Sigue en pie la orden de detención dictada contra la directora de un coro infantil por propaganda terrorista

18 julio 2008

Las autoridades turcas mantienen la orden de detención dictada contra la directora de un coro infantil después de que ella y otros miembros del grupo fueran acusados de divulgar propaganda en favor de un grupo separatista ilegalizado.

La orden de detención contra la directora, Duygu Ozge Bayar, se dictó después de que el Coro Infantil del Municipio de Diyarbakir Yenisehir cantara el himno en lengua kurda Ey Raqip (¡Eh, enemigo!) en un festival internacional de música celebrado en octubre de 2007 en San Francisco (Estados Unidos). El coro interpretó canciones en nueve idiomas distintos, entre ellas una canción patriótica turca (Canakkale Marsi).

El 18 de junio de 2008, Amnistía Internacional emitió una declaración pública en la que expresaba su preocupación por la amenaza que esta medida suponía para el derecho a la libertad de expresión y señalaba que la interpretación de Ey Raqip no podía considerarse una amenaza para el orden público.

Se acusó a la directora y a otros integrantes de la agrupación de “hacer propaganda de una organización terrorista o de sus objetivos”, después de que algunos fiscales turcos indicaran que la canción era el himno del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), grupo separatista que las tropas turcas llevan combatiendo desde hace más de 20 años. El conflicto se ha cobrado casi 40.000 vidas humanas.

En dos tribunales distintos se juzgó a nueve miembros del coro con edades comprendidas entre 12 y 17 años. Cada uno de ellos se enfrentaba a hasta cinco años de cárcel.

El 19 de junio, un tribunal para adultos de Diyarbakir, en el sudeste de Turquía, juzgó a dos chicos que tenían 15 años en el momento de cometerse el presunto delito y a otro que contaba 17. El 3 de julio, un tribunal de menores juzgó por el mismo delito a otros seis miembros de la agrupación que no habían cumplido todavía 15 años.

Los cargos se retiraron en ambos casos, pues se estimó que el himno se había interpretado a petición del público y que los menores no tenían la intención de delinquir.

El abogado de los menores, Baran Pamuk, señaló que se sentía enojado porque el  fallo implicaba que la interpretación de Ey Raqip seguía siendo delito.

Michael Santoro, que dirige el World Music Festival de San Francisco y que fue quien invitó al coro a participar en él, manifestó: “Lo que ocurrió no fue un acto de propaganda política ni tenía una intención separatista”.

Duygu Ozge Bayar afirmó que la canción la había pedido el público de San Francisco. “En el festival dimos a conocer nuestra cultura –señaló en una declaración–. Interpretamos varias canciones del folclore de Diyarbakir [...]. Si la interpretación de estas canciones es separatismo, entonces somos culpables de promover el separatismo.”

Sigue en pie la orden de detención dictada contra Duygu Ozge Bayar, que, tras la celebración del festival, se quedó en Estados Unidos para estudiar inglés.