino que marca la frontera entre Israel y Egipto, 20 de agosto de 2007

Vestido de una niña africana que cruzó con su familia a Israel por la valla de alambre de espino que marca la frontera entre Israel y Egipto, 20 de agosto de 2007

© Yonathan Weitzman/BluePress


19 diciembre 2008

Un grupo formado por hasta 104 personas eritreas solicitantes de asilo recluidas en un centro de detención de Sinaí, Egipto, corren el riesgo de ser expulsadas de forma inminente a Eritrea. Si son devueltas, con toda probabilidad las mantendrán recluidas en régimen de incomunicación en condiciones inhumanas durante largos periodos de tiempo. 

Se cree que el grupo está compuesto por 78 hombres, 23 mujeres –una de las cuales se encuentra embarazada– y tres personas menores de edad. Hace pocos días, funcionarios de la embajada de Eritrea en Egipto visitaron el centro de detención de Nakl, en Sinaí Septentrional, para disponerlo todo para su expulsión.

Según informes, en los últimos cinco meses, varias de estas personas solicitantes de asilo habían sido ya devueltas desde Israel. Habían entrado en Israel atravesando la frontera con Egipto y rápidamente el ejército israelí las había expulsado de nuevo a Egipto sin que se les permitiera acceder al debido proceso por el que se sometieran a examen sus casos.

En Egipto, a todas las personas solicitantes de asilo se les ha denegado el acceso a los representantes de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en El Cairo para evaluar sus peticiones de asilo. Como parte de los preparativos para la expulsión, se exigió a los miembros del grupo que rellenaran unos formularios y se hicieran unas fotografías.

Entre el 12 y el 19 de junio, se devolvió a Eritrea desde Egipto a un total de 1.200 personas eritreas solicitantes de asilo. A la mayoría de las personas devueltas se las trasladó a la lejana prisión de Wia y a otras instalaciones militares, donde se encuentran recluidas todavía, si bien algunas, entre ellas mujeres embarazadas y mujeres con niños, quedaron en libertad tras varias semanas de detención. En Eritrea se suele recluir a los presos en lugares con problemas de humedad, hacinamiento e insalubridad y sin tener prácticamente acceso a asistencia médica.

Si se devuelve a algún miembro de este grupo, esa persona podría ser sometida, además, a tortura u otros malos tratos, sobre todo porque se cree que muchas de ellas han abandonado Eritrea para evitar que las obligaran a hacer el servicio militar. En Eritrea, a las personas que tratan de eludir o librarse del servicio militar se las castiga normalmente sometiéndolas a detención sin cargos y a tortura u otros malos tratos en forma de palizas y manteniéndolas atadas en posturas dolorosas.

Se cree, asimismo, que pueden ser expulsadas desde Egipto decenas más de personas eritreas solicitantes de asilo, entre otras las que se encuentran recluidas en la prisión de Al Arish, en Sinaí Septentrional, y en la prisión de Al Qanater, situada al norte de El Cairo. En este momento, se encuentran detenidas en distintos lugares de Egipto un número indeterminado de personas de nacionalidad eritrea. A todas ellas se les ha denegado el acceso a los representantes del ACNUR.

Según el acuerdo suscrito entre Egipto y el ACNUR, las autoridades egipcias tienen la obligación de permitir a las personas solicitantes de asilo reunirse con los representantes del ACNUR y de respetar las evaluaciones que éste haga de la condición de refugiado. El ACNUR ha establecido unas directrices para todos los gobiernos en las que se opone a que se devuelvan a Eritrea a personas eritreas a las que se haya denegado la petición de asilo, basándose en los antecedentes de Eritrea en cuestión de reclusión en régimen de incomunicación, tortura y otros malos tratos.

Desde mediados de 2007, cientos de personas de nacionalidad eritrea, sudanesa y de otros países subsaharianos han tratado de entrar en Israel a través de la frontera egipcia. En 2008, han muerto en la frontera al menos 28 personas abatidas a tiros por las fuerzas de seguridad.

Cientos de personas fueron remitidas a tribunales militares por intentar atravesar "ilegalmente" la frontera este de Egipto y fueron condenadas a penas de un año de prisión y a pagar una multa. Habitualmente, los preparativos para llevar a cabo la expulsión se inician cuando esas personas han cumplido la pena impuesta y, entre otras cosas, se contacta con los representantes oficiales de su país de origen en Egipto para solicitarles que les proporcionen los documentos que necesitan para viajar.

Más información

Egipto: Viaje mortal por el desierto (artículo, 20 de agosto de 2008)
Egipto debe poner fin a los vuelos con destino a la tortura en Eritrea (noticia, 13 de junio de 2008)