Irán, a la contra de la tendencia abolicionista mundial

29 julio 2008

Amnistía Internacional está consternada por la ejecución masiva de 29 hombres en la prisión de Evian, Teherán, el pasado 27 de julio de 2008. Estas muertes elevan a 187 la cifra de ejecuciones llevadas a cabo desde principios de año. En 2007, en Irán se ejecutó a más personas (317) que en ningún otro país, a excepción de China. Sin embargo, la población de Irán es 18 veces inferior a la de China.

Al anunciar las ejecuciones, las autoridades iraníes dijeron que los hombres a los que habían colgado habían cometido graves delitos, como contrabando de droga y asesinato. Sin embargo, sólo facilitaron el nombre de diez de ellos y no dieron ningún otro dato sobre los juicios en los que los 29 habrían sido condenados. En otros casos, los presos han sido condenados a muerte en juicios injustos y ejecutados.

Antes de la ejecución, la cadena de televisión estatal IRIB entrevistó a varios de los 29 presos condenados y luego emitió extractos en la televisión nacional.

Las autoridades iraníes siguen yendo a la contra de la tendencia mundial en lo relativo a las ejecuciones, pese a la resolución adoptada por la Asamblea General de la ONU el 18 de diciembre de 2007 en la que se pedía a los Estados que establecieran “una moratoria de las ejecuciones, con miras a abolir la pena de muerte”. En la resolución, aprobada por una amplia mayoría de Estados miembros de la ONU, también se pedía a los gobiernos que informaran al Secretario General de la ONU acerca la observancia por parte de sus países de las “salvaguardias para garantizar la protección de los derechos de los condenados a muerte”.

Amnistía Internacional se opone de manera incondicional al uso de la pena de muerte en todos los casos e independientemente de las circunstancias, puesto que viola el derecho a la vida y, por su propia naturaleza, constituye un castigo cruel, inhumano y degradante.