Protege contra el maltrato policial a los manifestantes pacíficos moldavos

15 abril 2009


Cientos de personas han sido detenidas en Moldavia tras ser culpadas por las autoridades del país de los disturbios que siguieron a una manifestación pacífica el 6 de abril.

Según el Ministerio del Interior moldavo, hasta el 11 de abril habían sido detenidas 129 personas. De éstas, 88 habían sido condenadas a entre 2 y 15 días de detención administrativa, a 22 se les habían impuesto multas y 4 habían quedado en libertad. Otras 86 personas han sido detenidas como sospechosas de haber cometido actos delictivos.

Amnistía Internacional teme que las personas detenidas estén siendo sometidas a tortura y otros malos tratos. Las ONG locales disponen de testimonios de más de 100 detenidos, sus abogados y familiares, que denuncian muchos casos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Se han recibido informes de muchos casos en que no se ha permitido a los detenidos el acceso a un abogado, y de juicios celebrados apresuradamente en comisarías de policía, a menudo en grupos, generalmente en ausencia de abogados.

La policía está entorpeciendo también el trabajo de la oficina del Defensor de los Derechos Humanos. Al Consejo Consultivo para la Prevención de la Tortura, organismo nacional que supervisa los lugares de detención, y al asesor de derechos humanos de la ONU para Moldavia se les ha denegado el acceso a dos comisarías de policía en la capital, y sólo pudieron visitar un centro de detención preventiva después de tres horas de negociación.

Relatos de detenidos
El 7 de abril, a las 00.30 horas, policías con la cara cubierta y armados con ametralladoras dieron el alto a un grupo de 36 personas que viajaban en varios minibuses y un automóvil y las escoltaron hasta la Jefatura Central de Policía de Chisinau. Según los informes, obligaron a estas personas a permanecer durante dos horas en el patio, de pie contra una pared y con los brazos y las piernas estirados. Uno de los detenidos denunció que lo golpearon en la cara con la culata de un fusil. Según los informes, más tarde, mientras las interrogaban, las golpearon reiteradamente con una porra policial y les propinaron patadas.

Después de los interrogatorios, obligaron presuntamente a los detenidos a correr por un “pasillo de la muerte” de policías uniformados, formado por cinco o seis agentes en cada lado, mientras los policías los pegaban, les propinaban patadas y los golpeaban con porras. Después se les ordenó que se desvistieran hasta quedarse en ropa interior –incluidas siete mujeres– y se les obligó a hacer flexiones de piernas. Estuvieron detenidos durante toda la noche y se les impusieron condenas administrativas de entre 2 y 10 días.

Damian Hancu, ciudadano moldavo de 23 años que estudia en Francia, asistía a las manifestaciones del 7 de abril como intérprete de periodistas suecos cuando fue detenido por agentes de policía a las 10 de la noche de ese mismo día. Según los informes, fue gravemente golpeado y pateado por agentes de policía mientras estaba bajo custodia, para obligarlo a confesar que había participado en los disturbios y en la destrucción del edificio gubernamental y presidencial.

Damian Hancuy dijo: “Nos golpearon como si fuéramos animales. Pensé que nos pegarían hasta que estuviéramos muertos. Es muy duro cuando eres inocente”. Damian quedó en libertad el 9 de abril y fue acusado de un delito administrativo.

A. B (21 años) fue sacado de la residencia de estudiantes donde vive por hombres no identificados vestidos de civil que lo llevaron a la comisaría de policía de Riscani. No se le permitió el acceso a un abogado ni se autorizó a sus padres a visitarlo. Según los informes, cuando el padre acudió a la comisaría de policía para intentar verlo, le dijeron que ninguno de los detenidos había hablado con un abogado “porque no está permitida la entrada de abogados en esta comisaría de policía”.

Take ActionAnatol Matasaru fue detenido el 8 de abril y se le permitió el acceso a su abogado, que informó de que lo habían golpeado con tal severidad que tenía dificultades para respirar y hablar. Anatol continúa detenido. Dos personas que estuvieron detenidas con él informaron de que a Anatol Matasaru no sólo lo golpearon como a los otros detenidos, sino más porque la policía lo conocía por sus protestas pacíficas anteriores.

Según informes, los policías que lo golpeaban obligaron a Anatol Matasaru a lamerles las botas para que dejaran de pegarlo. Anatol ha sido acusado de un delito común.

Pie de la fotografía: Un detenido muestras graves hematomas en las piernas
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