Instan a ministros de la UE a ayudar a cerrar Guantánamo
26 enero 2009
Ante la orden ejecutiva sobre la clausura de Guantánamo cursada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, una coalición de organizaciones de derechos humanos ha pedido a los y las titulares de los Ministerios de Asuntos Exteriores de la UE que ayuden ofreciendo protección humanitaria a los detenidos de Guantánamo que pudieran estar en peligro de ser objeto de torturas en sus países de origen.
En una carta conjunta dirigida a los titulares de Asuntos Exteriores asistentes a la reunión del Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores (CAGRE) de la Unión Europea (UE), prevista para el día 26 de enero de 2009 en Bruselas, la coalición ha manifestado que “ha llegado la hora de que los Estados europeos tomen la decisión práctica y humana de ayudar a enmendar un grave error.”
Publicada el pasado jueves, 22 de enero, la carta ha sido firmada por Amnistía Internacional, el Centre for Constitutional Rights, Human Rights Watch, La Federation internationale des ligues droits de l'Homme (FIDH) y Reprieve.
Dice la carta: “Nuestras organizaciones creen sinceramente que la voluntad de los gobiernos europeos de ofrecer protección humanitaria a los detenidos de Guantánamo que no puedan regresar a sus lugares de origen será clave para el éxito de cualquier plan de ‘clausura de Guantánamo’ que se proyecte, y haremos todo lo que esté en nuestra mano para ayudarles a llevar a cabo ese empeño.”
Las primeras medidas del presidente Obama han consistido en la suspensión de los procesos seguidos ante las comisiones militares en Guantánamo y en la posterior orden ejecutiva sobre la clausura, así como la orden relativa a las prácticas de interrogatorio por parte de personal estadounidense.
Las cinco organizaciones han acogido satisfactoriamente estas medidas positivas, pero han recordado que el gobierno de Obama necesitará ayuda de los gobiernos europeos para aplicar cualquier plan que pretenda cerrar el centro de detención.
De los 250 detenidos que aún hay privados de libertad en Guantánamo casi siete años después de su apertura, aproximadamente 60 podrían ser objeto de torturas o persecución si fueran devueltos a sus países de origen, y al menos uno de ellos es apátrida.
Estados Unidos puede decidir admitir a algunos de esos hombres a territorio continental estadounidense, pero los detenidos restantes precisarán de protección humanitaria en otros países en los que estén seguros.
Nicolas Beger, director de la Oficina de AI ante la Unión Europea, ha declarado: "Amnistía Internacional espera que uno de los resultados de esta reunión sea que los Estados miembros de la UE transmitan un mensaje común sobre su voluntad de ayudar a cerrar Guantánamo y (lo más importante), que haya un seguimiento con medidas concretas para hallar lugares donde los detenidos puedan vivir cuando no puedan regresar a sus países de origen en condiciones de seguridad."
En una carta conjunta dirigida a los titulares de Asuntos Exteriores asistentes a la reunión del Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores (CAGRE) de la Unión Europea (UE), prevista para el día 26 de enero de 2009 en Bruselas, la coalición ha manifestado que “ha llegado la hora de que los Estados europeos tomen la decisión práctica y humana de ayudar a enmendar un grave error.”
Publicada el pasado jueves, 22 de enero, la carta ha sido firmada por Amnistía Internacional, el Centre for Constitutional Rights, Human Rights Watch, La Federation internationale des ligues droits de l'Homme (FIDH) y Reprieve.
Dice la carta: “Nuestras organizaciones creen sinceramente que la voluntad de los gobiernos europeos de ofrecer protección humanitaria a los detenidos de Guantánamo que no puedan regresar a sus lugares de origen será clave para el éxito de cualquier plan de ‘clausura de Guantánamo’ que se proyecte, y haremos todo lo que esté en nuestra mano para ayudarles a llevar a cabo ese empeño.”
Las primeras medidas del presidente Obama han consistido en la suspensión de los procesos seguidos ante las comisiones militares en Guantánamo y en la posterior orden ejecutiva sobre la clausura, así como la orden relativa a las prácticas de interrogatorio por parte de personal estadounidense.
Las cinco organizaciones han acogido satisfactoriamente estas medidas positivas, pero han recordado que el gobierno de Obama necesitará ayuda de los gobiernos europeos para aplicar cualquier plan que pretenda cerrar el centro de detención.
De los 250 detenidos que aún hay privados de libertad en Guantánamo casi siete años después de su apertura, aproximadamente 60 podrían ser objeto de torturas o persecución si fueran devueltos a sus países de origen, y al menos uno de ellos es apátrida.
Estados Unidos puede decidir admitir a algunos de esos hombres a territorio continental estadounidense, pero los detenidos restantes precisarán de protección humanitaria en otros países en los que estén seguros.
Nicolas Beger, director de la Oficina de AI ante la Unión Europea, ha declarado: "Amnistía Internacional espera que uno de los resultados de esta reunión sea que los Estados miembros de la UE transmitan un mensaje común sobre su voluntad de ayudar a cerrar Guantánamo y (lo más importante), que haya un seguimiento con medidas concretas para hallar lugares donde los detenidos puedan vivir cuando no puedan regresar a sus países de origen en condiciones de seguridad."
Más información
EE. UU.: La orden ejecutiva para cerrar Guantánamo, un gran paso adelante (noticias, 22 de enero de 2009)
La suspensión de las actuaciones ante tribunales militares en EE. UU., un primer paso positivo (noticias, 22 de enero de 2009)
'Los 100 primeros días de Obama' (noticias, 15 de enero de 2009)
Contra el Terror, Justicia: Lista de control para el nuevo presidente de EE. UU. (5 de noviembre de 2008)

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