Lituania reconoce la existencia de una prisión secreta

Dalia Grybauskaite, presidenta de Lituania.

Dalia Grybauskaite, presidenta de Lituania.

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22 Diciembre 2009

Por primera vez un gobierno europeo ha reconocido la existencia de un “lugar negro” secreto en su territorio, después de que un comité parlamentario lituano concluyera que durante la “guerra contra el terror” liderada por Estados Unidos funcionó una prisión secreta de la CIA en Lituania.

“La confirmación de la existencia de una prisión secreta en Lituania señala un punto mínimo moderno para la protección de los derechos humanos en Europa —afirma Julia Hall, experta de Amnistía Internacional en la lucha antiterrorista en Europa—. Pero la investigación lituana representa un momento decisivo en la búsqueda de la verdad sobre el papel que desempeñaron los Estados europeos ayudando a Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Otros gobiernos europeos deberían tomar nota y comprometerse a investigar exhaustivamente denuncias graves similares.”  

El Comité de Seguridad y Defensa Nacional del Parlamento lituano ha dado a conocer un informe en el que se afirma que funcionarios del Departamento de Seguridad del Estado lituano ayudaron a construir en territorio de Lituania una prisión secreta para presuntos terroristas. Muchas personas recluidas en estos centros secretos fueron víctimas de desaparición forzada, tortura y otros malos tratos a manos de agentes estadounidenses, a menudo con la cooperación y asistencia de gobiernos extranjeros.

El comité concluyó que habían aterrizado en Lituania aviones de la CIA que no fueron sometidos a controles fronterizos, y afirmó que funcionarios del Departamento de Seguridad del Estado no se lo habían notificado ni al presidente ni al primer ministro, lo que vulneraba la legislación lituana.

“El gobierno lituano debería haber sabido lo que estaban haciendo sus propias agencias y es el responsable último de la prisión secreta y de cualquier violación de derechos humanos que pueda haberse cometido en ella”, prosiguió Julia Hall.

“Las conclusiones de la investigación son sólo el primer paso hacia la rendición de cuentas. La investigación en Lituania debe proseguir y hay que identificar y enjuiciar a todas las personas responsables de cualquier implicación en el centro secreto.”

El Parlamento Europeo y el Consejo de Europa han citado también a Polonia y Rumanía por albergar presuntamente centros de detención secretos de la CIA.

“Ya es hora de que los gobiernos europeos revisen y hagan más estricto el control civil sobre las agencias de inteligencia y seguridad. No basta con que los gobiernos digan que no sabían lo que sus aparatos de seguridad se traían entre manos”, concluyó Julia Hall.

Más información

La investigación sobre la prisión secreta de Lituania debe dar ejemplo (noticia, 17 de diciembre de 2009)