Nacionales extranjeros condenados a muerte en Arabia Saudí
6 noviembre 2009
Al menos 158 personas, de las que 76 eran nacionales extranjeros, fueron ejecutadas por las autoridades de Arabia Saudí en 2007, y al menos 102 personas, de las que casi 40 eran ciudadanos extranjeros, fueron ejecutadas en 2008. Se sabe que, desde que comenzó 2009, otras 61 personas han sido ejecutadas, de las que 18 eran nacionales de otros países.
Amnistía Internacional tiene conocimiento de que al menos 137 personas están en espera de ejecución en Arabia Saudí, de las que 106 son nacionales de otros países. Se cree que las verdaderas cifras son muy superiores.
Entre los nacionales extranjeros figuran las siguientes personas:
- Siti Zainab Binti Duhri Rupa, de 41 años, trabajadora doméstica indonesia y madre de dos hijos, fue detenida en septiembre de 1999 en relación con el asesinato de su empleadora. Fue declarada culpable y condenada a muerte pese a no haber dispuesto de representación letrada en su juicio y a los informes de que padece un trastorno mental. Según los informes, fue declarada culpable tras “confesar” el asesinato de su empleadora durante los interrogatorios policiales. Siti Rupa no ha sido ejecutada todavía porque el hijo de la empleadora no ha alcanzado aún la mayoría de edad para solicitar la ejecución de su condena o concederle el indulto. En los casos de qesas (castigo equivalente al delito cometido), los herederos de la víctima de asesinato tienen derecho a indultar al condenado sin recibir nada a cambio o por una indemnización. En este caso, se desconoce la edad del hijo. El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Arabia Saudí informó a Amnistía Internacional de que el caso de Siti Rupa había sido remitido para revisión a las autoridades pertinentes, pero desde entonces no se ha recibido más información.
- Suliamon Olyfemi, ciudadano de Nigeria, fue condenado a muerte en mayo de 2005 por el asesinato de un policía en 2002. Fue uno de los 13 ciudadanos nigerianos detenidos en septiembre de 2002 en relación con el asesinato. Se le obligó a firmar con sus huellas dactilares una confesión que no pudo leer por estar escrita en árabe, idioma que no comprende, durante los interrogatorios, y este documento se usó como prueba en su contra en el juicio. Durante el juicio, que se celebró en árabe, Suliamon Olyfemi no tuvo acceso a representación letrada ni a asistencia consular y, según los informes, tampoco se le proporcionó una traducción adecuada. Ha agotado todos los recursos y podría ser ejecutado en cualquier momento.
- Rizana Nafeek, trabajadora doméstica originaria de Sri Lanka, fue condenada a muerte en 2007 por el presunto asesinato del bebé que cuidaba. Tenía 17 años cuando se cometió el presunto delito. No tuvo acceso a abogados durante los interrogatorios ni en el juicio, y se cree que confesó el asesinato durante los interrogatorios policiales pero después se retractó de su confesión. Su caso se encuentra aún en fase de recurso.
- Sheikh Mastan y Hamza Abu Bakir, ciudadanos indios, fueron detenidos en enero de 2004 por cargos de posesión de drogas y condenados a muerte por un tribunal de Al Dammam en junio de 2006. No dispusieron de representación letrada durante todo el proceso judicial. Se conocen muy pocos detalles de su juicio salvo que al parecer sus declaraciones de culpabilidad y condenas han sido confirmadas en fase de apelación. Las condenas se hallan en espera de la aprobación del Consejo Judicial Supremo, que está presidido por el rey. En caso de ser aprobadas las condenas, Sheikh Mastan y Hamza Abu Bakir podrían ser ejecutados en cuestión de días.
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