El alto el fuego en Gaza corre peligro
Un niño palestino vierte basura en una calle de la ciudad de Gaza. La escasez de combustible derivada del bloqueo israelí ha paralizado los servicios.
© AP/PA Photos/Copyright Kevin Frayer
Un farmacéutico palestino despacha a un cliente durante uno de los habituales cortes de luz de la ciudad de Gaza.
© AP/PA Photo/Hatem Moussa
5 noviembre 2008
La oleada de ataques y contraataques israelíes y palestinos de las últimas 24 horas podría anunciar el fin de una tregua de cinco meses y medio y volver a situar a los habitantes de Gaza y del sur de Israel en la línea de fuego.
La muerte de seis activistas palestinos en Gaza a manos de las fuerzas israelíes en una incursión terrestre y varios ataques aéreos perpetrados el 4 de noviembre fue seguida de una descarga de decenas de cohetes palestinos sobre localidades y pueblos cercanos del sur de Israel. Los ataques palestinos no causaron víctimas ni daños, pero existe el peligro real de que nuevas acciones armadas por cualquiera de los bandos prendan la mecha de otra campaña mortal.
El alto el fuego, acordado entre Israel y Hamás el pasado mes de junio y vigente desde entonces, ha sido el único factor importante en el descenso del número de víctimas civiles y de ataques contra civiles hasta los niveles más bajos desde el estallido del levantamiento (intifada) hace más de ocho años.
La tregua ha mejorado considerablemente la calidad de vida en Sderot y otras poblaciones israelíes próximas a Gaza, donde antes del alto el fuego los residentes vivían con el temor del próximo ataque palestino con cohetes. Sin embargo, cerca de allí, en la Franja de Gaza, el bloqueo israelí sigue vigente y la población no ha encontrado hasta el momento demasiadas ventajas en el alto el fuego. Desde junio de 2007, la totalidad de la población palestina –1,5 millones– permanece atrapada en Gaza, con escasos recursos y una economía en quiebra, sin poder marcharse. Alrededor del 80 por ciento de la población depende del goteo de ayuda internacional que el ejército israelí permite entrar.
Con anterioridad a la entrada en vigor del alto el fuego el 19 de junio, en la primera mitad de 2008 murieron alrededor de 420 palestinos a manos de las fuerzas israelíes; la mitad estaban indefensos, y entre ellos había alrededor de 80 niños y niñas. En el mismo periodo, grupos armados palestinos mataron a 24 israelíes, de los cuales 15 eran civiles y entre los que había 4 niños.
En los últimos ocho años, la violencia entre israelíes y palestinos ha costado la vida a unos 4.750 palestinos y 1.000 israelíes. La mayoría de las víctimas en ambos bandos eran civiles indefensos, incluidos unos 900 niños palestinos y 120 niños israelíes.
“Si la tregua actual se rompiera y se reanudaran los ataques diarios, la población civil tanto de Israel como de Gaza será quien pague el precio más alto”, ha afirmado Donatella Rovera, del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional. “Ambos bandos tienen que retroceder del abismo y evitar a toda costa el retorno a un círculo vicioso de violencia que tantas vidas humanas ha costado”.
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