Homenaje del Parlamento Europeo a activista chino encarcelado
24 octubre 2008
El Parlamento Europeo ha concedido al activista chino encarcelado Hu Jia el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia. El galardonado es uno de los activistas de derechos humanos y el medio ambiente más famosos de China.
Hu Jia fue uno de los fundadores de Fuente de Amor, organización popular con sede en Pekín, dedicada a ayudar a niños y niñas de familias afectadas por el VIH/sida. Junto con su esposa, Zeng Jinyan, informaba habitualmente a periodistas y organizaciones de derechos humanos del extranjero sobre abusos cometidos en China.
Hu Jia fue condenado a tres años y medio de cárcel el 3 de abril de 2008 por “incitar a la subversión”. Cumple la condena en Pekín. Su familia teme que no esté recibiendo en la prisión la debida atención médica para una afección de hígado que padece, y las autoridades han denegado una solicitud que se ha presentado para que lo dejen en libertad condicional por motivos médicos.
Zeng Jinyan y la hija de 11 meses de la pareja están sometidas a estrecha vigilancia policial. Hay agentes apostados a la entrada de su casa, que limitan las visitas que reciben y que las siguen cuando salen a la calle. Durante los Juegos Olímpicos, las llevaron a vivir fuera de Pekín.
Amnistía Internacional considera a Hu Jia preso de conciencia y ha pedido que sea puesto en libertad de inmediato y sin condiciones y que se ponga fin al hostigamiento de que son objeto su esposa y su hija. La organización ve en la concesión de este premio a Hu Jia un importante reconocimiento de su trabajo.
El premio pone de relieve la labor de todos los activistas de China que se oponen a los abusos contra los derechos humanos.
Hu Jia fue uno de los fundadores de Fuente de Amor, organización popular con sede en Pekín, dedicada a ayudar a niños y niñas de familias afectadas por el VIH/sida. Junto con su esposa, Zeng Jinyan, informaba habitualmente a periodistas y organizaciones de derechos humanos del extranjero sobre abusos cometidos en China.
Hu Jia fue condenado a tres años y medio de cárcel el 3 de abril de 2008 por “incitar a la subversión”. Cumple la condena en Pekín. Su familia teme que no esté recibiendo en la prisión la debida atención médica para una afección de hígado que padece, y las autoridades han denegado una solicitud que se ha presentado para que lo dejen en libertad condicional por motivos médicos.
Zeng Jinyan y la hija de 11 meses de la pareja están sometidas a estrecha vigilancia policial. Hay agentes apostados a la entrada de su casa, que limitan las visitas que reciben y que las siguen cuando salen a la calle. Durante los Juegos Olímpicos, las llevaron a vivir fuera de Pekín.
Amnistía Internacional considera a Hu Jia preso de conciencia y ha pedido que sea puesto en libertad de inmediato y sin condiciones y que se ponga fin al hostigamiento de que son objeto su esposa y su hija. La organización ve en la concesión de este premio a Hu Jia un importante reconocimiento de su trabajo.
El premio pone de relieve la labor de todos los activistas de China que se oponen a los abusos contra los derechos humanos.

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